Los ecologistas aseguran que el exceso de purines amenaza la calidad ambiental en la provincia

Explotación porcina de la provincia de Segovia.
Explotación porcina de la provincia de Segovia. / A. de Torre

Consideran que Segovia sufre una «auténtica avalancha porcina» que pone en peligro la economía y la calidad de vida de los vecinos

EL NORTESegovia

Ecologistas en Acción considera que la provincia de Segovia asiste a una «avalancha» de proyectos de explotaciones porcinas que amenaza la calidad ambiental. Algo que puede tener repercusiones en la vida de la población y en la economía, según esa organización.

El colectivo ecologista ha aludido al ‘Balance de nitrógeno de la agricultura española’, elaborado en el año 2013 por el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, un documento que refleja la producción en Segovia de 4.860 toneladas de nitrógeno en forma de purines. A través de un comunicado, Ecologistas en Acción, recuerda que ese mismo estudio cifra el exceso de purines en las 2.998 toneladas de nitrógeno, por lo que, a su juicio, se trata de un problema «estructural». Por otro lado, la organización ecologista cita también registros de la red de seguimiento del estado químico de las aguas, que gestiona la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD). Son datos que, según los ecologistas, confirman la existencia de un «importante número» de municipios segovianos en los que se superan concentraciones de nitratos.

De este modo, Ecologistas en Acción indica la «necesidad» de ajustar la cantidad de ganado a las «posibilidades reales» de la provincia para usar de forma «sostenible» los residuos producidos. Asimismo, toman como referencia un decreto que prepara la Junta de Castilla y León y que aumentará «de forma drástica» las zonas vulnerables a nitratos. En Segovia, quedarían incluidas las áreas de Arenales, Cantimpalos-Segovia y Páramo de Cuéllar, con 42, 67 y 6 municipios, respectivamente. Además, la organización asegura que el «exceso» de instalaciones porcinas actual provoca molestias a los vecinos y daños a otras actividades productivas, como el turismo rural, así como un deterioro de las aguas subterráneas, por lo que han confiado que las administraciones introduzcan «fuertes restricciones» a la instalación de nuevas granjas de porcino y a la ampliación de las existentes.

Miguel Ibáñez

Ecologistas en Acción asegura haber presentado, desde principios de agosto, alegaciones o recursos a proyectos de ampliación o creación de granjas de cerdos en seis localidades segovianos. En concreto, en Cuéllar, Martín Muñoz de las Posadas, Miguel Ibáñez, Nieva, Olombrada y Sequera del Fresno. En el caso de Miguel Ibáñez, núcleo perteneciente al municipio de Santa María la Real de Nieva, los ecologistas sostienen que existe la «amenaza» de un proyecto para 1.560 cabezas que se ubicaría «a 1.580 metros» del núcleo urbano, en el centro del llamado ‘triángulo mágico’ de las cuatro ermitas: Tomejón, Santa Inés, Prados y el cerro de San Isidro, con petroglifos.

Según los ecologistas, los vecinos de Miguel Ibáñez llevan más de un decenio padeciendo la contaminación difusa derivada de la actividad porcina en municipios cercanos, «sin que ninguna autoridad pública haya intervenido nunca para analizar las causas, prevenir sus impactos y revertir sus consecuencias». Santa María la Real de Nieva, municipio al que pertenece Miguel Ibáñez, ha sido incluida en la zona vulnerable Cantimpalos-Segovia, en el nuevo decreto de Zonas Vulnerables que tramita la Junta de Castilla y León.

La organización ecologista ha anunciado un «nuevo impulso» a su campaña denominada ‘No más cerdos’, que defiende la necesidad de implantar una moratoria de cuatro años a la creación de nuevas instalaciones de porcino o a la ampliación de las actuales en la provincia segoviana, mientras se elabora un plan que permita la reducción paulatina del número de cabezas hasta «cifras sostenibles».

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