Dos grúas retiran un tramo de vía afectado en la mañana de ayer.
Dos grúas retiran un tramo de vía afectado en la mañana de ayer. / A. de Torre

Los trenes regionales seguirán sin circular hasta final de semana

  • Los operarios trabajan en reponer cuanto antes la catenaria y las vías dañadas por la riada

Las cuadrillas de más de veinte operarios se afanan desde la tarde del pasado y fatídico lunes en intentar devolver la normalidad al servicio ferroviario después de los destrozos ocasionados por las inundaciones que ha padecido el núcleo de La Estación del Espinar. En la zona del apeadero se han desplegado tres excavadoras y dos grúas, una de ellas se mueve sobre los raíles, ahora inutilizados por el corte obligado y forzoso del servicio. Fuentes consultadas aseguran que el destrozo que se han encontrado es incluso mayor que el que temían en un primer momento.

Los equipos desplazados por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) se han repartido para llevar a cabo las diferentes labores necesarias para restablecer el servicio de media distancia con la máxima de la seguridad. Los operarios se coordinaban en la mañana de ayer para ejecutar las intervenciones en cada uno de los frentes abiertos por el desastre natural acontecido. Unos trabajadores, ayudados de las máquinas trasladadas, retiraban escombros, rocas, piedras y maleza de las vías. Otros a pie de tierra se compenetraban con los que estaban subidos a una de las columnas para retirar los cables del otro lado, tensarlos y retenerlos hasta poder volver a conectarlos a la torreta de electrificación que sustituirá a la quedó maltrecha y ‘engullida’ por uno de los corrimientos de suelo que han derivado en el corte de la línea.

La columna será repuesta por otra, ya a ras de suelo. Su estructura se tendrá que asentar sobre una base de hormigón. Precisamente, su proceso de secado es el que preocupa, porque si las lluvias vuelven a hacer acto de presencia, el afianzamiento de la torre se alargará. De momento, la previsión es que hay que dejar que se asiente durante al menos dos días, lo que situaría el restablecimiento de la línea convencional a finales de esta semana.

El plan otorgaba la prioridad al relleno de este socavón. Al mismo tiempo, otro grupo de operarios cortaba con una radial el tramo de traviesas y raíles que quedó suspendido en el aire por el hundimiento ocurrido en el flanco donde se encuentra el apeadero. Entre dos grúas lo retiraron para su sustitución.

Problemas con Gudillos

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias llevaba a cabo maniobras similares unos kilómetros más allá en sentido hacia la Comunidad de Madrid, a la altura del término de Gudillos, ya en la vertiente madrileña de la sierra. En este entorno también se produjeron el pasado fin de semana otros desprendimientos que han obligado a los operarios de Adif a intervenir para subsanar los desperfectos ocasionados por la fuerza del agua.

Mientras se acometen estas obras, Renfe mantiene los trayectos en autobús entre la capital segoviana y Cercedilla (y viceversa). En la parada de la localidad madrileña, los viajeros hacen el transbordo para montarse en el cercanías que enlaza con Madrid. La operadora realiza seis trayectos por carretera, tres de ida y otros tantos de vuelta. La empresa calcula que cada día viajan en los vehículos habilitados más de un centenar de pasajeros, con una media por autocar que oscila entre las doce y las veinte personas.