El valor de lo ‘slow’

Alberto Fernández Hurtado (i) y Chema Ledrado, ayer, durante la inauguración de la exposición ‘Lento / Slow’.
Alberto Fernández Hurtado (i) y Chema Ledrado, ayer, durante la inauguración de la exposición ‘Lento / Slow’. / Antonio de Torre
  • Alberto Fernández Hurtado y Chema Ledrado exponen en la galería del primero sus últimas creaciones

Esta exposición entre Alberto Fernández Hurtado y Chema Ledrado aúna piezas de diversas disciplinas (pintura, escultura y fotografía) en un discurso que trata de lo lento, del ritmo natural de las cosas, de la cotidianidad y del tiempo. En esta muestra no se pretende ofrecer ningún consejo paternalista en este sentido, sino que simplemente ambos artistas muestran su trabajo. Un trabajo muy relacionado con la filosofía de lo lento. La reivindicación de la lentitud. De alguna manera se rebelan contra la tiranía de todo aquello que los hace forzar su ritmo natural.

El pintor segoviano Alberto Fernández Hurtado trata, mediante sus pinturas, de que en el espectador se despierten las emociones y, por ende, los sentimientos que se producen cuando uno es capaz de apropiarse de su tiempo. Tratando de dar valor a los actos más cotidianos. Esos que normalmente estigmatizamos y aquellos que incluso llegamos a considerar como una «pérdida de tiempo», a pesar de que son los momentos que realmente «hacen la vida».

Por otro lado, Chema Ledrado, con la serie ‘Héroes’, que se muestra en esta exposición, enseña monumentos de personajes dignos de ser memorables por sus cualidades de generosidad, valentía, inteligencia o solidaridad. Se presenta en negativo de un modo único, directo e irreproducible. Trata de mirar más allá que cuando se mira con una mirada apresurada. El trabajo de Chema Ledrado hace hincapié en estas cuestiones, escarbando en los sustratos del tiempo y de la historia que hasta hace bien poco se consideraba común.

Además, Ledrado expone dos trabajos escultóricos con madera y papel que dan buena muestra de su paciencia y de la buena gestión de su tiempo, y que por sus referencias a la cotidianidad acercan más aún su obra a la de Fernández Hurtado. Hablando ambos artistas llegaron a la conclusión de que hoy los héroes son anónimos, tan anónimos que, ante la tormenta que sufrimos a diario, muchos son capaces de salir adelante, y no solo eso, sino que son capaces, además de saborear la vida.