Hay Festival debate sobre la libertad y la esclavitud de las nuevas tecnologías

Debate en el Aula Magna de IE University que inauguró el Hay Festival de Segovia. /Antonio Tanarro
Debate en el Aula Magna de IE University que inauguró el Hay Festival de Segovia. / Antonio Tanarro

El primer evento analiza los riesgos del futuro con un debate de expertos en IE University

CLAUDIA CARRASCAL Segovia

En torno a 300 personalidadesdel ámbito de la ciencia, la literatura, la política o la sociedad presenciaron ayer una reflexión optimista y futurista acerca de los avances tecnológicos y su capacidad para transformar la sociedad, tema central del debate inaugural del festival de las ideas de Segovia. El telón de la duodécima edición del Hay Festival lo abrieron las reflexiones del científico y divulgador asturiano, Amador Menéndez, Cristina Manzano, directora de Es Global y experta en relaciones internacionales, el profesor en Harvard Manuel Múñiz y el embajador del Reino Unido en España, Simon Manleny.

Todos comparten el optimismo en cuanto a la evolución de las tecnologías, pero también los temores que están creando en la sociedad, ante la incertidumbre y la posibilidad de perder las libertadas logradas. Para Manzano este miedo se produce sobre todo en Europa o Estados Unidos, y no tanto en países asiáticos que todavía se están adentrado en la evolución social. Sin embargo, Menéndez aseguró que la tecnología es un instrumento que hace al ser humano más libre: «Estas técnicas son una extensión de las personas que sirven para superar las limitaciones, destruir barreras y expandir fronteras». Otra de las visiones compartidas es que la tecnología no nos hace más felices y puede conllevar un riesgo si su uso contribuye a la pérdida de contacto directo entre las personas. «La capacidad de gestionar los avances marca la diferencia entre ser libres gracias a las tecnologías o ser esclavos de las mismas», subrayó Menéndez.

Cristina Manzano cree que los españoles son ahora más infelices que hace unas décadas

En cuanto a las capacidades de los actuales líderes para afrontar la avalancha de los cambios tecnológicos, el también decano de IE School of International Relations, Manuel Muñiz, defendió que no se puede pedir a los políticos que gobiernen procesos cuando no existen los instrumentos adecuados para hacerlo. Precisamente, porque, según su análisis, los avances han privado en parte a los políticos de esas herramientas.

Inteligencia colectiva

Las redes sociales, la aparición de nuevos medios de comunicación o los descubrimientos en ingeniería genética son asuntos que requieren preguntas de tipo ético, pero también un control y procesos de inteligencia colectiva para gobernarlos y aprovechar así las oportunidades que ofrecen, aclaró Muñiz. Así, el embajador del Reino Unido, Simon Manley, reconoció la perdida de bienestar que se ha producido en parte de la población en los últimos años, a pesar de las comodidades y facilidades que se han logrado a través de la innovación. Por eso, en su opinión, es necesario el trabajo conjunto de gobiernos y empresas para asegurar el acceso a las tecnologías de todos los ciudadanos y permitir que la sociedad colabore en el proceso de crecimiento sostenible.

Si bien es cierto que la tecnología ha contribuido a simplificar la vida, especialmente en cuanto los trabajos físicos, también ha robado tiempo, según Manzano, quien reconoció que en España los ciudadanos son más infelices ahora que hace algunas décadas, sin embargo, afirma que ni la crisis ni la tecnología ha arruinado la solidaridad en el país, sino que más bien la han potenciado.

Fotos

Vídeos