«Queremos hacer una especie de plaza en torno al Acueducto moviendo los bolardos»

Clara Luquero, en la Calle Real.
Clara Luquero, en la Calle Real. / A. de Torre
Clara Luquero, alcaldesa de Segovia

«Para volver a presentarme tengo que sentir que los segovianos me avalan»

MIGUEL ÁNGEL LÓPEZ / ANA NUINSegovia

Es pragmática, realista. Lo dice cuatro o cinco veces durante la entrevista. Lo demuestra en la gestión de estos dos primeros años de mandato y en la manera de preparar los nuevos proyectos, de los que apenas suelta prenda hasta que no los tiene atados. Hace dos semanas, Clara Luquero (Santiuste de San Juan Bautista, 1957) hizo su propio balance y aseguró que había cumplido el 70% de su programa electoral, y sabe que en los dos próximos años tendrá que rematar la gestión. Está dispuesta a ser otra vez candidata a la Alcaldía, pero pone condiciones: «Es pronto para plantearlo; tendré que ver el resultado de la gestión y sentir que los segovianos avalan el proyecto».

¿Cuál sería el titular de esta primera mitad del mandato?

–Estamos a mitad de legislatura y a mí me entra el vértigo. El primer día me reuní con el equipo y les dije ‘no os creáis, cuatro años pasan volando’, y así es, quedan dos y tenemos que acabar el tema del CAT, el Peahis, la segunda fase de la avenida de la Constitución, arreglar la calle de San Juan y, por lo menos, reparar los hundimientos de la plaza de la Artillería... Han sido dos años muy intensos con muchas actuaciones, muchos proyectos lanzados y también enfrentándonos a otros que estaban enquistados en la ciudad y que hemos afrontado.

¿Por ejemplo?

–Por un lado, la resolución de problemas nos ha llevado bastante tiempo, como el de la urbanización de Anselmo Carretero, un tema de veinte años que había que resolver desde el punto de vista administrativo, que siempre ha salido en todas las conversaciones desde 2003 con la Asociación de Vecinos de San Lorenzo. Otro, la carga y descarga en la Calle Real, que es viejo también y que parece de poca envergadura, pero había que coger el toro por los cuernos porque era una reivindicación antigua de los vecinos.

¿De qué se siente más orgullosa?

–Por ejemplo, el primer problema que encontré, desbloquear la estación de autobuses, que tenía el cierre sobre la mesa. Pasaba por el entendimiento con la Junta porque la titularidad es nuestra, pero la competencia es de ellos. Llegamos a un acuerdo para cofinanciar la remodelación y hoy está remodelada y en funcionamiento. Y se está trabajando para construir una nueva estación, que es lo que la ciudad necesita y merece. Estoy satisfecha. También me encontré otro problema; el anterior alcalde me dijo ‘la casa de la Parra la vas a tener que derribar sí o sí’, pero explorando todas las posibilidades hemos logrado evitarlo, no por el derribo en sí, sino porque hubiera supuesto indemnizaciones millonarias para los segovianos.

Deuda judicial

Millonarios son los pagos de las sentencias de la madeja judicial que ha envuelto al Ayuntamiento.

–Ha habido dos sentencias, una primera de Soldado Español y otra de la casa de la Parra que derivan de errores del Partido Popular, y otras dos sentencias de la época de gobiernos socialistas, y ni en un caso ni en otro puedo inculpar a quien gestionaba porque son decisiones judiciales. Pero las hemos tenido que solventar, como la de Padre Claret y, por ejemplo, en el caso de la parcela de la Casa de Guardas para el instituto de San Lorenzo está claro que iba a terminar en el Supremo porque la propiedad pedía más de 21 millones de euros y la comisión de valoración fijó el precio en 1,7. La distancia es tal que era imposible llegar a un acuerdo y el Supremo lo ha dejado en un término medio. Una parte de la gestión la hemos dedicado a hacer planes de pago que hagan digeribles estas sentencias y se pueda seguir manteniendo los servicios municipales.

Pero la capacidad inversora ha quedado muy lastrada y ha retrasado proyectos.

–A ver, no hay que engañar a nadie. Tener que pagar claro que merma nuestra capacidad. Si me preguntan por lo negativo de estos dos años, es la frustración que produce no poder contar con recursos económicos para afrontar soluciones a problemas evidentes y reivindicaciones de los segovianos en distintos barrios. Pero el dinero no llega. Y luego tenemos las relaciones de los ayuntamientos con el Estado, porque el techo de gasto no nos deja respirar. Si no fuera tan estrangulador, un ayuntamiento con la economía saneada como el nuestro, con aumentar una pizca el endeudamiento, habría podido resolver las sentencias y todo sin mermar nuestra capacidad inversora. Yo no creo en los proyectos grandilocuentes, creo en la sensatez y en actuar con responsabilidad y con modestia. A mí me gustan las inversiones como las hemos ido haciendo en La Cárcel; yo soy pragmática, de ir poco a poco y llenándolo de contenido, no hacer un macrocentro con veintitantos millones sin saber con qué contenido, como han hecho otras administraciones en época de vacas gordas.

El contenido del CAT

¿No habría invertido en el CAT?

–Cualquier alcalde habría dicho OK al CAT porque llega en una época de vacas gordas, cuando nadie se plantea para nada que pudiera venir la crisis. Y a un alcalde que le dicen que todo el dinero para un proyecto estratégico va a venir de la Administración central, como le dijeron a Pedro Arahuetes, ¿va a decir que no? Todos los alcaldes hubieran abierto los brazos, nadie sospechaba lo que nos esperaba a la vuelta de la esquina, era un proyecto acorde con aquellos tiempos. Yo habría dicho que sí.

Ahora ha querido dotar de contenido al CAT con la Universidad Rey Juan Carlos y parece que el proyecto se ha torcido.

–Hemos trabajado intensamente para poner de acuerdo a los dos rectores, el de la Universidad Rey Juan Carlos y el de la Universidad de Valladolid, para que fuera un proyecto con un grado interuniversitario, para implicar a la Consejería de Educación de la Junta, pero lo ha bloqueado la Comunidad de Madrid.

¿Ha sido una cuestión política por ser un ayuntamiento socialista?

–No lo sé, no me atrevo a decirlo. Llegó una carta desde la DirecciónGeneral de Universidades de la Consejería de Educación de Madrid, que es la que ponía coto al tema...

¿Y qué han hecho?

–Hemos adaptado el proyecto. Ahora, con el nuevo rector de la Universidad Rey Juan Carlos hemos acordado hacer un proyecto adaptado, que va a centrarse en títulos propios, cursos de especialización y de verano, que ya no necesitan todo el edificio del CAT para implantarse, que vienen a los dos pabellones traseros de La Cárcel que estamos rehabilitando y a alguna dependencia del CAT.

¿En qué están trabajando para el CAT entonces?

–Estamos armando un proyecto con empresas punteras en innovación tecnológica en sus sectores. No puedo decir mucho más por el momento pero las gestiones están avanzadas y estamos trabajando mucho. Para el CAT solo veo un camino, acabar el edificio para que su interior sea versátil y su espacio sea adaptable, y que el proyecto sea coherente con el proyecto con que se creó. Y tiene que ser un motor económico, un generador de empleo.

¿Si no pudiera hacerlo sentiría que ha fracasado?

–Me sentiría frustrada y disgustada porque creo que es fundamental que salga adelante. Ahora no puedo decir ‘comprometo al cien por cien que va a estar’, porque puede torcerse, pero el trabajo que estamos haciendo va en esa línea. Nos hemos sentado el concejal de Desarrollo, José Bayón, y yo con empresas pequeñas pero punteras, y otras que son multinacionales, pero no quiero decir más. Las cosas, cuando estén firmadas.

En diciembre de 2015 presentó en Madrid, junto al presidente de la Diputación y el de la Federación Empresarial, a Segovia como territorio para la inversión productiva, ¿son estos los frutos?

–Aunque las competencias de empleo son de la Junta lo que se ha conseguido es porque se ha intentado. Yo veía que los jóvenes se marchaba y hay que intentar sumar fuerzas para que se queden. Han venido empresas tecnológicas pequeñas como Vector ySeidor, y les hemos puesto la alfombra y todo lo que necesitan para que se queden. Y en estos días seguimos manteniendo todos los contactos porque necesitamos intentarlo y tener la conciencia tranquila. También es una realidad Telefónica Open Future y en breve veremos la inversión del proyecto Smart Digital Segovia. La plataforma de empresarios segovianos en el exterior está haciendo su trabajo, pero estas cosas no se hacen en un año.

El proyecto del Parque Comercial Guiomar, que iba a crear más de 150 empleos, se ha desvanecido.

–Sí, no sé qué ha pasado, creo que el problema puede haber sido la comercialización. Nosotros, desde el área de Urbanismo, les pusimos las alfombra roja y dimos todas las facilidades porque el proyecto era para crear 150 puestos de trabajo, y espero que se pueda retomar.

¿No cree que el ciudadano puede tener la percepción de que todo se retrasa y que no se ven resultados?

–El CAT se torció absolutamente, pero fue por la crisis, el cambio de Gobierno y la quiebra de la empresa constructora, pero hay que mirar a la meta, que es dotarlo de contenido estratégico para la ciudad. Sí me hubiera gustado que estuviera antes...

¿Y la avenida de la Constitución, ahora otra vez en obras?

–La avenida de la Constitución es un tema de hace veinte años, no nuestro, de la Junta, que hasta anteayer ha sido propietaria de la vía y la ha dejado abandonada hasta la degradación absoluta. Nosotros hemos abordado las obras, hemos decidido invertir porque es una vía de acceso a la ciudad que estaba mal, y los vecinos y los que circulan por ahí están felices. En las obras no ha habido chapuza, ha habido una incidencia, como en todas las obras en ejecución a veces surgen problemas y ningún técnico te garantiza al cien por cien que no vaya a haberlos. Pero ha llegado el problema y hemos reaccionado; tenemos que ser pragmáticos porque nos movemos en la realidad para gestionar con ella, si no, no gestionas nada. Sí digo que considero injusto que el ciudadano pueda percibir que hay retrasos, porque hemos tenido la valentía de afrontar un problema que era de veinte años, y ha habido un problema en la ejecución de la obra, la empresa se ha comprometido y hemos reaccionado para arreglarlo.

Hace unos días dijo que no se atreve a poner fecha para aprobar el Plan Especial de las Áreas Históricas.

–No, no me atrevo. Pero he de decir que los técnicos de la Junta y los municipales mantienen reuniones todas las semanas. El plan tiene que salir adelante porque está bloqueando el desarrollo del casco histórico.

¿Puede el párking de José Zorrilla tener una solución negociada?

–La consultora que contratamos ha acabado el estudio para ir muy avalados si nos empantanamos. Hemos mantenido una reunión con técnicos de todos los departamentos para ver el camino a seguir en este tema, y están mirando cómo damos los pasos desde el punto de vista administrativo, y estamos a la espera de ver qué dice la empresa concesionaria. Yo creo que es muy difícil que lleguemos a un acuerdo porque llegaron a hablar de más de 20 millones de euros y las cuentas que nos salen son de una cantidad muy inferior.

¿Cuándo estará en funcionamiento la Casa de la Lectura, que acumula muchos meses de retraso?

–Es un proyecto en el que han confluido varias cosas. Por un lado, la parte de obras, y cuando empezaron surgieron humedades que no estaban previstas, luego el proyecto con IE University que surgió con posterioridad... Hay un procedimiento administrativo para dotar de persona, otro desde Obras para ejecutar el proyecto, el proyecto de Cultura... Al final los tiempos no han sido coincidentes y se ha demorado. Estamos trabajando y estará en el inicio del curso.

Urbanismo, al centro

Tiene pendiente ocupar también el antiguo edificio del INSS en la plaza reina Doña Juana.

–Ya tenemos la nueva valoración, sobre la que había una discrepancia por el aprovechamiento bajo cubierta, que no tiene condiciones de habitabilidad como creía el Instituto. La nueva valoración está a medio camino entre lo que decían ellos y nuestros técnicos. El año que viene aceptaremos la cesión del INSS, que tiene como secuela el traslado de Urbanismo y la puesta en marcha (en las instalaciones actuales de Urbanismo) de la Casa del Deporte, que en la ciudad tiene una trascendencia muy importante y estará junto a las infraestructuras deportivas.

¿Contempla algún proyecto para la protección de Acueducto?

–Vamos a arreglar la calle de San Juan y el pavimento de la plaza de la Artillería, como ya he dicho. Siempre hemos querido alejar más el tráfico del Acueducto, pero hacerlo como nos gustaría significa un gran proyecto de obras que no estamos en condiciones de afrontar ni a medio plazo, pero hay medidas más pequeñas que podrían ir alejándolo con un coste más modesto. He pedido un anteproyecto y estamos viéndolo. En la plaza de Artillería tenemos dos rotondas... y podemos aprovechar una para ampliar la zona estancial, moviendo los bolardos, hacer una especie de plaza, en el lado oriental del monumento. No puedo decir más de momento, pero el criterio es adoptar pequeñas medidas, ir dando pasos.

El futuro y el equipo

Quedan dos años de este mandato, ¿se plantea volver a ser candidata a la Alcaldía?

–No lo sé, es pronto para plantearlo. Tengo que ver al final cuál es el resultado de toda la legislatura, no del 50%, y tengo que sentir que los segovianos avalan el gobierno municipal que conformamos en su momento, es decir, que tengo respaldo. Si los segovianos perciben que hay una mala gestión, ¿por qué voy a seguir yo? En el equipo hay gente estupenda que puede hacerlo muy bien; no se trata de que Clara Luquero siga, sino de que haya una conexión entre el proyecto, quien lo lidera y los ciudadanos, que estén a gusto con el proyecto y lo avalen.

¿Cuál es su disposición personal?

–Si hay que seguir yo sigo, porque creo que cuatro años es muy poco tiempo para desarrollar el proyecto. Seguiré si encuentro un aval para la gestión realizada. Pero si no, tengo un equipo estupendo con gente muy válida que puede continuar.

¿Prevé algún cambio en su equipo de gobierno?

–No, no lo va a haber. Si no hay una circunstancia sobrevenida, no va a haber cambios.

¿IU se ha distanciado de ustedes. ¿Cree que Ciudadanos, que atraviesa una crisis interna, es un socio de gobierno sólido?

–Ángel Galindo está haciendo una oposición estratégica pensando en las próximas elecciones, y por esta razón se ha distanciado y no ha apoyado los presupuestos, clarísimamente. En cuanto a Ciudadanos, de lo que suceda internamente en una estructura de partido no me atrevo a opinar. En el tema concreto del acuerdo con el grupo municipal, se está cumpliendo. Los demás grupos dijeron cosas tremendas, como que habíamos engañado a la portavoz de C’s, pero cuando hay palabra a veces no hace falta ni firmar los acuerdos.

¿Ve posible una moción de censura antes de que acabe el mandato?

–Ahora mismo no, pero estarían en su derecho y si llegara, lo afrontaríamos.

La situación del PSOE

En el proceso de renovación del PSOE habrá un congreso provincial en otoño, y Juan Luis Gordo ha manifestado que no seguirá como secretario general. ¿Se ha planteado optar a este cargo?

–No me lo planteo. Me lo han ofrecido varios compañeros, y les agradezco profundamente que hayan pensado en mí, pero Clara Luquero tiene muy claro que su prioridad es el gobierno de la ciudad y que con ese trabajo, que es intensísimo, tiene suficiente. En el partido hay compañeros que pueden hacer ese papel en la organización interna del partido muy bien y de forma solvente, que tenemos gente muy buena.

En Segovia han aflorado dos facciones, ¿tiene preferencias de cara a un proceso de primarias?

–Vamos a ver qué ocurre. Hay que esperar a que se produzcan los plazos, los tiempos y a ver qué tenemos sobre la mesa, qué candidaturas se presentan. Igual yo estoy pensando en candidatos que a mí me encantan y luego no dan el paso para presentarse. Hay que ser muy prudente en esto.

Como militante, ¿se siente ahora cómoda en un partido liderado por Pedro Sánchez, aunque como alcaldesa no se haya querido mojar en este tema?

–Para los demócratas, lo que sale de las urnas va a misa. Lo que ha hecho el Partido Socialista no lo hacen otros, un ejercicio de primarias muy serio, y hay que respetar las urnas. Si mi elección personal era otra, da lo mismo. Si no respetamos el planteamiento democrático de base, apaga y vámonos. Los militantes han votado y han dicho lo que quieren y ahí está, se acabó. Ahora tenemos que estar todos con el secretario general y dar a conocer el proyecto que se aprobó en el congreso y a dar con las estrategias que vuelvan a conectar con los ciudadanos.

¿Es bueno para Castilla y León que el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, esté en primera línea?

–Yo no opino si es bueno o malo. Él ha tomado una decisión personal que yo respeto y él tiene su visión; quizá le sirva para proyectar a la comunidad a través de sus responsabilidades de partido, no lo sé.

¿Pero comparte esta visión?

–Yo respeto su decisión. Él que haga lo que quiera, cada uno no se puede meter a opinar sobre la vida de los demás. ¿Qué va a hacer Clara Luquero? Yo voy a centrarme en el gobierno de la ciudad porque los ciudadanos me han votado y es el mayor honor y la mayor responsabilidad de mi vida, y yo no puedo perder ni un minuto en otras cosas. Y sé que es muy importante tener un secretario provincial coherente, sensato, gente cualificada, con un perfil adecuado... y me preocupa. Pero Clara Luquero ha sido elegida para defender los intereses de la ciudad y a mí no me va a entretener para ese fin nada.

Fotos

Vídeos