«Entrar en la Escuela Superior de Música Reina Sofía es éxito seguro»

Marta Isabella Montes ha sido seleccionada para acceder a la Escuela Superior de Música Reina Sofía. /El Norte
Marta Isabella Montes ha sido seleccionada para acceder a la Escuela Superior de Música Reina Sofía. / El Norte

Comenzó a tocar la trompa casi por casualidad y ahora, con tan solo 16 años, la segoviana Marta Isabella Montes atesora numerosos premios nacionales

EVA ESTEBANSegovia

Casi por casualidad, por una equivocación de su hermana mayor, explica, comenzó hace nueve años la joven segoviana Marta Isabella Montes su andadura en el mundo de la música profesional. Nunca llegó a imaginarse que acabaría tocando la trompa, un instrumento de viento metal «que no lo toca mucha gente pero que tiene un encanto que muy pocos se imaginan». En la actualidad, compagina sus estudios de Secundaria en el instituto Peñalara de La Granja con el quinto curso de Enseñanza Profesional en el Conservatorio de Música de Segovia. Con tan solo dieciséis años, ha ganado numerosos certámenes nacionales y ha obtenido la primera plaza para acceder a la Escuela Superior de Música Reina Sofía, donde pasará a estar entre los alumnos seleccionados de la Cátedra de trompa que ostenta Radovan Vlactkovic, concertista internacional. «Es una sensación increíble, es la mejor educación musical que hay ahora mismo en España», asegura.

–¿Cómo fueron sus inicios con la trompa?

–La verdad es que empecé un poco de casualidad. Mi hermana mayor, María José, tocaba el clarinete en el Conservatorio y mis padres decidieron apuntarme. Ni siquiera hice la prueba de acceso. Mi hermana confundió el día y la hora y no me presenté. Yo quería tocar el clarinete o el violonchelo, pero al no presentarme me quedé sin plaza. Había vacantes en trompa, tuba, fagot y contrabajo, y entre mi madre y el profesor de mi hermana consideraron que lo mejor era empezar a tocar la trompa porque justo ese año iba un profesor muy bueno.

–¿Le resultó complicado aprender a tocar el instrumento?

–No me resultó excesivamente complicado. Desde el principio siempre tuve mucha facilidad. De hecho, un profesor le dijo a mi madre si antes había estudiado algo de trompa, pero no. Sin saberlo, estaba hecho para mí. La trompa es un instrumento que no toca mucha gente, pero que tiene un encanto que pocos imaginan.

Muchas horas de dedicación

–¿Cómo compagina los estudios de secundaria con el Conservatorio?

–Es bastante ajetreado, hay que tener mucha organización. Al final acaba saliendo. Cuando salgo del instituto, ya estoy mentalizada de que tengo que ir por la tarde al Conservatorio, y al final te las apañas para hacerlo por la noche. Este año lo llevo mucho mejor, pero el curso pasado fue horrible, en el buen sentido de la palabra. Pero al fin y al cabo sé dónde estoy, y si no tengo tareas del instituto, las tengo del Conservatorio. Tengo que concentrarme mucho y sacar el máximo tiempo posible.

–¿Cuántas horas dedica a estudiar música?

–Depende del día, pero muchas. Es una tarea que requiere constancia. Es cierto que hay días que no se puede estudiar nada, pero ha habido días que he estado estudiando trompa durante cinco horas. Depende un poco también del aguante y de la concentración de cada uno. Si un día no puedo, sé que al día siguiente tengo que dar lo máximo de mí para que eso no se note.

–¿Cómo ve su futuro como músico profesional?

–Estoy cursando quinto de Enseñanza Profesional. De momento, tengo intenciones de acabarlo, puesto que me queda un año, y realizar también los dos años de Enseñanza Superior. De momento lo veo bastante bien, pero todavía no se sabe; la vida da muchas vueltas.

–El pasado 6 de marzo fue seleccionada para acceder a la Escuela Superior de Música Reina Sofía. ¿Qué supone para usted?

–Es una sensación increíble, me cuesta describirlo. Todo lo que he ganado lo he hecho gracias a mi constancia y dedicación, pero también a mi profesor, Joaquín Carrasco. Es la mejor educación que hay ahora mismo en España y una de las más prestigiosas. Están ahí los mejores profesores. Además, es a nivel internacional y los alumnos que salen de ahí tocan en las grandes orquestas tanto nacionales como internacionales. Entrar ahí es éxito seguro. Si me llamaran, empezaría el año que viene, pero de momento estoy en lista de espera y tampoco quiero echar campanas al vuelo.

José Luis López Antón

–Ha tocado con bandas de música de la provincia, como las de Tierra de Segovia, El Espinar o Carbonero El Mayor. ¿Recuerda con especial cariño a algún director?

–José Luis López Antón, el actual director de la banda de música de El Espinar, ha sido el que más me ha ayudado. Ha tenido bastante constancia en mí y es el que me introdujo en la Orquesta Sinfónica de Ávila. Fue él quien llamó a mi madre para darme la oportunidad y siempre ha tenido fe y confianza en mí.

–¿Cuál es el próximo reto musical al que se enfrenta?

–Mi mayor éxito hasta el momento es quedar primera para acceder a la Escuela Reina Sofía. Me parece bastante fuerte haber quedado por delante de gente que incluso ha acabado los estudios y está cursando másters. Se supone que tienen más conocimientos que yo, y eso me agrada muchísimo más.

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