«Veo con extremada preocupación que el periodista no pueda vivir de su trabajo»

Jesús Marchamalo, ayer, ante las casetas de la Feria del Libro
Jesús Marchamalo, ayer, ante las casetas de la Feria del Libro / Antonio Tanarro

El invitado a la Feria del Libro de Segovia firma ejemplares de sus obras, como 'Los reinos del papel. Bibliotecas de escritores' y el cómic 'Cortázar'

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Jesús Marchamalo, quien este sábado cumple 57 años, celebró el prólogo de su aniversario en Segovia, con un puñado de amigos como el decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación, Agustín García Matilla. La Feria del Libro le regaló un espacio para la firma de ejemplares de algunas de sus obras recientes, como el cómic ‘Cortázar’ o ‘Los reinos de papel. Bibliotecas de escritores’. Este encuentro entre autor y lectores fue fugaz. Y es que anfitriones e invitado tuvieron que «ajustar casi a martillazos» la cita porque Marchamalo no quería faltar al homenaje íntimo que la familia y amigos rindieron anoche a Julio Michel.

El que fue fundador y director de Titirimundi «era mi amigo y sentí mucho su muerte». El escritor, guionista y periodista madrileño puede añadir a su currículum el haber sido pregonero del festival de títeres, y deseaba ayer abrazar y saludar a la familia y amigos de un «personaje irrepetible», del que destaca «su habilidad para hacerte creer que cualquier cosa era posible».

Ese mismo calificativo, el de «irrepetible, en el más literal de los sentidos», es el con el que adjetiva la personalidad del escritor a Julio Cortázar. Ediciones Nórdica le propuso hace dos años y medio el proyecto de una biografía del autor de ‘Rayuela’ trasladada al mundo del cómic. Reto aceptado y superado.

Más allá de la literatura

«Trabajamos juntos Marc Torices, un joven comicista que es mucho más que prometedor, e invertimos una cantidad infinita de tiempo». Marchamalo afirma exultante que el resultado es «deslumbrante». Eso sí, la tarea fue «complicada». El cómic «recorre la vida de Cortázar dentro de un planteamiento cronológico que se detiene en varias particularidades, en cómo leía, cómo pensaba o en su amor por las ciudades».

Esa personalidad cautiva a Marchamalo, quien reconoce que «la relación del lector con Cortázar va más allá de la literatura, siendo algo extremadamente emocional». «Para mi generación es imprescindible».

Sigue al pie del cañón periodístico, después de una carrera que comenzó en 1982 en el diario ‘Pueblo’. De hecho, se muestra crítico e inquieto con el periodismo que se impone en el frenesí del día a día y por las condiciones del gremio. «Veo con extremada preocupación que el periodista no pueda vivir de su trabajo, o que los becarios no cobren o la falta de rigor con la que se publican informaciones», reflexiona en voz alta. Para recuperar la credibilidad perdida, el periodista «ha de tener un compromiso de lealtad con la realidad y los lectores», concluye.

Fotos

Vídeos