Guardia Civil a caballo vigilará los encierros de Cuéllar

Caballistas en un encierro en Cuéllar.
Caballistas en un encierro en Cuéllar. / Efe

La Policía Local baraja realizar controles de alcoholemia en el pinar

MÓNICA RICOCuéllar

Un escuadrón a caballo de la Guardia Civil, integrado por seis miembros, se unirá este año al dispositivo de seguridad de los encierros de Cuéllar, que se celebran del 27 al 31 de agosto dentro de las fiestas en honor a Nuestra Señora del Rosario.La solicitud la realizó hace meses el Ayuntamiento de la localidad, como viene haciendo año tras año, después de que la intervención de este escuadrón en algunas ediciones supusiera una mejora en la seguridad en el trayecto de campo de la carrera de los astados.

Esta es la principal novedad que tendrán los encierros del municipio. El dispositivo de seguridad, al igual que el del resto de las fiestas, fue analizado ayer en la Junta de Seguridad Ciudadana, presidida por la subdelegada del Gobierno, Pilar Sanz, y el alcalde de la villa, Jesús García, con la presencia de numerosos responsables de instituciones y agrupaciones implicadas en el desarrollo del ciclo festivo.

Todos ellos analizaron el recorrido de los encierros y las variaciones que se producirán este año para evitar problemas con los vehículos si se desvía algún toro, así como los cortes de tráfico previstos y los puestos de vigilancia de los distintos cuerpos de seguridad. En lo que se refiere al primer aspecto, la modificación se realiza en el trayecto desde la salida de los corrales hasta la zona de Las Máquinas. Este año los vehículos no podrán acceder al lugar por el primer camino, puesto que si la manada se desvía hacia la derecha, como ha ocurrido en otras ocasiones, se pueden encontrar vehículos aislados o tener que detenerlos para poder conducir las reses.

Respecto a los cortes de tráfico, estos se mantienen como en años anteriores, cerrando la SG-205, desde las 7:50 hasta las 8:40 horas, para el paso de los toros y los caballos los días de los encierros. Por ello se aconseja a las personas que quieran acudir a disfrutar de los encierros que acudan con antelación suficiente. La subdelegada del Gobierno destacó que el objetivo de la Junta de Seguridad es «perfeccionar el dispositivo para evitar incidentes y garantizar la seguridad durante las fiestas».

244 agentes

Velarán por la seguridad un total de 244 agentes de la Guardia Civil, divididos entre los cinco días de fiestas y pertenecientes a las Unidades de Seguridad Ciudadana, Tráfico y Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza), para garantizar la seguridad y evitar percances, para lo que contarán con la colaboración de la Policía Local y Protección Civil. Al igual que en ocasiones anteriores, se establecerán controles de alcohol y drogas tanto en el casco urbano de la villa como en los accesos a la localidad «para evitar accidentes y desgracias», destacó la subdelegada. En esta ocasión no se contará con el helicóptero que venía participando en los encierros en los últimos ciclos, puesto que no se estima necesario, ya que existen complicaciones para detectar a las reses desde el aire, en el caso de que alguna se escape de la manada.

La Policía Local contará con tres efectivos en el recorrido por el campo y cuatro en el tramo urbano durante los cinco días de encierros. En el caso de los agentes que se sitúen en el pinar, no se descarta que se puedan realizar pruebas de alcoholemia en este lugar, una competencia de la Policía Local al ser término municipal. Por ello, el concejal de Policía y Tráfico, Marcos Rodríguez, anunció que llevarán el equipo necesario en los coches y las pruebas se realizarán «si se ve la necesidad». La intensificación de los controles de alcoholemia también fue una petición realizada por Izquierda Unida en la Junta de Seguridad.

En el recorrido urbano, la Policía Local intensificará la vigilancia sobre las personas que se encuentran en el recorrido del encierro, poniendo especial interés en la presencia de menores y personas mayores en el embudo, así como de niños en el recorrido y los corrales, personas discapacitadas o con su condición física mermada o bajo la influencia del alcohol. El año pasado se invitó a abandonar el recorrido a un total de 84 personas, 50 de ellas en la jornada del domingo. Se detectó la presencia de 29 menores en el recorrido, 17 en la zona del embudo, acompañados de adultos, y 14 solos. Cuatro personas se encontraban claramente bajo los efectos del alcohol.

En su labor de vigilancia, la Policía Local contará con la colaboración de Protección Civil. En este caso, a los voluntarios de Cuéllar se sumará la colaboración de las agrupaciones de La Granja, El Espinar, Carbonero, Sepúlveda y Cantalejo.

Respecto al dispositivo sanitario, Rodríguez aseguró que será similar al de años anteriores. Habrá una ambulancia todoterreno a lo largo de todo el recorrido por el campo y pinar, dos UVI móviles y cuatro ambulancias distribuidas a lo largo del recorrido urbano, con disponibilidad inmediata de movilidad en el caso de que surja un percance y se requiera su asistencia. Este año se contará con dos cirujanos militares, un general y un coronel; y se incorporarán nuevos equipos tecnológicos a la enfermería de la plaza de toros para garantizar una mejor asistencia médica.

Instrucciones

También se mantiene la prohibición de circular con cualquier vehículo a motor en los espacios anexos al itinerario de los encierros, con excepción de los vehículos autorizados; y la prohibición de fumar en el pinar, lo que se recordará a vecinos y asociaciones de caballistas. Tanto caballistas como corredores deben seguir siempre las instrucciones y los consejos de la organización y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado para evitar posibles percances. Por segundo año serán veinte los caballistas que acompañarán a la manada desde la salida de los corrales del río Cega durante el principio del trayecto del pinar, que estarán debidamente identificados; a los que se podrán sumar el resto en la zona de la Cañada Real. Todos ellos deberán estar correctamente autorizados y se les recuerda que su misión es acompañar a la manada. También se mantendrá la seguridad privada en el pinar, que ayudará con el corte de los caminos y los accesos para los vehículos.

El concejal Marcos Rodríguez apuntó que el comandante ha puesto especial interés en poder reunirse con los responsables de los caballistas, además de supervisar algunas órdenes específicas y controlar los distintivos que se les entregarán, así como la organización y las competencias de los mismos.

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