EMPRENDER EN EL PUEBLO / OPEN STUDIO MARTA HERGUEDAS

«La autoedición y el ‘crowdfunding’ dan mucho trabajo, pero son una buena opción»

Un curso de dibujo en el local de Open Studio.
Un curso de dibujo en el local de Open Studio. / Rafael de Rojas

Licenciada en Bellas Artes, esta ilustradora segoviana lleva con el estudio abierto desde 2015; tras reenfocar su trabajo con la experiencia ofrece cursos y talleres de pintura y técnica pictórica y edita libros

RAFAEL DE ROJAS Segovia

Marta Herguedas tenía 18 años cuando se lesionó y tuvo que dejar la música, justo cuando estaba acabando la carrera de piano. En esa encrucijada, similar a la de Julio Iglesias cuando cambió el fútbol por la canción ligera, es en la que decidió estudiar Bellas Artes. A sus 34 años, los frutos de aquella resolución están a la vista en su ciudad natal, Segovia, cerca de la universidad: un luminoso y bello Open Studio, una guarida de la ilustración con un amplio escaparate y dos pisos en el que dibuja, imparte talleres y vende su obra gráfica.

Marta es ahora licenciada en Bellas Artes y Diploma de Estudios Avanzados en Dibujo y Grabado por la Universidad Complutense de Madrid. Y es una exitosa ilustradora en un sector en el que el éxito empieza por poder vivir de ello. ¿El secreto? «He trabajado muchísimo, estos dos años son los que más he trabajado en mi vida». Marta se refiere al periodo que lleva con el estudio abierto, desde diciembre de 2015.

Todo empezó con un libro, con muchos libros: «Yo he leído mucho siempre . Aprendí a leer de superpequeña», explica. Cuando terminó la carrera estaba metida en exposiciones y planteándose el doctorado tras el que se dedicaría a la enseñanza. Es entonces cuando le llega la propuesta de ilustrar su primer tomo de relatos. «A partir de ahí pensé: esto ¿por qué no lo he hecho antes?, con todo lo que leo y todo lo que pinto. Es algo a lo que llegas por casualidad y es donde encuentras tu sitio», dice.

«Da igual donde trabajes, como si estás perdido en una montaña, mientras tengas internet»

‘Voces para un blues negro’, publicada en 2011 por Roca Editorial, fue su primer trabajo, al que seguiría al año siguiente ‘Air(h)adas’, una novela de relatos escritos por cinco autoras. «Poco después de eso presenté proyectos a concursos sin saber demasiado de la profesión, venia de hacer obra plástica y el trabajo editorial no lo conocía. Gané mi primer concurso y empecé a trabajar con editoriales», relata.

«Aunque tenga mi obra de cara al público, si quieres vivir de esto es importante trabajar para fuera, con encargos», expone. De sus tres ocupaciones, la venta de originales y ediciones limitadas es la que menos ingresos le produce, mientras que los talleres y los trabajos editoriales se complementan en distintas épocas. «Cuando llega la temporada de libros de cara a la Navidad tengo que bajar el ritmo de talleres, porque el tiempo no me da», afirma.

Los talleres de Marta se especializan en ilustración, pintura y técnica pictórica. Se dirigen a niños y a adultos. «Me gusta contar lo que sé a los demás. Mis cursos son muy personalizados. Mis alumnos eligen lo que quieren hacer y a partir de ahí voy enseñándoles las técnicas. No es una enseñanza muy tradicional, son cosas como creación de libros artesanos o diseño de personajes», enumera.

La ilustradora reconoce que al terminar la carrera tuvo la tentación de irse de la ciudad: «A todo segoviano le pasa por la cabeza en algún momento, piensas que estás harto de ver siempre a la misma gente». Pero ahora le ve más ventajas que inconvenientes a trabajar en Segovia. «Sobre todo porque aquí tienes ya una red de contactos. Trabajo de cara al público y cuando empecé partía de que conocía a mucha gente. El boca a boca funciona muy bien, Segovia es una ciudad muy abarcable y aquí tengo a mis clientes y puedo trabajar para instituciones. Las editoriales están fuera, pero no es un problema.

«Da igual donde trabajes, como si estás perdido en una montaña, mientras tengas conexión a Internet», dice. Algunas de las actividades en las que ha participado en la provincia son el programa de emprendimiento para estudiantes ¿Cuál es tu vaca? del Área de Promoción Económica de la Diputación de Segovia o alianzas con otros emprendedores locales, como la tienda Onzas de Sabor.

El mayor éxito de Marta Herguedas hasta ahora ha sido el libro ‘El viaje de Tino’ (Editorial Ayuntamiento de Mora, 2013), que cuenta con los textos de Lucía Tejedor. Sin embargo, su último proyecto no consiguió el respaldo editorial o el de un concurso. Se trata de ‘Louly sueña’, con textos de Paloma González, un relato que habla de la inmigración y presenta a un grupo de mujeres senegalesas que deciden situarse en las playas para que sus hijos y maridos no se vayan. «Tiene final feliz , pero en todas partes nos decían que la historia era un poco triste y no conseguíamos editor», aclara.

‘Louly sueña’ ha sido una experiencia nueva para Marta, que ha conseguido autoeditarlo por medio del crowdfunding. «Autopublicar y el ‘crowdfunding’ dan mucho trabajo, pero son una buena opción. Aunque haya muy buenas editoriales pequeñitas de libro ilustrado, en general se arriesgan poco», dice. Ilustradora y escritora necesitaban algo más de 3.000 euros para sacar adelante el proyecto y han conseguido 3.400.

«Cuanto más especializado, exclusivo y particular es mi trabajo, más éxito tengo»

«Hay que hacer una campaña previa, dar mucho la chapa a los amigos, contactar con las librerías, hacer notas de prensa… En cuantos más sitios te vean, más fácil es que te salga. Solo con los amigos no publicas, porque no tienes tantos». La obra está ahora en las librerías de Segovia, además de en la web de Marta y, tras el verano, las autoras proyectan venderlo en más ciudades.

Una de las claves del éxito de las ilustraciones de Marta es que son reconocibles. «Mi obra es bastante distinta, quizá porque no vengo del campo de la ilustración. Trabajo mucho con animales, en cambio las personas me salen siempre serias, como si tuvieran algo que ocultar. Pero es porque me salen así, no porque yo quiera. En las editoriales siempre me dicen ‘¡más contentos!’ y estoy trabajando en ello», señala. El trazo es una parte importante de sus obras, una herencia de su formación inicial con el grabado, aunque ahora se haya pasado a la acuarela. «Mis dibujos siempre están entre los límites de lo real y lo extraño, de lo que es normal y lo que no, y eso es muy de literatura infantil», dice.

Marta ha reenfocado su labor con la experiencia. «Al principio pensaba que cuantas más cosas distintas podía ofrecer más clientes iba a tener. Pero ahora he visto que cuanto más especializados sean los talleres, cuantos menos productos y cuanta más exclusivo y particular es mi trabajo, más éxito estoy teniendo. Lo que me gustaría en el futuro es tener algo de tiempo libre, trabajar menos y trabajar mejor, tener ediciones más grandes…».

A los que empiezan en este trabajo les recomienda que «dibujen mucho», porque «siempre te van a pedir que les enseñes tu obra anterior. Y también que tenga en cuenta que no son cosas de primera necesidad, así que tienes que buscar tú al cliente y ofrecerle algo más».

Fotos

Vídeos