El fundador de Bioammo, Enrique López-Pozas (izquierda), y el director comercial de la compañía, Arturo Alonso, muestran los premios obtenidos en la prestigiosa feria de patentes de Ginebra.
El fundador de Bioammo, Enrique López-Pozas (izquierda), y el director comercial de la compañía, Arturo Alonso, muestran los premios obtenidos en la prestigiosa feria de patentes de Ginebra. / El Norte

Segovia le arrebata a Estados Unidos el centro mundial de la munición 'verde'

  • El empresario Enrique López-Pozas elige Santa María la Real de Nieva, en plena campiña segoviana, para asentar «la revolución» mundial de los cartuchos biodegradables

  • El fundador de Bioammo desoye los cantos de sirena de Estados Unidos y fija el proyecto en España «por amor a la patria» y para combatir la despoblación

¡Bievenido, mister López-Pozas! Los vecinos de Santa María la Real de Nieva (que no de Villar del Río) y de la campiña segoviana saludan la implantación de Bioammo en su territorio, tan castigado por los males de la despoblación, desindustralización y del envejecimiento. Las bondades de los cartuchos biodegradables son muchas, pero la principal es que es un sector virgen. El centro que se prevé que esté en funcionamiento a finales de este año será el primero del mundo en esta fabricación y distribución a escala industrial.

Las tres patentes de Enrique López-Villa están valoradas por sociedades de tasación en 104 millones de euros.

La localización en la campiña de la provincia ha sido un trabajo arduo de negociaciones. Ceuta o Extremadura eran novias, pero el empresario tenía tambiñen sus razones sentimentales por convencer a instituciones y otras entidades para que confiaran en su proyecto y en su implantación en tierras castellanas y leonesas.

Hijo de coronel, nieto de coronel

Hijo de coronel, nieto de coronel y bisnieto del que fue gobernador de la plaza en Segovia, Enrique López-Pozas, confiesa sentirse segoviano aunque no lo sea de cuna. Ha preferido su «amor a la patria y no tener que exiliarme en Estados Unidos» a la hora de elegir la sede de su proyecto. También hay que tener en cuenta que España ofrecía un escenario «más factible».

López-Pozas no oculta el tremendo interés que su idea ha generado internacionalmente, como ha comprobado y como se ha visto premiada el congresos y ferias. «Estados Unidos es el gran mercado», asevera. En el periplo que ha llevado a Bioammo por relevantes exposiciones internacionales de patentes, el industrial da fe de las ganas que el país norteamericano ha depositado en su idea. «La quería y buscaba», declara. Es más, tuvo ofertas para implantar la fábrica allí, en Miami por ejemplo. Pero optó por asentarse en Segovia y «adelantarnos dos años al futuro».

Luego, las conversaciones y las ayudas que ha encontrado en la provincia –y que en la presentación de la avebtura empresrial agradeció encarecidamente– han propiciado que en la cuna del Arma de Artillería arraigue el futuro del sector de la munición. Un horizonte que es la producción biodegradable de munición 'verde'.

Santa María la Real de Nieva será «el centro mundial de la munición biodegradable», ratifica López-Pozas, quien además confía en que la iniciativa sirva «para invertir la tendencia de la despoblación» que azota a este entorno de la provincia.