Decanos de la UVA advierten de que hay asignaturas sin profesor

Campus María Zambrano de la UVA en Segovia.
Campus María Zambrano de la UVA en Segovia. / A. Tanarro

Un cambio normativo demoró el proceso para contratar a 153 docentes, pero la universidad confía en que el impacto «sea mínimo o nulo»

Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINASSegovia

La Universidad de Valladolid tiene, una vez que la crisis y los recortes han hecho su labor, en torno a 2.250 profesores.Y más de 600 son profesores asociados.Es decir, profesionales con experiencia acreditada en sus campos respectivos que imparten docencia en la universidad a tiempo parcial. El número de estos profesores asociados oscila mucho en función de los grados y de la disponibilidad de personal docente e investigador funcionario. Para una universidad como la UVA, los asociados son un complemento importante pero que no puede servir como única base, pues, por su propia naturaleza, no realizan labor investigadora.

La entrada, en algunos grados, de nuevo personal funcionario, como doctores ayudantes o contratados, obliga a recomponer el mapa de asociados. Y a reducir algunos puestos. En junio, y después de una larga negociación con los sindicatos, se cambió la normativa para contratar a los asociados. «Venía del año 2009 y había que adaptarla a lo que ahora exigen las agencias de acreditación», explica Valentín Cardeñoso, vicerrector ocupado de gestionar este asunto al encontrarse de baja el titular de Profesorado.

El caso es que el cambio normativo hizo que el concurso, con 153 plazas de profesor asociado, lo convocara el Rectorado el 28 de agosto. Los candidatos a uno de los puestos, que incluyen grados de todas las ramas y de todos los campus –Valladolid, Palencia,Soria y Segovia–, tenían plazo hasta ayer para presentar la documentación. Dado que el curso comienza el lunes, o que incluso ha comenzado ya en los cursos 2º, 3º y 4º de algunos grados, muchas asignaturas van a comenzar el periodo de docencia sin tener profesor.

Esa incidencia es en especial acusada en algunos casos, lo que ha provocado que Agustín García Matilla, decano de la Facultad de Ciencias Sociales de Segovia y candidato a rector hace tres años, enviara una carta a sus compañeros de la Conferencia de Decanos para hacerles partícipes de su preocupación.

En Segovia

«Es seguro que el curso va a iniciarse sin que haya sido posible contratar a los profesores asociados requeridos, muchos de los cuales se hallan en una total incertidumbre, a pesar de haber cumplido con profesionalidad con su tarea a lo largo de muchos años», explica García Matilla. Y es que el caso de la Facultad de Ciencias Sociales de Segovia es relevante. «La concesión de tres plazas de ayudantes doctores para profesores acreditados en nuestra área de conocimiento hizo que hubiera que prescindir de profesores asociados», recuerda el decano.

En su caso, se ofreció a resolverlo mediante acuerdo con profesores asociados «dispuestos a renunciar a su continuidad», de modo que «los restantes seguirían» sin necesidad de un nuevo concurso, lo que agilizaría todo el proceso. «La decisión final de la UVA fue no aceptar la propuesta, pues las plazas se podrían convocar por vía de urgencia –procedimiento abreviado– y según el propio vicerrector de Ordenación Académica, Valentín Cardeñoso, no habría problema».

Cardeñoso confía en que la incidencia sea «mínima o nula» en casi todos los casos y recuerda que hay departamentos con los recursos suficientes como para hacer frente a la ausencia de un profesor durante unos días.

Las vías de urgencia permiten resolver en solo unos días la contratación de profesorado, en lugar de seguir la vía normal, que se demora durante semanas.Ese era, precisamente, el temor de García Matilla al tener en cuenta los plazos para reclamaciones y renuncias.

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