Los agricultores esperan las lluvias de mayo para asegurar la cosecha

En El Espinar sacaron con dificultad la imagen del santo, que casi se cayó al suelo. /Pedro L. Merino
En El Espinar sacaron con dificultad la imagen del santo, que casi se cayó al suelo. / Pedro L. Merino

Confían en que sea un 'mes pardo', con temperaturas suaves y sin mucho sol, para que los cultivos de cereal maduren bien

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

En Segovia capital la festividad de San Isidro se celebra cada año en el barrio del Cristo del Mercado, que por tradición es el de los labradores. Es un día para hablar de las previsiones de la cosecha, de reunión de los agricultores con los responsables de las administraciones durante la procesión con la imagen del santo por los alrededores de la ermita. Lo que desean los agricultores es que lo que queda de mayo y la primera quincena de junio sean un tiempo 'pardo', «que no se vea mucho el sol, con días templados y que no haga frío por la noche». Así tendrán una cosecha de cereal «mejor que la del año pasado».

Es su expectativa, como indicó el técnico de Asaja Segovia, José María Llorente, al término de la procesión. Y que sea mejor sería fácil porque el año pasado, las heladas de primeros de mayo se llevaron el 80% de las cosechas previstas, tanto de cereales como de viñedos. Fue el peor año agrícola desde 1992. Pero todavía existe el riesgo de que la cosecha no sea buena.

Este año las conversaciones giraron sobre el estado del campo tras las abundantes lluvias del invierno y del primer tramo de la primavera. «Tanta agua en invierno y cuando hace falta agua en mayo, no cae», fue uno de los comentarios repetidos. La clave va a ser el tiempo que haga estas cuatro semanas, hasta mediados de junio. Si no llueve y pega fuerte el sol puede perderse la mitad de la cosecha de cereal, comentó Llorente, en una provincia donde el campo «es muy irregular», con parcelas muy buenas y otras regulares donde la nascencia ha sido buena, pero en las que han crecido muchas malas hierbas.

Los labradores festejan a San Isidro con procesiones en toda la provincia

Los agricultores de toda la provincia sacaron ayer en andas las imágenes de su patrón. En El Espinar, la de San Isidro contribuye a que se cumplan el axioma de que cada mes hay una procesión en el municipio; los agricultores sacaron la imagen de la ermita situada junto al polígono de los Llanos de San Pedro, no sin dificultad, pues el santo estuvo a punto de caer al suelo. Son dos días de celebraciones sencillas para los espinariegos, con la procesión y la misa como actividades principales.

El recorrido fue el habitual, para llegar hasta la fuente y, tras bordearla, rodear la ermita y que entraran los estandartes, siempre escoltados por las cruces de la Cofradía del Cristo del Caloco, omnipresente en todas las procesiones. La misa la ofició el párroco Valentín Bravo, como cada año desde que en 1985 se construyera la ermita; la ceremonia y los demás actos fueron presididos por el esclavo mayor de este año, José Raúl Rodríguez, acompañado de una gran cantidad de vecinos y de las autoridades municipales. En todo momento no dejó de sonar la música tradicional de la gaita y el tamboril, estando a disposición de todos las ricas rosquillas de San Isidro.

Fue parecido en toda la provincia, como en Fuentepiñel o en Cuéllar, Carbonero... En Vallelado concluyeron las celebraciones para honrar a San Isidro Labrador con la tradicional misa matinal en el templo parroquial de Santo Tomás Apóstol, en la que se rogó su intercesión para que no se malogre la cosecha. Por la tarde, salió portada a hombros la imagen de San Isidro con su inseparable yunta de bueyes conducida por un Ángel y el ramo de espigas en lo alto del báculo a los sones del himno nacional interpretado por un grupo de dulzaineros y tamborileros, para hacer un recorrido de algo más de una hora en procesión.

En la comarca nordeste, donde hay más cultivos de cereal, ha habido muchos campos encharcados esta primavera y ahora el terreno está endurecido, apretado, y la planta sufre la falta de agua. Va mejor el trigo que la cebada, y en esta presenta mejor estado la temprana que la de ciclo corto. En general, apuntó Llorente, «la media de los rendimientos se espera mejor que la de 2017, aunque no vaya a ser una cosecha excesivamente buena».

Está por ver cómo han afectado al cereal, sobre todo a la cebada, las heladas del pasado fin de semana, aunque no han sido fuertes. Y lo mismo ocurre con los viñedos, pues hay zonas de la provincia donde en algunas parcelas puede haberse superado el umbral de daño por el hielo. Los agricultores, apuntó Llorente, lo comprobarán en unos días.

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