Alicia Palomo dice que «la palabra del consejero es agua de borrajas»

Travesía de la N-VI en San Rafael./A. de Torre
Travesía de la N-VI en San Rafael. / A. de Torre

La alcaldesa de El Espinar se siente «ninguneada» por el Ministerio y «decepcionada» con el responsable regional de Fomento

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

La reunión de este lunes entre el Ministerio y la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta para tratar de solucionar los problemas que sufren las carreteras nacionales N-I y N-VI en Burgos y Segovia, respectivamente, se saldó con un acuerdo para bonificar el desvío del tráfico pesado en el primero de los casos hacia la autopista AP-1 y sin medidas concretas en el segundo. Esta ausencia de buenas nuevas ha soliviantado a la alcaldesa de El Espinar, quien ve cómo el encuentro entre las administraciones central y autonómica «ha dado la espalda» otra vez a la problemática trágica que arrastra la travesía de San Rafael.

Alicia Palomo asevera sentirse «indignada» por este nuevo tren que parece pasar de largo. Es la segunda entrevista entre el Ministerio que dirige Íñigo de la Serna y la Consejería de la que es responsable Juan Carlos Suárez-Quiñones. Y en esta segunda reunión tampoco ha estado representado el Ayuntamiento de El Espinar. La regidora socialista explota contra «la nula voluntad política del Partido Popular» para poner fin a un problema de seguridad vial cuyas primeras reivindicaciones se remontan doce años atrás. La máxima responsable municipal subraya cómo la respuesta al tráfico en la travesía de San Rafael ha carecido de partidas presupuestarias en los últimos ejercicios.

Plazo de tres meses

Ante el compromiso del titular del Ejecutivo castellano y leonés de defender el desvío hacia la AP-6 de la circulación de vehículos pesados por la travesía de San Rafael, Alicia Palomo critica que «la palabra del consejero se ha quedado en agua de borrajas». La confianza que se había depositado en las gestiones de Suárez-Quiñones «se ha venido abajo porque no ha defendido los intereses» de los vecinos de El Espinar.

A la espera de la circunvalación, la respuesta inmediata es el desvío de camiones

. «Indignada, ninguneada y decepcionada». Así se siente la alcaldesa de El Espinar ante una nueva reunión sin medidas concretas para atajar el problema de seguridad vial que sufre la travesía de San Rafael. Alicia Palomo manifiesta que la solución definitiva pasa por ejecutar una conexión entre la nacional N-VI y al autopista AP-6. Mientras esta propuesta no llega, hay opciones barajadas en los últimos meses con fuerza, como el desvío del tráfico pesado hacia la autopista con las consiguientes bonificaciones por el peaje. Esa sería la medida inmediata a adoptar, incide la regidora espinariega. El Ministerio de Fomento reiteró este lunes que la actuación sobre la travesía es una prioridad. En estos momentos, según indica el departamento ministerial, se trabaja en la utilización de la AP-6 como variante de la N-VI, a la vez que se analizan otras alternativas que resuelvan la situación, para lo cual están previstas próximas reuniones con el fin de determinar las decisiones que se vayan a adoptar. Alicia Palomo es consciente de que la solución definitiva de la circunvalación exige «una consignación y prioridad presupuestarias y pasar por la concesionaria» de la AP-6, pero los constantes retrasos le llevan a pensar que quien tiene la competencia en este ámbito, que es el Ministerio de Fomento, «vive muy lejos de la realidad de la travesía de San Rafael».

La alcaldesa recuerda que el tiempo corre, aunque es pesimista. Desde la muerte de un ciclista en el fatídico tramo, el pasado mes de septiembre, la regidora puso un plazo máximo de tres meses para proceder a desviar el tráfico de camiones de la N-VI hacia la autopista. Han pasado dos y no hay solución a la vista. El consejero, por su parte, asumió el compromiso de estudiar los costes de la bonificación sobre el peaje. Dicha opción también estuvo presente en la mesa de la reunión del lunes entre Suárez-Quiñones y el secretario general de Infraestructuras del Ministerio, Manuel Niño.

La respuesta de ambas partes es que sigue en estudio. Alicia Palomo está harta de análisis de situación. «¡Ya toca!», exclama enfadada. «Llevan doce años de estudio», añade.

En esta línea, recrimina al Ministerio de Fomento «el ninguneo» al Ayuntamiento de El Espinar. Recuerda el acuerdo de los grupos políticos de la corporación para reclamar soluciones a la travesía. Mientras las respuestas brillan por su ausencia, «continúa y aumenta un problema endémico e histórico». Sin bajar el tono de indignación, insiste en poner de relieve su «decepción absoluta» con el consejero de Fomento de la Junta de Castilla y León, quien en su opinión «no ha sabido defender los intereses del municipio». De seguir así, teme que la respuesta de las administraciones central y regional se alargue más allá del tope de los tres meses que estableció en septiembre.

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