La UCI de los vehículos del Ejército

El coronel director Luis Segura, junto a uno de los trabajadores.
El coronel director Luis Segura, junto a uno de los trabajadores. / Antonio Tanarro

La Base Mixta de Segovia, que emplea a más de 200 personas, incorpora una empresa en 3D para fabricar piezas de difícil obtención

CLAUDIA CARRASCALSegovia

El Parque y Centro de Mantenimiento de Sistemas Acorazados (PCMASA 2) continúa avanzando en su modernización con el objetivo de mantener el ritmo de productividad y mejorar los tiempos de entrega de los vehículos que repara. Por eso, la última incorporación ha sido una impresora en tres dimensiones que permite la fabricación de piezas plásticas de difícil obtención, como pueden ser las que incorporan las gafas de visión nocturna del vehículo Centauro.

Fotos

Todavía se está implementando este avance aunque, según el jefe del centro, el coronel Luis Segura Rius, «permitirá ahorrar mucho tiempo porque en lugar de pedir determinadas piezas a Estados Unidos, los propios ingenieros del parque las diseñarán en función de las necesidades». Además, es un proceso que permite guardar en un archivo informático el diseño y utilizarlo en futuras ocasiones tantas veces como sea necesario. Otra de las novedades que están implantando en la conocida por los segovianos como Base Mixta es la metodología japonesa ‘lean’ que busca el orden y la eficacia. Segura explica que con este sistema se logra «apartar del trabajador todo aquello que le pueda distraer del objetivo principal, y se desecha el material obsoleto que no sirva que solo entorpezca y que ocupe espacio». La reducción de desperdicios, costes y tiempos es el objetivo primordial de este sistema impulsado por la compañía de automóviles Toyota, que se ha convertido en un referente mundial porque incrementa notablemente la velocidad de respuesta.

En este sentido, Segura señala que el reto más importante es seguir impulsando la transformación y modernización, porque es el único centro de toda España que se ocupa de determinadas armas de artillería como los vehículos de Transporte Oruga Acorazado (TOA) y del obús autopropulsado ATP M-109, ambos de procedencia americana, además, del Transporte Oruga de Montaña (TOM) y el Centauro, que se producen en Europa.

El Ejército español no puede permitirse adquirir este tipo de vehículos especializados con frecuencia por lo que esta unidad se encarga no solo de su reparación y mantenimiento sino también de su transformación en diferentes prototipos para adaptarlos a los requerimientos de las brigadas.

Es el caso del Transporte Oruga Acorazado, que antes servía fundamentalmente para transporte de personal, este centro pionero a nivel nacional está realizando su reacondicionamiento para emplearlo en la carga táctica. Esto se hace, tal y como indica Segura, «cuando se comprueba que los vehículos son buenos pero las necesidades cambian, se trata de alargar su vida útil al máximo. Además, en este caso son de procedencia americana por lo que son muy duros y el mantenimiento es muy fácil».

Un total de 215 personas trabajan en estas instalaciones y aproximadamente la mitad son personal civil, mientras que algo más del 50% de los empleados son militares, consolidándose así uno de los centros pioneros a nivel nacional en la integración de personal civil y militar. «Esto supone una fortaleza y una importante transmisión de conocimientos», relata Segura. En esta fábrica trabajan ópticos, mecánicos, chapistas, ingenieros fundamentalmente de automoción y de armamento, aunque también economistas y cuatro trabajadores de la Asociación Provincial de Padres y Protectores de Deficientes Físicos, Intelectuales y Mentales de Segovia (Apadefim), que se encargan del lavado a presión de las diferentes piezas de los vehículos cuando se desmontan por completo.

Aunque estos puestos son directos, Segura recuerda que indirectamente son bastantes más los empleos que genera, ya que cuenta con varios proveedores y externaliza un 10% de sus procesos. Es decir, hay otros empleados de empresas privadas que prestan sus servicios en el centro, eso sí, trabajan directamente en el parque y emplean el material del ejército. En esta situación se encuentra la planta de recuperación de cadenas, que no solo sirve para cubrir las necesidades del PCMASA 2, sino que abastece cadenas a todos los sistemas de armas que las emplean del Ejército español.

En estos momentos se lleva a cabo la transformación de 40 vehículos Oruga

Entre las acciones previstas para este verano se encuentran la modernización de la nave y la implementación de medidas que permitan el cumplimiento de la legislación en materia de prevención de riesgos laborales. Por eso, asegura que se instalarán de manera progresiva mecanismos de extracción de gases en las cabinas de chapa y pintura y en agosto está previsto que se realice la señalización horizontal que defina los pasos de cebra o los carriles para las carretillas, entre otros.

Segura lleva poco más de un año al mando, el 8 de abril de 2016 aterrizó en Segovia y el balance es «muy positivo», reconoce. No solo porque se siente querido tanto por sus subordinados como por la ciudad, sino porque la fábrica está cumpliendo con el plan de labores que marca el jefe del Estado Mayor del Ejército en cuanto a producción. En estos momentos se está logrando realizar la transformación, modernización y ‘overhaul’ de aproximadamente 40 vehículos de Transporte Oruga Acorazado, que es la cifra marcada. Además, se está consiguiendo mantener el 85% de operatividad exigido. También se encargan de la recuperación de siete vehículos Centauro al año, seis de los denominados Transporte Oruga de Montaña, entre cinco y siete obus de artillería autopropulsada ATP M-109 y se reparan un total de 500 piezas, conjuntos y subconjuntos. El personal de esta sede no solo se encarga del mantenimiento, sino que también realiza la función logística de abastecimiento y se encarga de fabricar y suministrar 45.000 repuestos al año destinados a los escalones inferiores de reparación y talleres de las unidades.

El reacondicionamiento de la flota, preparada para condiciones extremas, permite un ahorro «salvaje» al Estado

En España existen diez parques como este, cada uno especializado en un sistema de armas diferente helicópteros, materiales de artillería, material de intendencia, de ingeniería y el de Segovia, que se dedica a los sistemas de armas acorazadas. En sus orígenes, se encargaba de las armas de procedencia americana, como carros de combate y obuses, que contribuyeron a la expansión del centro en 1942 con el general Varela. En 1949 se construyó la nave taller y se introdujo el sistema de trabajo de la automovilística Ford.

Con este método en cadena el ‘overhaul’, o reacondicionamiento de todas las piezas del vehículo para que salga nuevo, se realiza mediante una la línea de montaje y desmontaje de doce puestos. En cada uno de los cuales se realiza una operación diferente en cadena y lo ideal es que en cada puesto el vehículo esté durante cinco días, por lo que la media de tiempo de reparación en la planta ronda los tres meses, afirma Segura.

El reacondicionamiento de estos vehículos, preparados para condiciones extremas, ronda los 400.000 euros y permite un ahorro «salvaje» al Estado, ya que el coste de la renovación de la flota sería inasumible, confirma. Lo más habitual es que es que los sistemas de armas, con uso medio, pasen por este proceso de renovación y modernización cada 15 años, un sistema que permite alargar su vida útil durante varias décadas. De hecho, la mayor parte de los transportes de artillería que tiene el ejército español en estos momentos son de los años 70, ya que por ejemplo algunos de los TOA ya participaron en la guerra de Vietnam en o en la Marcha Verde del 75.

Con más de doscientos años de historia, las instalaciones ocupan siete hectáreas de terreno en la capital

Las dimensiones de la nave y el incremento de capacidad de producción trajeron a esta fábrica otros vehículos europeos como el Centauro, de reconocimiento y combate, que ha sido el último en incorporarse en 2013 o un poco antes el Transporte Oruga de Montaña. Este último, está en servicio en el regimiento de Jaca y en la Unidad Militar de Emergencias, que trabaja en la lucha contra incendios. El TOM también ha estado desplegado en operaciones en Afganistán, lo que pone de manifiesto, según el coronel, que «la labor del parque segoviano no solo contribuye a la mejora de los vehículos desplegados en España, sino que contribuye decisivamente al éxito de las misiones internacionales», por ejemplo, en estos momentos el ejército tiene desplegada una unidad en Letonia y uno de los vehículos desplazados es el Transporte Oruga Acorazado.

El siguiente paso de este espacio que combina modernidad y tecnología será avanzar en la predicción de errores y en el mantenimiento preventivo, en lugar de centrarse únicamente en la reparación y reacondicionamiento, con el fin de optimizar recursos. Para ello, se emplean los históricos de datos y la información almacenada por la dirección logística en las diferentes intervenciones de cada uno de los vehículos para realizar análisis y establecer parámetros y protocolos de actuación.

Desde 1802

El parque se encuentra en la Avenida de la Constitución desde 1802, cuando se creó la Maestranza del 5º Departamento de Artillería para satisfacer las necesidades de los alumnos de la Academia de Artillería, que necesitaban armas y cañones para sus prácticas sobre el terreno. No obstante, ha recibido diversos nombres, entre ellos el de Parque Central de Artillería, Escuela de Automovilismo o el de Base Mixta de Carros de Combate y Tractores que recibió tras la Guerra Civil, en 1942, y que conservó hasta 1975. Con posterioridad, fue denominada Parque y Talleres de Vehículos Automóviles nº 2 y Centro de Mantenimiento de Sistemas Acorazados nº 2 entre 1987 y 1998, año en el que adquirió su actual denominación.

A pesar de las reclamaciones que los ciudadanos han hecho en varias ocasiones, por la ocupación de la base militar de siete hectáreas de terreno en una zona próxima al centro de la ciudad, Segura insiste en que nunca ha tenido ningún problema y que siente que es una empresa muy querida por los segovianos. «Está céntrico, pero bien situado y sus accesos no interfieren al buen funcionamiento de la ciudad, no llegamos nunca con los vehículos al campus María Zambrano de la Universidad. Es un centro que mira al campo de maniobras y tiro de Matabueyes y las salidas hasta Segovia desde Madrid o Valladolid están muy bien situadas por lo que no incordia a la ciudad», continúa. Asimismo, advierte de que la Policía está siempre informada de los movimientos, ya que piden autorización cada vez que entran y salen vehículos y cumplen «a «rajatabla» con el tonelaje estipulado.

Esto sumado a la dificultades y costes que entrañaría el cambio de ubicación hacen que Defensa nunca se haya plateado su traslado, tal y como asevera Segura, quien subraya que «hay una buena sintonía entre la fábrica y la ciudad y aunque se desconoce la importancia del trabajo que se realiza en ella, todo el mundo conoce a alguien que está trabajando en este centro o que ha pasado por él», concluye.

Fotos

Vídeos