«Los pintores somos seres muy solitarios»

De izquierda a derecha, Luis Francisco Pérez, Ángel Cerviño, Carlos León y José María Parreño, ayer en el Esteban Vicente, durante la presentación del catálogo ‘Estancias. Carlos León’.
De izquierda a derecha, Luis Francisco Pérez, Ángel Cerviño, Carlos León y José María Parreño, ayer en el Esteban Vicente, durante la presentación del catálogo ‘Estancias. Carlos León’. / Antonio Tanarro
  • El pintor y escultor Carlos León presenta ‘Estancias’, el catálogo de la exposición que exhibe en el Esteban Vicente

«Practicar la abstracción es ir más allá del propio hiperrealismo porque, cuando pintas, no estás reproduciendo, imitando la realidad, sino creando una nueva realidad. Es decir, estás en la realidad misma. Parece una paradoja, pero es así. El trabajo abstracto es el más realista». Son reflexiones sobre la pintura abstracta que el pintor y escultor Carlos León esbozó ayer en el transcurso de la presentación de ‘Estancias. Carlos León’, el catálogo de la exposición que hasta el día 4 de junio puede verse en las salas del Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente, un libro delicioso, en fondo y forma, que deja testimonio de una exposición única. Para el autor, que estuvo acompañado del comisario de la exposición, José María Parreño, y los críticos Ángel Cerviño y Luis Francisco Pérez, es el mejor catálogo que hasta la fecha ha hecho. «De todos los géneros artísticos, la práctica de la pintura es aquella que se produce en un mayor grado de soledad. El pintor pasa muchas horas solo, sumido en sus ideas, en sus pensamientos, y esta circunstancia determina su personalidad, porque los pintores somos seres más solitarios. Por eso, un acto como el de hoy reconforta; es una fiesta, el momento en que el pintor sale, se encuentra con los demás y se ve reconfortado por la presencia de otros», subrayó el artista, que tuvo palabras de agradecimiento a los críticos que han colaborado en la redacción del catálogo: «Nadie mejor que personas como José María Parreño o Ángel Cerviño, que además son poetas, para hablar de pintura; nadie como ellos para escribir sobre procesos de creación».

Carlos León (Ceuta, 1948) tenía a sus espaldas una biografía cosmopolita, con largos años en París y Nueva York, cuando, en 2002, se instaló en Segovia, la ciudad en la que había transcurrido su infancia. Ahora, en estos últimos años, el artista ha obtenido un reconocimiento indiscutible, como prueba la concesión del Premio de la Cultura de la Comunidad de Madrid en la modalidad de Artes Plásticas en 2014, y recientemente, el Premio Arte y Mecenazgo de La Caixa.

El catálogo es fiel reflejo de una exposición que segovianos y visitantes han tenido oportunidad de visitar en el Esteban Vicente desde el pasado febrero. La muestra combina, en distintas proporciones, pinturas, fotografías y objetos. «En los cuadros de Carlos León, el espectador puede descubrir musgos y matorrales; nubes y escarchas; heridas y tendones; todo el dramatismo de la naturaleza. Carlos León es, sin duda, un pintor de paisajes, pero a una escala en la que, sin visión de conjunto, parecen abstracciones. Es un pintor de la naturaleza, pero no pinta la naturaleza. No pinta la hoja ni el tallo, ni la víscera ni el músculo. Si hubiera pintado unas y otros de forma realista, las miraríamos a través de sus ojos», subraya José María Parreño, comisario de la exposición y exdirector del Museo Esteban Vicente.