Usuarios de la moto de campo niegan que pongan en riesgo a las personas y los espacios protegidos

Dos guardias civiles, de vigilancia.El Norte
Dos guardias civiles, de vigilancia.El Norte
  • La Asociación Amver considera que en la información de la Subdelegación del Gobierno sobre las denuncias formuladas por la Guardia Civil, «los hechos se han manipulado de manera exagerada y malintencionada»

La Asociación de Usuarios de la Moto Verde (Amver) considera que en la información difundida por la Subdelegación del Gobierno sobre las cuatro denuncias formuladas por la Guardia Civil por circular con motos en la periferia de Guadarrama «los hechos se han manipulado de manera exagerada y malintencionada». El colectivo de usuarios de la moto de campo recalca que «la zona donde se producen las denuncias no es el Parque Nacional» y niega que los motoristas provoquen «daños en el espacio protegido» y pongan en peligro «a las personas que utilizan estos parajes», como señalaba la Subdelegación.

«Las motos de campo no ocasionan daños por circular por el monte, son específicas para ello y cumplen las normativas europeas; de lo contrario no se venderían legalmente, pasan la ITV cuando les corresponde, están matriculadas, aseguradas y los usuarios tienen carné de conducir», afirman fuentes de la asociación, que añaden que los propios miembros del Seprona de la Guardia Civil «usan este tipo de vehículos para acceder al monte de manera eficaz y segura».

Con las motos de campo, explican los usuarios, «disfrutamos de la naturaleza, igual que los que van andando, en bici o a caballo, o más. Realizamos un uso responsable y respetuoso con el resto de usuarios y con el medio natural». La asociación insiste en que «de ninguna manera se pone en peligro la seguridad de los viandantes». Si hay personas cerca, dice, «se disminuye la velocidad y se conduce con mucho más cuidado, si fuera necesario se para el vehículo, como hace cualquier conductor».

El Decreto 4/1995 que regula la circulación y práctica de deportes con vehículos a motor en los montes y vías pecuarias de Castilla y León prohíbe la circulación de motocicletas por sendas o campo a través, «pero que sí permite la circulación por caminos y vías pecuarias, y aún así nos denuncian, lamenta el colectivo.

Desde el año 1995, afirma la asociación, con la llegada de la Ley de Vías Pecuarias, la persecución al vehículo de 'off road' ha sido imparable. «Lo más fácil es prohibir», afirma el colectivo, que anima «a iniciar un diálogo y buscar una regulación para la circulación 'off road' en Castilla y León y que deje de ser un problema». En Castilla y León «se caza desde una regulación, eso es lo que queremos, una regulación». Los usuarios de motos de campo y otros vehículos, «no nos merecemos que nos persigan de esta manera indiscriminada y sin sentido, somos personas que disfrutamos de la naturaleza», afirma la asociación.