Carlos León muestra sus 'Estancias' en el Museo Esteban Vicente

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Ana Doldán y Francisco Vázquez escuchan la explicación de Carlos León en el Museo Esteban Vicente. / Antonio Tanarro

  • La exposición está abierta al público en el museo segoviano y de forma simultánea en la Real Fábrica de Cristales de La Granja

El Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente comienza este viernes una nueva temporada de exposiciones con la muestra ‘Estancias’, una colección de más cien trabajos elaborados por el artista ceutí –aunque afincado en Segovia– Carlos León. La exposición pretende ser un reconocimiento al extraordinario trabajo artístico de León, quien a su vez, busca hacer explícitos sus lazos con una ciudad que tras diversos destinos a lo largo del tiempo ha terminado por convertirse en su residencia definitiva.

‘Estancias’ está formada por cinco aposentos en los que se muestran pinturas, fotografías y objetos. Cuatro de ellos, ubicados en el Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente: ‘Estanques’, ‘Casamientos’, ‘Días y horas’ y ‘El nombre de los meses’. La quinta estancia, cuyo título es ‘Pintura en transparencia», podrá ser observada en la Real Fábrica de Cristales de La Granja en lo que supone una de las principales novedades de la exposición. «Aquí lo que hemos demostrado con este trabajo es que la artesanía y el arte están mucho más unidos de lo que todos tenemos en mente», indicó la directora gerente del Centro Nacional del Vidrio, Blanca García Agulló.

«Buscamos una colaboración para hacer un tipo de obra singular que tenía en mente y que no había hecho nunca. En ambas sedes hay piezas singulares y nuevas de mi producción en una línea de trabajo que es una aventura y que me interesa profundamente», expuso Carlos León. El artista ceutí explicó las líneas generales de una exposición en la que por primera vez muestra varias facetas de su producción. Conocido por su trabajo con el pincel y también con los ensamblajes –término con el que prefiere hacer referencia a sus esculturas–, León expone una muestra completa de su actividad artística. «Enseño piezas acabadas pero también procesos creativos. Hay experimentación, algo que se está gestando y que permanece abierto. Mostrar esos procesos me parece tan interesante como las piezas concluidas y bien acabadas».

‘Estancias’ comenzó a gestarse a finales de 2015 con el propósito de realizar una de las muestras más completas realizadas nunca por el artista, quien además se reencuentra de nuevo con el Museo Esteban Vicente tras breves incursiones de su obra en los años 2001 y 2006. «Tras ellas, era fundamental dedicarle una exposición monográfica. Es un artista en mayúsculas, que sin una formación académica específica y sin adscribirse a una corriente concreta ha sabido mantener una línea coherente y una constante búsqueda de la esencia de la pintura», argumentó Ana Doldán de Cáceres, directora conservadora del Museo, quien reconoció que con ‘Estancias’ han pretendido trasladar a las salas del museo el universo creativo de Carlos León y la atmósfera que se respira en su taller. «Intentamos que el espectador disfrute y reflexione sobre los guiños subyacentes en la pintura de Carlos León. Es uno de los principales artistas de la escena artística contemporánea», concluyó.

Artista relevante

Durante los próximos meses, segovianos y turistas podrán disfrutar tanto en el Museo como en la Real Fábrica de Cristales de La Granja de una muestra de más cien de obras, realizadas entre 2004 y 2016, algunas de las cuales específicamente para esta exposición. «Es uno de los creadores españoles más relevantes del siglo XX», indicó Francisco Vázquez, presidente del Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente y de la Fundación del Vidrio de La Granja, quien confesó su sorpresa al descubrir la obra de Carlos León cuando fue invitado a su taller en Torrecaballeros.

También destacó la relevancia del artista ceutí el comisario de la exposición, José María Parreño. Aseguró durante la presentación de la misma que se trata de una muestra que da una visión compleja de un artista que a pesar de su dilatada trayectoria continúa inventando. «Sus cuadros son impresionantes por su colorido, intensidad, en el trabajo que requiere... Es un cuerpo a cuerpo con la pintura como pocas veces se puede hacer. Son cuadros en los que se muestra una naturaleza que no está pintada con un pincel, sino con el azar y el impulso de un generador de vida», afirmó.

En cuanto a las combinaciones realizadas con el cristal, Parreño indicó que son delicadas y amenazadoras, tanto que «hay que mirarlas con cuidado porque hieren la propia vista». En definitiva, y según palabras del propio comisario de la exposición, se trata de una exposición entretenida y divertida «en la que hay que dejarse ir y abandonarse a las impresiones. No se trata tanto de averiguar que quieren decir las obras sino que se siente delante de ellas», concluyó José María Parreño