Ganchillo que alegra la vida

El grupo de tejedoras posa con algunas de sus creaciones. /M. Rico
El grupo de tejedoras posa con algunas de sus creaciones. / M. Rico

La Asociación de Vecinos Barrio La Cuesta-El Salvador pone en marcha nuevos proyectos, entre ellos un mercadillo solidario

MÓNICA RICOCuéllar

Con el inicio del curso, el pasado mes de octubre, las mujeres que participan en el taller de punto y ganchillo de la Asociación de Vecinos Barrio La Cuesta-El Salvador retomaron su labor, que en los últimos meses les llevó a adornar multitud de árboles para engalanar parques y rincones del municipio, crear toldos y adornos para su barrio e incluso elaborar ‘pulpitos solidarios’ para los neonatos.

Con el inicio del nuevo curso también han llegado nuevos proyectos, como la elaboración de distintos materiales para la puesta en marcha de un rastrillo solidario para el colegio San Juan Bautista de Carbonero el Mayor, que se celebrará el próximo 17 de diciembre. El grupo, formado por una docena de mujeres, ha realizado guantes, botes para pinturas y lapiceros, ratones guarda-dientes, zapatillas de ganchillo para bebés, bufandas, cintas para el pelo, broches, monederos, marcapáginas y distintos modelos de llavero, entre otros elementos.

Una vez terminado el material para este rastrillo, el grupo no para, y entre los proyectos que tienen en marcha está la elaboración de nuevos adornos para los árboles del patio del colegio Santa Clara. Dado que el hilo conductor del centro a lo largo de este curso son las emociones, algunos trabajos incluirán ‘emoticonos’. Para el colegio de La Villa prepararán material para la realización de un rastrillo solidario, cuyos beneficios se destinarán a una asociación de enfermedades raras; y en el colegio San Gil se adornará el patio.

Fuentes de la asociación señalan que o bien el colegio o la Asociación de Madres y Padres de alumnos se encarga de la compra del material, mientras que las tejedoras ponen su trabajo. Así, la presidenta de la asociación, Elena Núñez, señaló que las tejedoras se ponen «a disposición de todo el mundo» que necesite su trabajo, al igual que la agrupación.

En la actualidad, el taller se desarrolla los martes, de 17:00 a 19:00 horas, aunque muchas de las participantes realizan parte de la labor en sus hogares y acuden cada martes con bastante material elaborado. «Hemos empezado en octubre y en mitad de noviembre ya está terminado el material para el rastrillo», destacó la presidenta de una agrupación que en la actualidad cuenta con 215 unidades familiares.

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