El crimen organizado asiático se hace hueco en las redes de narcotráfico

La subdelegada del Gobierno en Segovia, Pilar Sanz, y el jefe superior de la Policía Nacional en Castilla y León, Jorge Zurita, este jueves, en la Comisaría Provincial. / Antonio Tanarro

El jefe superior de la Policía Nacional en Castilla y León, Jorge Zurita, confirma un aumento de bandas chinas y vietnamitas

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

El crimen organizado procedente de países asiáticos ha cambiado su perspectiva delictiva. Hasta no hace demasiados años, estas redes se dedicaban sobre todo a la piratería de cedés y películas. En los registros se les incautaban las 'tostadoras' para las reproducciones ilegales y torres enteras de material grabado. Sin embargo, ahora hay bandas que han encontrado otro nicho de mercado, el del cultivo y la venta de droga.

El jefe superior de la Policía Nacional en Castilla y León, Jorge Zurita, ha visitado este jueves Segovia y en su escala en la Comisaría Provincial ha anunciado que hay una gran operación en marcha con ramificaciones en varias provincias de la comunidad. Obviamente, no ha dado más detalles para no echar a perder las investigaciones que se llevan a cabo a nivel nacional.

La presencia cada vez mayor de este tipo de redes de ciudadanos chinos y vietnamitas en los objetivos de la lucha contra la delincuencia organizada de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado preocupa y ocupa al responsable policial. Zurita ha admitido la proliferación de estos entramados, como el que se desarticuló el pasado mes de mayo en Segovia gracias a la intervención conjunta y colaboración de la Guardia Civil y la Policía Nacional, una coordinación que el jefe superior ha calificado de «absoluta» en el ámbito de la seguridad ciudadana.

La operación 'Oriental-Gupy' es el ejemplo de los nuevos derroteros delictivos que han tomado algunas de esas redes criminales integradas por personas de nacionalidad china o vietnamita, fundamentalmente. La actuación se saldó con cinco detenidos, tres registros domiciliarios y la intervención de abundante material para el cultivo de marihuana, que era la droga que también comercializaban. Asimismo, los agentes se incautaron de 560 plantas de esta droga.

Una «evolución» delictiva

Jorge Zurita ha precisado que, si bien se trata de un cambio en los hábitos de la delincuencia procedente del extremo oriente, en el fondo representa «una evolución» en sus objetivos y en la manera de operar. «Según el momento» modifican su modelo, «como ocurre en todas las empresas», salvo que estas se dedican al crimen organizado. En cualquier caso, el deber de las Fuerzas de Seguridad es «ir a la par o adelantarse a sus movimientos».

Los detenidos en la operación de Segovia fueron extraditados, ya que «por norma general en estos casos se trata de aplicar lo que se llama expatriaciones cualificadas».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos