En las carreteras de Segovia «se corre mucho»: las multas se disparan un 52% en un año

Señalización del radar de tramo en la autopista AP-6, a la altura de San Rafael y antes del túnel de Guadarrama. De Torre
Señalización del radar de tramo en la autopista AP-6, a la altura de San Rafael y antes del túnel de Guadarrama. De Torre
  • La media de infracciones en cada campaña de control de velocidad es de más del 7%, frente al 4% en España

Los radares fijos del puerto del Alto del León en la carretera N-VI hicieron 28.000 ‘disparos’ para motivar propuestas de denuncia desde que entraron en servicio el pasado 1 de junio. De todos esos expedientes han terminado en sanción algo más de 23.000; el resto han quedado excluidos del procedimiento sancionador porque no hay certeza suficiente para comprobar la sanción. Esos número de denuncias y sanciones vienen a indicar, en opinión de Pedro Pastor, jefe provincial de Tráfico, que «los radares están bien puestos y que los límites de velocidad no son caprichosos».

La velocidad excesiva es la principal preocupación para los responsables de la Dirección General de Tráfico (DGT) y también para el jefe provincial. Subraya Pastor con los últimos datos disponibles la necesidad de controlar la velocidad en muchos puntos y tramos, y recalca que «en la provincia de Segovia se corre mucho».

Hay otro dato que lo avala. En el radar de tramo del túnel de Guadarrama los datos referidos solo al instalado en dirección La Coruña, que es sobre el que tiene competencia la Jefatura Provincial de Tráfico de Segovia, en el último año han sido detectadas 5.773 posibles infracciones, y el 80% de estas denuncias es por superar la velocidad máxima permitida (que es 100 km/hora) no superior a 120 kilómetros por hora

En 2015 se incoaron en la provincia de Segovia 61.600 expedientes sancionadores por infracciones de tráfico, y en 2016 los expedientes abiertos aumentaron a 93.800. Hace dos años, el importe de las 52.115 sanciones cobradas por los expedientes terminados ascendió a unos 4,5 millones de euros, y en el último ejercicio las 76.486 multas sumaron aproximadamente 6 millones de euros. Es obvio que no todos los expedientes pueden finalizarse y cobrarse en el mismo ejercicio, y muchos de los que se cobran un año corresponden al anterior, precisa Pastor. Son multas por todo tipo de infracciones, aunque predominan las de exceso de velocidad.

Causas

¿A qué se debe este aumento de las multas? El jefe provincial de Tráfico apunta que se debe en parte a que se detectan más infracciones y también a que en algún ejercicio se retiran para su mantenimiento o sustitución los equipos de radares. E insiste Pastor en que «el principal problema que tenemos en Segovia es la velocidad, porque en alcoholemia, aún siendo tierra de vinos, la media de infracciones está por debajo de la media nacional».

Pero en infracciones por exceso de velocidad la media en la provincia de Segovia está «muy por encima de la media nacional». Pastor precisa que el porcentaje de denuncias en las campañas es de alrededor del 4% en el conjunto de España, y en la provincia de Segovia «está por encima del 7%». Es cierto que muchos de estos conductores no son segovianos, sino que circulan por las carreteras nacionales que cruzan el territorio provincial, como ocurren en otras provincias limítrofes con grandes ciudades, pero también advierte de que «simplemente hay que salir a circular por las carreteras convencionales: el límite es de 90 kilómetros por hora y te pasan a velocidades de 130, 140 o más».

Preocupa mucho esta circunstancia a los responsables de Tráfico. Es porque, indica Pastor,«la velocidad es causa directa de los accidentes, y en todo caso los agrava porque las condiciones de la vía en una carretera convencional no permiten corregir los errores de conducción como en una autovía o una autopista», al ser las calzadas y arcenes más estrechos y los radios de las curvas más pronunciados en muchos casos.

Un tramo «complicado» es el del Puerto del León, en la N-VI, donde el número de denuncias por el radar fijo, «con la cabina bien señalizada, lo que demuestra que no hay intención recaudatoria», indica Pastor, demuestra que«está bien puesto el límite de 50 kilómetros por hora», pues lo que se estudia con detalle antes de decidir la colocación de radares «son las velocidades a las que se circula con seguridad, en función de las condiciones de la vía». Y precisa además el jefe provincial de Tráfico que las denuncias son «siempre por un exceso de velocidad voluntario».

Otro tamo con dificultades, aunque no por velocidad alta, es el de la carretera CL-605 entre la rotonda de la carretera N-110 y el cruce del acceso al polígono Nicomedes García de Valverde del Majano. Allí la densidad de tráfico es alta y la configuración de los cruces, sobre todo el de salida al club de tenis Juan Bravo, hace que sea un tramo peligroso que a veces ha sido calificado como punto negro por la concentración de accidentes.

De momento no hay previsión de instalar más radares fijos en las carreteras de la provincia de Segovia, comenta Pastor. «Pero la posibilidad está siempre presente porque la evolución y el control de tráfico son continuos», matiza. La conveniencia de instalarlos la determinan que se observe un aumento del número de accidentes en algún tramo o cambios en el comportamiento del tráfico.

En las campañas concretas de control de la velocidad la DGT cuenta además con la colaboración de los ayuntamientos que tienen policía local, los de Segovia, Cuéllar y El Espinar, a los que les han sido cedidos vehículos dotados con radar y alcoholímetros.