La Diputación reserva más de un millón para terminar el Palacio de Congresos

Imagen de archivo de las obras paralizados en el Palacio de Congresos./El Norte
Imagen de archivo de las obras paralizados en el Palacio de Congresos. / El Norte

El equipo de gobierno de la institución provincial incluirá una partida en los presupuestos de 2018

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Aunque todavía dura la pesada digestión de los reveses jurídicos, el equipo de gobierno del Partido Popular (PP) en la Diputación Provincial quiere que 2018 sea el año de la apertura definitiva del Palacio de Congresos de La Faisanera. El parto se está alargando por las sentencias con las que ha chocado todo el conjunto residencial y de ocio de los terrenos de Quitapesares. Las obras de adaptación del que fuera pabellón de caza acumulan un parón de casi un año y medio. Inicialmente, el faraónico proyecto pretendía estar concluido entre verano y otoño de 2015, pero ha sido inviable cumplir los plazos deseados por la Corporación provincial.

La maraña jurídica y administrativa en la que se ha enredado el desarrollo del Palacio de Congresos ha impedido avanzar. Hagamos un poco de memoria. Hay que remontarse a febrero de 2014, a la demanda que interpuso el Ayuntamiento de la capital segoviana, gobernado entonces por Pedro Arahuetes, contra el decreto del Consistorio de Palazuelos de Eresma que concedía licencia de obra para la adaptación del Palacio de La Faisanera como centro de congresos y exposiciones.

La solución al suministro de agua

El Ayuntamiento de Palazuelos de Eresma también trata de corregir la irregularidad detectada sobre el suministro de agua a los complejos de la finca de Quitapesares, incluido el Palacio de Congresos. En lugar de concretar un punto para la toma del Pontón Alto, el cual fue rechazado, introduce la alternativa de dejar abierta la posibilidad de abastecimiento desde cualquier fuente del término municipal.

La sentencia del Juzgado Contencioso-Administrativo, conocida en octubre de 2014, resolvía que la calificación de la parcela donde se pretendía construir era incorrecta y que existía un exceso de edificabilidad. Dichas deficiencias fueron negadas y rechazadas por la sociedad promotora del proyecto, Segovia 21 (participada mayoritariamente por la Diputación), que desmintió tales argumentos y cuestionó la legitimidad del Consistorio de la capital para plantear la demanda.

Sin vial público

Entre las presuntas irregularidades, el Ayuntamiento de Segovia denunció que la parcela carecía de la condición de solar. También alegó que no estaba previsto ningún tipo de vial de titularidad pública y ni siquiera se contemplaba el acceso por vial de ningún tipo, ni en el plan, ni en la ficha ni en el proyecto de urbanización. El que aún era regidor de Segovia tenía claro que el proyecto liderado por la Diputación «incumplía la Ley de Urbanismo de Castilla y León». Además, denunció la incorrección de la calificación como ‘equipamiento local’, ya que si el palacio es una sala de convenciones, hay uso de ‘espectáculo y reunión’.

El varapalo judicial hizo parar las obras, pero no la actividad administrativa para poner orden en el entramado de Segovia 21. La Corporación provincial fue haciendo sus deberes. Entre ellos, la disolución a mediados de 2016 de la sociedad mercantil La Faisanera, propiedad de la institución, para poder asumir la gestión del Palacio de Congresos. Para ello, previamente tuvo que aprobar la adquisición de las 56.008 participaciones que la Cámara de Comercio e Industria de Segovia mantenía en la sociedad, por un precio global de 50.541 euros.

A expensas de la CHD

Los responsables de la Diputación son plenamente conscientes de que hay de despejar el camino legal. Este allanamiento está un poco más cerca gracias a los movimientos de ficha que también viene realizando desde hace tiempo el Ayuntamiento de Palazuelos de Eresma. Esos pasos se han encaminado a regularizar y proporcionar paraguas legal a los proyectos cobijados en Segovia 21, incluido el del centro de congresos y convenciones.

Así, el alcalde del municipio del alfoz, Jesús Nieto, confirma que este mismo mes termina el periodo de alegaciones abierto a raíz de la aprobación inicial, en el pleno celebrado el 19 del pasado septiembre, de la modificación puntual de normas subsidiarias del planeamiento municipal en suelo urbano consolidado en ámbito discontinuo, promovido por la mercantil Palacio de La Faisanera SL.

Ese era el motivo que figuraba en el anuncio oficial publicado por el Consistorio en El Norte de Castilla, que en otras palabras consiste en ajustar los volúmenes edificables mediante el cambio con otras fincas del entorno. Asimismo, la decisión plenaria también abrió la puerta a la disponibilidad, por fin, de un vial de acceso principal al complejo. Todo en aras de que la licencia cumpla con los parabienes legales.

Harina de otro costal es el problema del suministro de agua a las distintas piezas que componen el rompecabezas de Quitapesares. La Diputación no solo está a expensas del Ayuntamiento de Palazuelos, sino también de un informe de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), que con las modificaciones específicas introducidas en el planeamiento urbanístico por parte del Ayuntamiento de Palazuelos de Eresma no ha de tener mayores problemas para ser favorable a la captación, deducen tanto fuentes municipales como del equipo de gobierno provincial.

Con este panorama por delante, el presidente de la institución, Francisco Vázquez, muestra su convencimiento de que el ambicioso Palacio de Congresos estará terminado y en funcionamiento a lo largo de 2018. De hecho, las distintas áreas que configuran la Corporación se hayan inmersas en el diseño de las cuentas de 2018, y en esos presupuestos habrá una partida económica para rematar las cuestiones pendientes de la infraestructura.

Aparcamiento

La cuantía que se habilitará para finalizar la denominada tercera fase rondará e incluso podría superar el millón de euros, calcula el presidente, aunque la inversión se concretará en próximas fechas, cuando se defina la contabilidad de 2018. Este último peldaño contempla, por ejemplo, además de los remates de la obra, el vial de acceso o la construcción de un aparcamiento.

Segesa ya ejecutó la primera fase con un coste final próximo a los 3 millones y el proyecto en su conjunto ronda los 7 millones de euros, financiados por la Junta con una subvención diferida en diez años; si se computa el valor del suelo asciende a unos 20 millones, según las cuentas que hizo la promotora.

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