La plataforma vecinal de la SG-500 exige que Campo Azálvaro sea paisaje protegido

Miembros de la plataforma vecinal en contra de la ampliación de la SG-500, ayer, en la capital. Tanarro
Miembros de la plataforma vecinal en contra de la ampliación de la SG-500, ayer, en la capital. Tanarro
  • El colectivo lamenta la falta de respuesta de la Consejería de Fomento y reitera su oposición al proyecto de ampliación de la carretera que une Ávila con El Espinar

La plataforma vecinal que creada a partir del rechazo que ha concitado el proyecto de ampliación de la carretera que une Ávila con la localidad de El Espinar (la AV-500 y SG-500 cuando se adentra en la provincia segoviana) carga una vez más contra esta propuesta surgida en el seno de la patronal abulense. El reto fue recogido por la Junta de Castilla y León, de manera que el consejero de Fomento y Medio Ambiente se comprometió a que las obras se llevarían a cabo a lo largo de la actual legislatura.

El colectivo que se opone a la infraestructura intenta redoblar la presión. Ayer retomaron y apuntalaron los argumentos por los que rechazan la ampliación y añadieron a su retahíla de reclamaciones una vieja reivindicación que, de salir adelante, serviría para paralizar el proyecto, tal y como dejó entrever Carlos Bravo, en representación de la asociación ecologista Centaurea.

Esa demanda va incluida en una moción que la plataforma pretende que sea asumida por parte de los grupos políticos con representación en el Ayuntamiento de El Espinar y consiste en instar a la Administración autonómica a que, «en el menor tiempo posible», declare a Campo Azálvaro como espacio natural protegido con la categoría de paisaje protegido. De cumplirse esta solicitud, sería el primer entorno paisajístico de la región merecedor de lucir dicho marchamo.

Con la normativa a favor

Carlos Bravo recuerda que en 2007 ya hubo un intento en este sentido. A lo largo de este decenio, «la normativa ha cambiado a mejor porque obliga a proteger lugares que aportan valores económicos, ambientales y que contribuyen al desarrollo sostenible», explica el portavoz del colectivo cívico.

Este enclave natural es ‘atravesado’ por la actual carretera entre Ávila y El Espinar. En esa misma iniciativa, que pretenden sea votada en el próximo pleno, los críticos con la ampliación proponen a la Junta que considere la AV-500 y SG-500 «una carretera lenta». De hecho, de salir adelante sería la primera con esta catalogación de España, aunque ya hay otras en funcionamiento al algunos países europeos. Esta alternativa planteada por la plataforma vecinal supondría, por ejemplo, que se estableciera un límite de velocidad de 70 kilómetros por hora a lo largo de todo su recorrido.

Sin camiones

Incluso los representantes del colectivo incorporan a la petición redactada la colocación de un radar de tramo, el cual se instalaría entre la salida de El Espinar, pasado el polígono de Los Llanos, y la entrada a la capital abulense.

A su vez, se prohibiría la circulación de camiones, salvo para los usos autorizados de acceso a fincas o usos ganaderos, y se clasificaría como vía de utilización preferente para ciclistas, esboza Bravo.

«El consejero tiene una oportunidad única para adoptar unas medidas modernas para preservar el paisaje y el desarrollo sostenible, además de potenciar el turismo sostenible al descubrir un nuevo yacimiento económico para la zona», apunta el portavoz. Y es que Campo Azálvaro, entre la riqueza medioambiental que atesora, es la mayor zona europea de concentración de cernícalo común.