«La sustitución del hombre por máquinas en el trabajo no va a ser radical»

Domingo Senise y Mariano Ferrero, antes de la conferencia en el campus María Zambrano.
Domingo Senise y Mariano Ferrero, antes de la conferencia en el campus María Zambrano. / E. Y.
  • Domingo Senise y Mariano Ferrero, fundadores de ‘hAltta’, imparten una conferencia en el campus María Zambrano

El potencial de la inteligencia artificial y las posibilidades que esta ofrece es algo que se puede imaginar, pero que difícilmente es calculable. La capacidad de razonamiento que ostenta un agente que no está vivo, como un robot o un ordenador, es la materia de trabajo de cada vez más personas, como Mariano Ferrero y Domingo Senise de Gracia, fundadores de la empresa ‘hAltta’, dedicada fundamentalmente al aprendizaje automático y al procesamiento del lenguaje natural.

Ambos participaron ayer en una conferencia en el campus María Zambrano a la que asistieron decenas de estudiantes. En ella definieron el concepto de inteligencia artificial, explicaron sus orígenes y evolución a lo largo de los años y analizaron cuál es el impacto que tiene en la sociedad actual. «Esta tocando cada uno de los aspectos de nuestra vida, ya sea la gestión de recursos humanos de una empresa, la parte logística, las finanzas, la economía, la seguridad...», declara Domingo Senise, quien recordó que la inteligencia artificial «bebe de campos como la filosofía, la neurociencia, la economía, la matemática o la inteligencia computacional».

El enorme potencial de este campo genera con frecuencia el temor de una fuerte pérdida de puestos de trabajo. La idea de que una máquina pueda sustituir la función de un trabajador es un miedo habitual, pero que se ha producido, con algunos matices, a lo largo de la historia. «A día de hoy no hay herreros que le pongan una herradura a un caballo porque ya no es el principal medio de transporte, pero sí que hay gente que trabaja en una fábrica y coloca un motor en la estructura de un coche», apunta Senise. «Todo avance tecnológico trae sus consecuencias», añade Mariano Ferrero, quien asegura que la sustitución de hombres por máquinas «puede suceder», pero será a largo plazo. «No creemos que vaya a ser radical, sino que va a estar relacionada con la ayuda, la optimización de los tiempos de trabajo y la toma de decisiones para que la gente se pueda dedicar a cuestiones más complejas dejando lo más trivial a la máquina».

En este sentido, Senise incide en el debate entre inteligencia artificial fuerte y débil existente en el campo de la inteligencia artificial. «En un mundo ideal, el objetivo sería conseguir una inteligencia artificial fuerte, que es la que tiene intención, la que no replica únicamente lo que el ser humano quiere que haga. A día de hoy, a la inteligencia artificial que nosotros tenemos le pedimos que traduzca, que genere predicciones... pero no tiene intención sobre qué es lo que quiere hacer», reconoce, aunque apunta que todavía queda mucho camino por recorrer para alcanzar esta meta. Con el objetivo todavía lejano, las diferencias entre la inteligencia humana y la artificial son evidentes. «Por lo pronto nosotros soñamos», asegura Domingo respondiendo a la pregunta que dio nombre a la conferencia, ‘¿Sueñan las inteligencias artificiales?’. Por su parte, Mariano Ferrero señala el lenguaje como uno de los campos en los que se ha trabajado menos. «Una de las cuestiones que no debemos perder de vista es que estamos intentando entender cómo funciona una de las cosas más complejas que existe en el mundo, como es la mente humana», concluye.

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