El Ayuntamiento de Segovia encara el reto de la accesibilidad

Foto de familia de asistentes al acto de conmemoración del día de las personas con capacidades distintas, en Segovia. /Antonio de Torre
Foto de familia de asistentes al acto de conmemoración del día de las personas con capacidades distintas, en Segovia. / Antonio de Torre

El concejal de Servicios Sociales avanza que está en marcha un estudio sobre el Centro de Recepción de Visitantes

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

El Consejo Municipal de Accesibilidad, órgano en el que trabajan codo con codo administraciones públicas, organizaciones que atienden a las distintas discapacidades y entidades como los Colegios de Aparejadores y de Arquitectos, intenta que Segovia sea una ciudad sin barreras; pero no siempre es posible. El concejal de Servicios Sociales y de Participación Ciudadana, Andrés Torquemda, reconoce que muchas ideas que se vierten en las reuniones chocan con otro muro, el de la ley de patrimonio.

Es la cruz de la moneda de vivir en una ciudad reconocida, admirada y protegida por su monumentalidad. A pesar de ello, el edil anuncia que las declaraciones de buenas intenciones van camino de convertirse en hechos.

La víspera de la conmemoración este lunes de la Jornada Internacional de las Personas con Discapacidad alumbró algunas pistas, en la mañana dominical, del proyecto en el que está inmerso el Ayuntamiento. Aunque de momento no hay nada concreto, Torquemada sí anticipa que, a pesar de las complicaciones que ofrecen algunos bienes e inmuebles, la corporación va a estar vigilante y proactiva para mejorar la accesibilidad de edificios emblemáticos y monumentos, así como de espacios dependientes de la administración municipal.

El primero que está en la lista es el Centro de Recepción de Visitantes del Azoguejo. Se ha ultimado un estudio para comprobar las dificultades que ofrece su entrada, el tránsito por las instalaciones y el acceso a la información que ofrece. Por ejemplo, carece de documentación en braille para personas ciegas.

Los resultados del análisis, que pronto verán la luz, se plasmarán en un proyecto y en las ejecución de las obras que sean necesarias para paliar esas carencias detectadas, ha dejado entrever el concejal. Será el inicio de una serie de actuaciones que seguirán un patrón similar. Andrés Torquemada señala que la voluntad municipal es que se sometan a estudio distintas zonas de la ciudad, así como inmuebles y monumentos, y extender el análisis y las correspondientes propuestas de intervenciones al resto de dependencias de la administración que arrastren problemas de accesibilidad para personas con distintas discapacidades, ya sean físicas, psíquicas o sensoriales. Eso sí, siempre dentro del marco que fija la legislación sobre patrimonio.

Casa de Abraham Seneor

Si hay una espinita clavada en esta materia que el concejal quiere sacarse es la entrada a la Casa Consistorial por la Plaza Mayor. La idea es ponerse manos a la obra con técnicos y especialistas para buscar una solución «de una vez por todas», ya que este acceso estigmatizado por las escaleras existentes, a día de hoy, es insalvable para quienes se desplazan en silla de ruedas. «No nos sirve que entren por la calle Escuderos», apostilla Torquemada. Un acceso, por cierto, que suele estar cerrado. Y una vez en el interior del Ayuntamiento, hay áreas entre las que se interponen otros obstáculos físicos, como ocurre en el registro.

Cuando Torquemada habla de las complicaciones que emergen al abordar un proyecto de obras de accesibilidad en edificios históricos piensa, por ejemplo, en la Casa de Abraham Seneor, otras instalaciones municipales, esta vez situadas en la Judería de la capital, y que tampoco son sencillas de recorrer para las personas con discapacidad.

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