Los dos marroquíes que agredieron a otro por unos cafés no podrán pisar España en cinco años

Los dos marroquíes que agredieron a otro por  unos cafés no podrán pisar España en cinco años
  • Los hermanos aceptan dos años de prisión, pero la pena se conmuta por la expulsión del país

La Audiencia Provincial de Segovia ha condenado a dos años de prisión, que serán sustituidos por la expulsión de España durante cinco años, a dos hermanos de nacionalidad marroquí por la agresión cometida en un bar de Boceguillas tras negarse a pagar unos cafés. El acuerdo de conformidad fue alcanzado ayer en la Audiencia Provincial, donde iba a celebrarse la vista oral. La pena ha sido aceptada tanto por la acusación particular –que solicitaba en un primer momento cuatro años de cárcel–, como por el ministerio público y la defensa de los acusados. La condena será sustituida, conforme a lo establecido por el artículo 89 del Código Penal, por la expulsión del territorio nacional durante cinco años, y además se les impone una orden de alejamiento por otros cinco, así como el pago de una indemnización global que supera los 7.000 euros.

«En aras de buscar una solución y no entrar a juicio, y al no haber relación personal entre la víctima y los agresores, el fiscal ha propuesto reducir la condena después de que los acusados reconocieran los hechos», explicó el abogado de la acusación, Víctor Cerezo.

Los hechos se produjeron el 4 de octubre de 2015 en un establecimiento hostelero del municipio de Boceguillas. Minutos antes de las cuatro de la tarde, un autocar con origen en Algeciras y que se dirigía a San Sebastián realizó una parada en el área de servicio ubicado en la localidad segoviana, en la N-1. Varios de los pasajeros del autobús salieron del establecimiento sin abonar las consumiciones, por lo que fueron recriminados por un amigo del propietarios, también de nacionalidad marroquí y vecino de Grajera. Ante la exigencia para que pagarán los cafés que se habían tomado, se produjo una discusión durante la cual los dos agresores, junto a otras dos personas que no fueron identificadas, golpearon a la víctima ayudándose de «trozos de platos o tazas rotas, y pisando su cabeza contra el suelo», según recogen las conclusiones del ministerio público.

Como consecuencia de los golpes, la víctima sufrió una herida de quince centímetros en la parte derecha de la cara y otra por debajo del mentón, además de varias contusiones que le impidieron realizar sus ocupaciones habituales durante diez días. «Nosotros también apreciábamos un agravante en la superioridad de los agresores, que golpearon a la víctima con objetos contundentes», indicó Víctor Cerezo.