Los centenarios gigantes del río Moros

Los caminantes posan junto a un fresno con un diámetro superior a los diez metros. /El Norte
Los caminantes posan junto a un fresno con un diámetro superior a los diez metros. / El Norte

Medio centenar de personas participan en la primera de las cuatro rutas del programa ‘Camina por Segovia en otoño’

EL NORTESegovia

El Área de Promoción Económica de la Diputación inicicó ayer sus rutas de otoño con un recorrido hasta lo que ha dado en llamar los gigantes del río Moros. En un recorrido iniciado en Monterrubio, los participantes tuvieron la oportunidad de descubrir los impresionantes ejemplares de la Fresneda de Lastras del Pozo y transitar por el lecho del en otra estación caudaloso río. El medio centenar de caminantes fueron saludados a su llegada a Monterrubio por su alcaldesa María Jesús Álvarez. A las sabias explicaciones a lo largo de todo el recorrido de los guías Marimar García Martín y Jesus Sanz, se unieron en esta ocasión las aportaciones de algunos vecinos de la localidad, que quisieron sumarse a la marcha. En una mañana más propia del verano que del otoño, los andariegos pudieron incrementar sus conocimientos en torno a la fauna, la flora, la geología y el patrimonio de la comarca.

Tras acercarse hasta la iglesia de San Pedro de Monterrubio, del siglo XII, que aún conserva su ábside románico, la ruta se dirigió a Lastras del Pozo. Monterrubio, con 47 vecinos censados, tiene su origen en la repoblación. Se trataba de un señorío típico de la zona, que adquirió el título de villa en el siglo XVI. El núcleo de población fue comprado por el conde de Molina Herrera, en época de Felipe II, y esa familia mantuvo su propiedad hasta el siglo XX, según explicó uno de los vecinos del pueblo.

Dejando a la izquierda las conocidas cabezas de Muñoveros –cuatro cerros que han resistido a la erosión– y en todo momento con unas excelentes vistas de la Sierra de Guadarrama, los participantes avistaron algunas aves, como las alondras. Siempre con las encinas cerca, pudieron ver también retamas de bola –a cuyo alrededor suele haber, en la cercana Santa María la Real de Nieva, muchas madrigueras de conejos–y jaras.

En las proximidades se pueden apreciar, además, algunos agujeros que se utilizaban como hornos para fabricar cal, con la que desparasitaban las casas por dentro y por fuera. Ya en Lastras Del Pozo, los participantes contemplaron la majestuosidad de la iglesia renacentista de San Juan Bautista, que esconde nidos de avión común; y la fachada del Palacio de la Familia Mercado, así como su bonito torreón en el que instaló su taller el escultor José María García Moro.

A las explicaciones de los guías se sumaron las aportaciones de vecinos de la zona

Desde allí, la ruta se dirigió a la Fresneda de Lastras de Cuéllar, paraje conocido por los lugareños como el Soto. Por el camino conocieron especies de la flora como el rosal silvestre o de la fauna como el milano real. Esta última abunda en la zona, aunque esté protegida por su escasez en el conjunto del territorio nacional. Impresionantes ejemplares de fresnos entre los que surca el ahora seco lecho del Río Moros. Nada que ver esa sequedad con las inundaciones registradas el pasado invierno, que prácticamente anegaron toda esta impresionante arboleda.

Junto a uno de esos fresnos con más de un siglo de vida se hicieron una fotografía de familia los caminantes. Siete personas fueron necesarias para abrazarlo, pues su diámetro superaba los diez metros. Y desde allí rápido regreso hasta Monterrubio, bajo un sol que apretaba con mucha fuerza, y con el pensamiento puesto en la próxima ruta, que tendrá lugar el domingo 29 de octubre entre Pedraza, La Velilla y Pajares de Pedraza.

Cuatro paseos

El nuevo programa de rutas guiadas 2017 ‘Camina por Segovia en otoño’, que el Área de Promoción Económica lleva a cabo en colaboración con los grupos de acción local, Aidescom, Codinse, Honorse-Tierra de Pinares y Segovia Sur, invita a conocer la provincia a través de cuatro rutas de senderismo, en las que lo fundamental es la relación con el medio natural, conocer su importancia y valor y contribuir a su protección y mejora.

Las rutas se realizan con guías especializados y tienen una dificultad media en la mayoría de los casos, recorriendo distancias entre los nueve y los trece kilómetros. Se forman grupos de 40 personas, como máximo, y hay un autobús con salida y llegada desde la Plaza de Toros de Segovia, con posibilidad de hacer alguna parada en algún pueblo, para las personas que quieran utilizar transporte colectivo. Las inscripciones, con un precio de tres euros, se hacen durante la semana previa a cada ruta través del teléfono 619 705 613. Se puede ampliar información sobre las rutas a través de la web de diputación: www.dipsegovia.es/medio-ambiente. En la pasada edición participaron más de 200 personas.

Fotos

Vídeos