Carlos III vuelve a cabalgar en La Granja

Un momento de la instalación de la estatua ecuestre, ayer en La Granja. El Norte
Un momento de la instalación de la estatua ecuestre, ayer en La Granja. El Norte
  • La escultura ha sido instalada en una de las nuevas plazas construidas dentro del proyecto de rehabilitación de la fachada noroeste de la Real Fábrica de Cristales

Operarios del Ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso instalaron ayer en una de las dos nuevas plazas construidas dentro del proyecto de rehabilitación de la fachada noroeste de la Real Fábrica de Cristales la estatua ecuestre de Carlos III. El Consistorio da así carpetazo al polémico asunto de la estatua que ‘nunca’ encargó.

La instalación se produce más de doce años después del inicio de la rocambolesca historia, con un pleito interminable por impago que culminó en 2012, cuando la justicia falló a favor del escultor Ramiro Ribas Narváez, obligando al municipio a pagar la obra, 130.000 euros que, con los intereses de demora, costas y demás, ha supuesto un desembolso muy superior a los 160.000 euros.

El alcalde del Real Sitio de San Ildefonso, José Luis Vázquez, viene sosteniendo que el Ayuntamiento nunca encargó formalmente la escultura, aunque lo cierto es que figuraba en el pliego de condiciones que regía el proyecto Puerta de la Reina. Una de las obligaciones que imponía el pliego al adjudicatario, la empresa Larcovi, era la contratación del «prestigioso escultor Ramiro Ribas» para que hiciera una estatua ecuestre de Carlos III. Pero, tras un largo litigio con Larcovi, el proyecto urbanístico nunca llegó a ejecutarse.

Ramiro Ribas, autor de otras esculturas en bronce que el Ayuntamiento del Real Sitio le encargó dedicadas al Rey Juan Carlos y a su padre, empezó a trabajar en la elaboración de la gigante estatua de bronce dedicada a Carlos III, el monarca al que se atribuye haber sacado del casco urbano de La Granja el cementerio, el primero civil de España. En 2011, el artista madrileño, afincado en el municipio segoviano desde hace casi dos decenios, expresó públicamente la desesperada situación que atravesaba su familia –el matrimonio y tres menores de once, ocho y cinco años, por aquel entonces–, al borde del desahucio, por el impago de los 130.000 euros . Acudió a la vía judicial, que estimó la reclamación de Ribas y obligó al Ayuntamiento a abonar la estatua.

En mayo de 2016, José Luis Vázquez confesaba que todavía no sabía qué haría con una escultura a la que da la sensación de que le ha cogido manía. Los vecinos, según una encuesta realizada por Izquierda Unida San Ildefonso, eran partidarios de venderla, aunque también había quien se mostraba favorable a que el Ayuntamiento la instale en el parque de la fachada noroeste de la Real Fábrica de Cristales que Carlos III impulsara en el siglo XVIII, durante su reinado, como va a suceder, o en cualquier otro lugar de la localidad. La obra, fundida en bronce, tiene tres metros de altura y representa al rey Carlos III montado a caballo y con el brazo derecho estirado. Los rasgos del monarca ilustrado son perfectamente reconocibles.