El arreglo de la plaza de Artillería durará un mes y cuesta 54.000 euros

Las máquinas levantan el adoquinado de la plaza de Artillería. / Antonio de Torre

El Ayuntamiento inicia las obras en el eje de la plaza Oriental y la calle de San Juan con la reparación del adoquinado

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZ

Casi sin avisar, el mismo día que empezaban las obras, el Ayuntamiento ha comunicado a los vecinos que los arreglos han comenzado este lunes en el pavimento de la plaza de Artillería. Aunque todavía ha de esperar la ampliación del espacio peatonal en el lado oriental del Acueducto, prevista antes de que finalice el año.

No es un nudo gordiano porque tiene solución, aunque siempre será costosa. Pero sí es el principal nudo de distribución del tráfico en el casco histórico de Segovia, y además está situado junto al emblema de la ciudad, el Acueducto. La alcaldesa, Clara Luquero, recordó al presentar las obras de pavimentación (que tendrán una duración de un mes, si todo sale como está previsto) que la plaza de Artillería es «fundamental» para la movilidad, para la circulación de vehículos procedentes del recinto amurallado y de los que se dirigen a él, en especial para los residentes y los autobuses del transporte urbano. Aunque esta actuación no es la prevista para alejar el tráfico del Acueducto, que se realizará en los próximos meses, sino la que requiere solucionar el deterioro del pavimento adoquinado, que en el último años se han «pronunciado de manera exagerada», comentó la concejala de Obras, Paloma Maroto.

San Juan, antes de fin de año con 511.000 euros de presupuesto

Las obras de la calle San Juan comenzarán antes de fin de año y serán integrales, es decir, tanto de reparación del pavimento como de sustitución de las redes de saneamiento y abastecimiento. De ahí que requieran un presupuesto de 511.000 euros, de acuerdo con el proyecto ya redactado por el ingeniero municipal, que ya ha sido aprobado por la Junta de Gobierno Local y autorizado por la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de la Junta. La obra será financiada con remanentes (cuyo cambio de uso tendrá que ser aprobado por el pleno) y saldrá a licitación en el último trimestre del año. Ha sido consensuada con las asociaciones de vecinos, ya que la mayoría decidió acometerla antes que la de Daoíz, que también está pendiente, destacó Luquero.

Es una obra por tanto «necesaria y fundamental», y por eso pidió Luquero a segovianos y visitantes «paciencia», consciente de que durante estas cuatro semanas las obras causarán molestias. Este proyecto para arreglar los hundimientos y blandones en el pavimento de la plaza de Artillería tiene un presupuesto de 54.000 euros, va a ser ejecutado por la empresa Viales Padasilma en tres fases y es el primero de los previstos para acondicionar el eje que tiene su epicentro en la calle San Juan; la intervención en esta comenzará antes de fin de año y será una obra de envergadura, con sustitución de redes y un presupuesto de 511.000 euros.

Los blandones están repartidos por toda la plaza de Artillería y son consecuencia del intenso tráfico que soporta el espacio, de vehículos ligeros y pesados, con los autobuses urbanos como factor determinante. El arreglo ha comenzado en los situados alrededor de la glorieta central, donde es necesario levantar los adoquines y el hormigón de la solera, muy deteriorado, para volver a compactar la base, hormigonar y a recolocar el pavimento adoquinado; es «un trabajo concienzudo que requiere precisión», apuntan los responsables municipales, y la Concejalía de Obras cuenta con la familia Barcenilla para readoquinar la zona, pues sus miembros son de los pocos especialistas que quedan para realizar este trabajo con un plus de garantía.

Esta primera fase se prolongará durante 15 días, según los planes de Paloma Maroto. Hasta que concluya, la parada de autobuses ha sido trasladada al lado del Acueducto, junto a los bolardos, ya que los trabajos en el anillo interior de la rotonda no permiten la parada y el paso simultáneo de los autobuses por el único carril provisional habilitado. Luego, en unas dos semanas, la parada volverá a su emplazamiento de siempre. Luquero y Maroto comentaron que decidir el emplazamiento «transitorio y puntual» de la parada ha sido «complicado», pues la alternativa era colocarla en Vía Roma y causaría trastornos al tráfico al tener que canalizar todas las líneas del transporte urbano por San Gabriel.

Dos fases más

Después, a mediados de octubre o antes (si como espera Maroto pueden acortarse los plazos), cuando haya fraguado bien la primera comenzará la segunda fase, circunscrita a lo que el ingeniero municipal, Juan Carlos Domingo, denomina anillo exterior de la glorieta. Comprende una zona de hundimientos en el vértice del cruce de Padre Claret y Vía Roma y otra en el cruce del paseo de Santo Domingo de Guzmán, donde también está la zona a reparar en la tercera fase de las obras. Cada una de 10 días y se llevarán a cabo intentando interrumpir el tráfico lo menos posible. La zona de acopio de materiales ha quedado situada entre la rotonda y la isleta de la farola, aunque la caseta de obras está en la zona de la estación meteorológica, al comienzo del paseo de Santo Domingo de Guzmán.

Remodelación pendiente

La actuación no es global, no corresponde a una intervención integral en la plaza de Artillería con una remodelación completa para la que el Ayuntamiento no tiene presupuesto ni ahora ni a medio plazo, como ha manifestado Luquero en los últimos meses. Si hubiera sido así se habría pensado en sustituir las redes de abastecimiento y saneamiento que cruzan la plaza y las del tendido eléctrico, pero no es el caso.

«De momento vamos a actuar en los hundimientos, que son inaceptables», declaró. Es una obra semejante a la realizada hace un año en las calles Serafín y San Facundo, de la misma manera que si se tratara de una obra completa y para que dure unos cuantos años.

La otra actuación, independiente de esta y casi inmediata, será la ampliación de la zona peatonal junto al Acueducto en la plaza de Artillería, hasta la isleta de la farola. Consistirá básicamente el traslado de los bolardos de granito para delimitar el espacio peatonal y el proyecto está siendo redactado por los técnicos de Urbanismo. Será «algo muy modesto», reconoció Luquero, ya que el objetivo es alejar el tráfico del monumento y ganar espacio para que puedan contemplarlo mejor los peatones.

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