La nieve multiplica los ataques de lobos en explotaciones ganaderas

Restos de uno de los animales. /El Norte
Restos de uno de los animales. / El Norte

Juan Miguel de Santiago afirma que los cánidos se han cobrado la vida de seis terneros en los dos últimos meses

EVA ESTEBANSegovia

«Te pasas todo el año trabajando y cuidando las vacas en buenas condiciones para que luego en un día se lo carguen todo», se lamenta el ganadero Juan Miguel de Santiago, que afirma que los ataques de lobo que ha sufrido su explotación en los últimos dos meses han acabado con la vida de seis terneros. «Nunca nos había pasado. Llevamos sesenta años con la empresa y en la vida nos habían matado los lobos a ningún animal», subraya De Santiago.

A mediados de diciembre, la ganadería Sat Veladíez de Navas de Riofrío sufrió por primera vez el ataque de los cánidos. «Coincidió con las nevadas. Íbamos preocupados por ver cómo estaban y por echarles de comer y nos encontramos con un ternero recién nacido muerto», recuerda el ganadero. Apenas quince días después, volvió la pesadilla. Coincidiendo con la «gran nevada que cayó en Reyes», «la jauría» asaltó la finca de la familia De Santiago y mató a otro ternero. «No nos lo podíamos creer. Es que te quita el sueño. Te levantas y piensas: ¿qué me encontraré hoy?», incide Juan Miguel.

Cuando creían que no sucedería una tercera vez, los lobos irrumpieron de nuevo. Eran las nueve y media del pasado lunes. La provincia amaneció cubierta de nieve y Juan Miguel y su hijo Juan, encargados de la empresa, acudieron como cada mañana a alimentar al ganado. Algunos de sus animales tienen nombre propio, dado que «los que tenemos son para criar, no para alimentar». Notaron en el ambiente «algo extraño». Las vacas mugían y los chotos estaban atemorizados. «Ves lo que hay y sabes que algo no va bien», explica el ganadero. «Te das la paliza en buscar hasta tener todos contabilizados hasta que le encuentras y está muerto», continúa.

El jueves, día 8, la historia volvió a repetirse. Esta vez el ataque fue de mayor magnitud y se saldó con «mordiscos bestiales» a tres chotos. «Los lobos se han picado de tal forma que no sé si van a dejar algún ternero vivo». Por ello, la solución más inmediata que tomará Juan Miguel de Santiago es trasladar todo su ganado a una finca en Espirdo y, si todo «va bien», llevarlo de nuevo a Navas de Riofrío en mayo. «Estoy perdido. No sé que tengo que hacer. Me dan muchos consejos pero creo que la mejor opción va a ser esa», apunta el ganadero.

Pérdidas

Afirma que los ataques del lobo al ganado en la provincia se han disparado y ocasionan pérdidas millonarias para las explotaciones. «Ya no es tanto el valor económico, es más el sentimental», afirma De Santiago. En su caso, tuvo la «suerte» de que atacaron a crías de pocas semanas. «Si llegan a tener un año, habría perdido unos 1.500 euros por cada animal», asegura el ganadero, que solicitará las pertinentes indemnizaciones a la Consejería de Medio Ambiente. Cada ternero muerto le supondrá una pérdida de 450 euros, calcula.

En la actualidad, Sat Veladíez cuenta con una ganadería de 29 vacas «para genética», un toro semental y doce terneros. «Voy a seguir cuidando de mis animales porque es lo que llevo haciendo toda la vida y lo que me gusta», concluye De Santiago.

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