La Cuesta de los Hoyos no gana para bolardos

Estado en que quedó el turismo accidentado, subido en uno de los bolardos de protección./Antonio Tanarro
Estado en que quedó el turismo accidentado, subido en uno de los bolardos de protección. / Antonio Tanarro

Un turismo ha embestido esta mañana uno que acababa de ser repuesto tras otro accidente hace unos días

El Norte
EL NORTESegovia

En invierno, más, porque empeoran las condiciones de la calzada. Pero en verano, también. Y en primavera y en otoño, de noche o por la mañana, casi a cualquier hora del día ocurren accidentes de circulación en la Cuesta de los Hoyos, la carretera de titularidad autonómica que une el barrio de San Marcos con el paseo de Ezequiel González en paralelo al valle del Clamores. El último ocurrió este viernes, poco antes de las dos de la tarde, y por fortuna no hubo daños para el conductor, solo daños materiales (cuantiosos) en el coche que se salió de la calzada y se fue hacia los bolardos de granito. Todavía etaba reciente el cemento que se llevó la embestida del turismo, pues acababan de reponerlo en su sitio esta semana tras el accidente que ocurrió en el mismo lugar hace unos días.

Los bolardos de granito que delimitan la calzada de la Cuesta de los Hoyos y protegen la acera que recorre la vía desde el puente del Eresma hasta Sancti Spiritu son, además de un elemento de protección de los peatones, una medida para disuadir a los conductores tentados de superar la velocidad máxima permitida.

Muchos superan esa limitación, de 20 kilómetros por hora en toda la vía, cuyas condiciones no son las idóneas para circular a mayor velocidad, al ser el pavimento de granito, una superficie que es algo más deslizante que el asfalto cuando llueve, y existir baches y hundimientos en el sinuoso trazado de la Cuesta de los Hoyos.

La Policía Local de Segovia ha advertido en muchas ocasiones de que en esta carretera hay que circular con más precaución cuando las condiciones meteorológicas lo aconsejan, y ha señalado también que la mayoría de los accidentes ocurren por una velocidad excesiva, inadecuada para las condiciones de la vía.

Y frente a quienes piden que el asfaltadado de la Cuesta de los Hoyos, utilizada como una especie de circunvalación interior por muchos conductores, el Ayuntamiento lamenta siempre que no tiene competencia en este tramo de carretera autonómica, cuyo mantenimiento corresponde a la Junta de Castilla y León. La Administración autonómica no es proclive al asfaltado no solo por motivos económicos, sino porque la vía tiene un alto componente turístico, al ser un mirados natural del Alcázar y de todo el lienzo sur de la ciudad amurallada.

Por fortuna, como este viernes, la mayoría de los accidentes no tienen víctimas. Pero en la Cuesa de los Hoyos no ganamos para bolardos.

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