Educación y arte en un templo emblemático

Iglesia de San Juan de los Caballeros, sede también del Museo. / Antonio de Torre

La iglesia de San Juan de los Caballeros, que alberga desde 1998 el Museo Zuloaga, es uno de los recintos señalados para actividades culturales

CLAUDIA CARRASCAL Segovia

La adoquinada Plaza de Colmenares ofrece unas espectaculares vistas de la parte baja de la ciudad y aglutina jardines, edificios históricos y centros de educación superior. En el número 1 de la plaza de Colmenares, una mansión señorial sin signo heráldico, se encuentra el centro asociado de la Universidad Nacional a Distancia (UNED). El edificio cuenta con un patio porticado con columnas blasonadas, en las que se pueden ver las armas de los Contreras. La portada está adintelada sobre ménsulas que le sirven de acceso, y que constituyen los únicos testimonios que quedan de la reedificación que hizo el regidor Rodrigo de Contreras en el siglo XV sobre los cimientos de otra casa-fuerte.

La familia que la habitó, los Contreras, es una de las más antiguas y más ilustres que habitaron en Segovia en el siglo XII, aunque procedían del alfoz burgalés de Lara. De hecho, varios miembros de esta familia sirvieron al lado de los monarcas de Castilla. En la casa se hospedaron algunas personalidades como Santo Domingo de Guzmán o Angelina de Grecia.

En la zona exterior, no perdura ningún resto previo a la profunda trasformación que se llevó a cabo en las últimas décadas del siglo XX, momento en el que se convirtió en sede de la Delegación Provincial de Educación y Ciencia. A principios de este siglo fue la Residencia de los Jesuitas. De esta época se conservan en el patio interior una fuente de noble y arcaica traza y en una de sus esquinas, el brocal de un pozo o aljibe en donde se almacenaba las aguas que provenían del Acueducto.

Ahora recorren este emblemático edificio alumnos y profesores de la UNED, que cuenta con una oferta educativa de 20 grados, entre los que se encuentran el de Derecho, Trabajo Social, Economía, Turismo, Psicología, Ciencias Ambientales o Criminología, que se incorpora este curso como una de las novedades más destacadas. Además, se distingue por la importante afluencia de alumnos en los cursos de Inglés, Ruso, Francés, Alemán y Chino. En total cuenta con en torno a 1.000 estudiantes matriculados al año.

El edificio colindante, el Vicerrector Santiago Hidalgo, adquirió este nombre en 2014 tras el fallecimiento del que fue el primer vicerrector del campus segoviano de la Universidad de Valladolid. Este matemático fue el impulsor de la unificación de los centros universitarios de Segovia para crear una universidad pública única. Albergó la Facultad de Magisterio que posteriormente, en 2013, pasó a ser Facultad de Educación. Este centro, adscrito originariamente a la Universidad Autónoma de Madrid, fue el primero de Segovia en integrarse a la Universidad de Valladolid. En él se impartían el Grado de Educación Primaria, el Grado de Educación Infantil, el programa conjunto de Educación Primaria y Educación Infantil, así como por el Máster en Investigación en Educación. Titulaciones cuya docencia ahora se proporciona en el edificio situado en la Plaza de la Universidad. Este inmueble de cuatro alturas ahora está destinado a despachos de profesores, debido a la falta de espacio del campus María Zambrano, situado a unos dos kilómetros de distancia. No obstante, cuando estén finalizadas las obras de la segunda fase de este campus, previsiblemente para el curso 2018-2019, podrán trasladarse a esta sede. El edificio proyectado contempla la creación de 180 puestos en despachos para profesores y equipo directivo de la universidad, pero también laboratorios, aulas con una capacidad superior a las ya existentes y un salón de actos con 400 plazas.

En las diferentes estancias del edificio Vicerrector Santiago Hidalgo también se celebran eventos culturales y académicos como las jornadas de Publicatessen o proyecciones cinematográficas, además, en sus aulas se ha implantado este curso el turno de mañana para clases de inglés y francés de la Escuela Oficial de Idiomas.

El monumento más representativo de esta plaza es la iglesia románica de San Juan de los Caballeros, cuyo origen es visigodo (Siglos V-VII). Precisamente, de esta época se conservan restos de muros que siempre han condicionado las proporciones que se dio a la iglesia con posterioridad y que la han otorgado el prestigio de ser la más antigua de la ciudad y de la provincia. En los siglos X, XI, XIII y XVIII sufrió varias reformas, pero fue abandonada en el XIX, en concreto en 1843, tras cerrar sus puertas al culto. En 1905, fue adquirida por el pintor y ceramista Daniel Zuloaga para instalar su taller y su vivienda y en 1931 fue Declarado Bien de Interés Cultural.

Al adquirir la iglesia, Daniel Zuloaga también reformó la construcción barroca que había sobre la nave para adecuarla a su propia vivienda. El conjunto sirvió entonces como punto central de la vida cultural segoviana del siglo XIX y XX. Daniel e Ignacio Zuloaga, tío y sobrino, promocionaron desde su taller en este monumento el nombre de Segovia en todo el mundo.

Años más tarde, el Estado compró el templo y una colección de piezas de cerámica y de pintura. Tras restaurarlo reabrió sus puertas en 1998 como Museo Zuloaga, filial del Museo de Segovia. El objetivo de este centro cultural es mostrar al público un resumen de las piezas de cerámica de Daniel Zuloaga, pero también de su taller, así como pintura del propio Daniel y de Ignacio Zuloaga. Entre los artículos de la colección hay bocetos de decoraciones arquitectónicas del escultor para varios lugares de España.

Fondos del museo

En la actualidad, el fondo del museo lo componen 560 piezas artísticas, cerámicas, pinturas y muebles. Además, hay un lote de 1.000 fotografías antiguas, 1.500 negativos en placas de cristal y celuloide y 2.000 documentos, entre grabados, diplomas, estampas, postales, cartas y otros escritos. El lote de publicaciones que alberga entre sus paredes alcanza las 1.230 e incluye libros y revistas.

Construida con sillares de piedra, ladrillo y mampostería, la planta de la iglesia se ha relacionado con iglesias de estilo asturiano y se han advertido en ella influencias mozárabes en los arcos de sus naves. En un recorrido por el entorno y el interior del templo, se distinguen las singularidades de este histórico edificio de origen visigodo, que sufrió una gran reforma a partir del siglo XI, de la que surgió la iglesia románica.

La abundante y compleja decoración muestra la diferencia con el resto de edificaciones románicas de Segovia, hasta el punto de que solo es comparable, en toda la provincia, a la riqueza decorativa de la iglesia parroquial de Sotosalbos. Esta característica, sin embargo, no es extraña ya que el templo fue sede de los denominados Nobles Linajes, además de ser la iglesia más rica de uno de los barrios más nobles de la ciudad.

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