«El Centro de Inserción Social es un despilfarro»

Representantes de Acaip, en la protesta de ayer ante la Subdelegación.
Representantes de Acaip, en la protesta de ayer ante la Subdelegación. / Antonio Tanarro

El representante de la agrupación profesional cifra en una veintena los reclusos en este régimen cuando la capacidad es para cien

C. B. E. Segovia

Si las celdas de la prisión de Perogordo están sobrepobladas, todo lo contrario ocurre con el Centro de Inserción Social, anexo a las instalaciones penitenciarias. El delegado de la Agrupación de Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip), Javier Albertos, cifra en una veintena los ‘inquilinos’ que se encuentran actualmente en esta estancia, diseñada para los reclusos que están en régimen abierto o que se hallan en un proceso avanzado de reinserción. «Tiene capacidad para un centenar, por lo que está sobredimensionado», se queja el portavoz, para quien este centro «es un despilfarro».

Acaip exige, ante todo, diálogo al Ministerio de Interior. Hasta ahora, muchas veces lo que sus delegados se han encontrado cuando han alzado la voz para alertar del riesgo de «colapso» en el que se hallan las cárceles del país han sido represalias. De hecho, en el ámbito nacional, la mitad de los delegados de Acaip en la comisión ejecutiva «han sido suspendidos de empleo y sueldo porque esa es la herramienta de negociación de la Administración».

«Indecente e incompetente»

El responsable de la organización profesional en Segovia, Javier Albertos, sitúa en la diana de las críticas a la gestión política del Gobierno central, y en concreto al secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Yuste. Así, para los integrantes de Acaip, uno de los aspectos más graves que vive la Institución Penitenciaria es «la incompetencia y la indecencia asentadas y amarradas al sillón de dirección del sistema».

«Se ha impuesto una política de persecución del talento y ha anclado el miedo»

Esta situación se traduce, por ejemplo, «en las penurias diarias que impiden que los profesionales puedan desarrollar sus capacidades para mejorar el sistema penitenciario», citó el delegado de Acaip en Segovia durante la concentración.

Los miembros de Acaip critican «los cinco años, casi absolutos, de ausencia de diálogo social». Asimismo, recuerdan que Yuste «está denunciado penalmente por permitir, amparar o encubrir presuntos casos de malos tratos, torturas o rigor innecesario contra los internos». También reprueban el régimen «paramilitar» que sufren las plantillas. «Se ha impuesto una política de persecución del talento y ha anclado [por Ángel Yuste] el miedo y el rigor disciplinario en el centro de su política de gestión», añade el representante segoviano.

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