El radar de tramo de los túneles de Guadarrama caza a una media de 481 conductores al mes

Cámara del radar de tramo en la entrada del túnel de Guadarrama, en la AP-6.
Cámara del radar de tramo en la entrada del túnel de Guadarrama, en la AP-6. / De Torre
  • El 80% de las denuncias son por superar la velocidad máxima permitida, de 100 kilómetros por hora

El radar de tramo del túnel de Guadarrama instalado en dirección La Coruña, que es sobre el que tiene competencia la Jefatura Provincial de Tráfico de Segovia, ha detectado en el último año 5.773 posibles infracciones. El 80% de estas denuncias son por conducir por encima de la velocidad máxima permitida (que es 100 km/hora), pero sin llegar a traspasar 120 kilómetros por hora.

Se han cumplido seis años desde que entró en funcionamiento el radar de tramo del túnel de Guadarrama, un sistema que en ese momento fue pionero en este país (aunque el primero en España se instaló en el túnel de Vielha en diciembre de 2009).

Mediante este sistema, la Dirección General de Tráfico (DGT) reconoce los caracteres de la matrícula de un vehículo en dos puntos diferentes de un mismo tramo de carretera y registra con precisión la hora de paso por cada uno de dichos puntos. En virtud de la longitud del tramo y el tiempo empleado por el vehículo en recorrerlo, calcula la velocidad media empleada por el mismo. Si es superior al límite establecido en ese recorrido, se envía la información a través de fibra óptica al centro de gestión correspondiente para tramitar la denuncia.

Al conductor, controlado por dos cámaras –una al comienzo del itinerario bajo vigilancia y otra situada al final– no le sirve en este caso frenar unos metros antes de pasar por delante del radar para evitar la multa. Tampoco cambiarse de carril, ya que todos los sensores están interconectados y funcionan de día y de noche gracias a una iluminación por láser invisible al ojo humano. Si se rebasa con creces la velocidad máxima permitida, la multa estará servida.