«Estamos abatidos, solo queremos que no nos muelan a expedientes»

Grupo de bomberos se retira de la zona afectada por el incendio. / Antonio de Torre

La empresa devastada por el fuego del jueves pide celeridad a las instituciones para poder salvar los dieciséis empleos

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

La propiedad de la empresa Plácido Gestión de Residuos intenta recuperar la actividad después de la pesadilla del jueves. El incendio ha completamente dos de las cuatro naves ubicadas en el Polígono Industrial de El Cerro. Otras dos están seriamente afectadas en su estructura, por lo que lo más probable es que tengan que ser demolidas, intuía este viernes el jefe de os Bomberos de Segovia, José Luis del Pozo.

A pesar de la destrucción producida por la voracidad de las llamas, la parte principal de la compañía –la que da a la calle y donde están las oficinas– no está dañada. Tampoco se han perdido vehículos ni maquinaria. Así, el personal acudió por la mañana a su puesto de trabajo, señalan portavoces de la empresa.

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Mientras trataban de asimilar y digerir la visión de la devastación que había a su alrededor, también intentaban recuperar el pulso de la tarea cotidiana. Los primeros rayos de sol mostraban los palés de madera quemados, contenedores reducidos a cenizas, las balas de plástico derretidas, los montones de cartón calcinados, bidones de aceite abrasados y las naves asoladas. El papel no se ha visto dañado ya que se encontraba en la parte principal, la que no ha sufrido las llamas y el humo.

Los bomberos que habían quedado vigilantes procedían en esas primeras horas del viernes a la retirada después de que una dotación velara durante toda la noche para evitar que algún rescoldo reavivara el fuego. Ese retén también refrigeró los montones humeantes, según reveló la alcaldesa, Clara Luquero.

En un contenedor con plástico y palés

Por su parte, el jefe del parque de Bomberos detalló la intervención de los agentes desplazados desde que se dio el aviso del suceso. La prioridad fue aislar el incendio. «Se perimetró rápidamente para dejarlo arder», elogió el esfuerzo de los efectivos. Veintinueve agentes del servicio de extinción y cinco camiones, a los que sumaron agentes de la Junta, medios sanitarios y de emergencia del 112, así como policías locales y nacionales que reforzaron el operativo.

La alcaldesa no se olvidó de Unión Fenosa, que tuvo que cortar el suministro eléctrico del polígono, el cual se recuperó por sectores con el paso de las horas. También participó en el despliegue FCC para resguardar el abastecimiento de agua a las cisternas.

La regidora confirmó que en las labores de extinción resultaron heridos leves tres bomberos, con quemaduras en extremidades superiores e inferiores que requirieron de una «cura doméstica». Por su parte, Del Pozo desveló, pocas horas después de haber dado el fuego por extinguido, que el foco que originó la desgracia se sitúa en un contenedor que había en un pequeño patio interior que conecta distintas espacios de almacenamiento que posee la empresa. En dicho lugar ardieron bovinas de plástico prensado y palés de madera.

Las llamas se extendieron a las naves. Por suerte, ningún trabajador se hallaba en estas instalaciones compartimentadas, añadió el jefe del servicio de Extinción de Incendios de Segovia, quien subrayó la importancia de haber confinado el fuego lo más rápido posible, lo que impidió que se propagara a otras naves aledañas y al talud trasero que da a las vías del ferrocarril. José Luis del Pozo calcula que la superficie arrasada es de «entre 1.500 y 2.000 metros cuadrados».

Con la licencia pertinente

Por su parte, la empresa, afiliada a la Asociación de Industriales del Polígono de El Cerro, agradece públicamente el apoyo recibido, especialmente a los bomberos, la Policía Local (vecinos en el parque empresarial), a los efectivos de la Junta y a la alcaldesa de Segovia. También transmiten su gratitud a los industriales de este espacio empresarial, «que tuvieron un comportamiento ejemplar colaborando con las tareas de extinción y prestando sus naves como apoyo logístico», según la comunicación de la patronal hecha pública por la mañana.

«Estamos abatidos, muy afectados», se lamentaba este viernes Rubén Hernández en nombre de la sociedad Hijos de Plácido Hernández. «Lo que pedimos ahora es ayuda institucional para poder mantener la actividad de la empresa y asegurar la continuidad de los puestos de trabajo». De esta forma reclama «agilidad» en los trámites burocráticos que permitan reflotar la empresa a partir de las cenizas que han quedado.

La alcaldesa de la ciudad confirmó también que Plácido Gestión de Residuos posee la pertinente licencia.

Investigación de la Policía Científica

«No pedimos por el momento ayudas económicas ni subvenciones, solo que no nos muelan a expedientes», insistía el portavoz en su solicitud de activar cuanto antes los cauces necesarios para recuperar la normalidad en la actividad de la empresa.

Ahora también es el turno de la investigación abierta por la Policía Científica, que desde temprano inspeccionó el lugar para intentar esclarecer la causa del fuego.

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