Los jóvenes de Segovia, a la cabeza nacional de la prudencia al volante

Los jóvenes de Segovia, a la cabeza nacional de la prudencia al volante
/ Clase teórica en una autoescuela de Segovia. Antonio de Torre
  • Un estudio de la patronal de las aseguradoras de España indica que los conductores noveles de la provincia son los sextos del país con menos probabilidades de sufrir un accidente

  • El informe otorga una nota media de 7,5, con las mujeres ligeramente mejor valoradas para desmontar mitos

La patronal nacional del sector de las aseguradoras (que por cierto preside una segoviana, Pilar González de Frutos) se ha propuesto desmontar algunos mitos que circulan aún por la sociedad. Por ejemplo, el cliché de que los jóvenes van a lo loco cuando se ponen al volante. Pues no. Al menos no es condición indispensable. No se puede generalizar y en todo caso habrá que diferenciar por el lugar de residencia. Esa disquisición territorial es uno de los apartados sometidos a análisis que incluye el informe estadístico bautizado con el nombre de 'Juventud al volante: Por qué es necesario ser prudente', que ha eleborado recientemente la Asociación Empresarial del Seguro (Unespa).

El documento supone una comparativa que evalúa las conductas de los conductores de toda España que no han cumplido los 36 años. La metodología utilizada diferencia los accidentes en función de sus consecuencias.

Así, los catalogados como leves son aquellos en los que únicamente hubo que lamentar daños materiales, mientras que los concebidos como graves se refieren a los siniestros donde hubo heridos del gravedad o fallecidos. En el cruce de variables, el informe también deduce una evaluación 'escolar', con notas que van de 0 a 10 puntos para calificar la probabilidad que arrojan los jóvenes de las distintas provincias de sufrir un accidente.

El estudio «muestra con claridad que la probabilidad de tener un percance va descendiendo con la edad». Es decir, el riesgo de que un joven de 18 años se vea implicado en un accidente de circulación «es cuatro veces mayor» que si el DNI del conductor ha superado ya los 35. «Esto evidencia que la falta de experiencia al volante es uno de los principales motivos detrás de la accidentalidad de tráfico», concluye el informe inspirado por la Estadística de Seguros de Automóviles (ESA).

Un parétesis sobre la metodología. Cuando el estudio de Unespa habla de probabilidad de accidente grave se mide «como la relación entre los siniestros producidos y registrados y el total de los vehículos».

Ellas conducen un poco mejor

Otro mito (falso) que destrozan los resultados del informe de Unespa es que las mujeres conducen peor que los hombres. Las mejores conductoras de España no están en Segovia, sino en Huesca y Cuenca, por ese orden. Las dos con sendos sobresalientes en su hoja de servicios. Las segovianas ocupan un más que digno séptimo lugar en esta particular clasificación nacional. Esto quiere decir que el séptimo riesgo más bajo del país de verse implicadas en un accidente de circulación. La nota que otorga el estudio a las conductoras jóvenes segovianas es de un notable. Un 7,7 concretamente.

Los varones se quedan, como mucho, en un notable alto. Además, la nómina de aprobados, territorialmente hablando, es más corta que el caso de la mujeres. Tal y como sonsaca el examen de los datos recabados a lo largo y ancho del país, «al margen de las notas máximas, el análisis por sexos muestra que apenas hay diferencias significativas entre hombres y mujeres menores de 36 años en lo que respecta a la siniestralidad».

Ellos, los conductores jóvenes segovianos, se aúpan al noveno puesto de la clasificación de los más prudentes de España. Obtienen una nota de 7,4, una puntuación ligeramente inferior a la conseguida por las noveles de la provincia. La lista masculina la encabeza Ciudad Real, con una nota de 8,5. Huesca repite en el podio con un 8,4.

Puestos a sacar la media, el informe indica que hay un ramillete de provincias en las que los jóvenes circulan con más cuidado y, por tanto, reducen la probabilidad de padecer un accidente, aunque sea leve. Contando ambos sexos, esta conducta sitúa a Segovia en el sexto lugar de la lista nacional. Tras el examen de los números, el informe le concede un notable tirando a alto a los noveles segovianos. El 7,5 la equipara con Zaragoza, pero por detrás de Huesca, Ciudad Real, Guipúzcoa, Zamora y Cuenca.

Hay destacar otro dato: la provincia puede presumir de formar parte del exclusivo trío de territorios donde los chicos y las chicas están por encima por del aprobado. Las otras son, ya se lo imaginarán, Huesca y Ciudad Real.

Más peligro sobre dos ruedas

Volviendo a los sambenitos colgados a las conductoras, otro estudio de Unespa revela que las mujeres son menos 'peligrosas' a la hora de aparcar. Su probabilidad de sufrir un percance en esta maniobra es menor. Así, la patronal de las empresas de seguros contribuye a desterrar el tópico de que los hombres atesoran una mayor destreza al estacionar el vehículo. Además, el coste de los siniestros suele ser superior en el caso de los varones.

Las estadísticas del estudio de las aseguradoras concluyen que el tipo de vehículo que conduzcan los jóvenes también tiene su eco en las conclusiones sobre la accidentalidad. «Los de dos ruedas, por lo general, son más proclives a sufrir daños corporales, lo cual es lógico». Y es que las opciones de generar daños personales es mayor en ciclomotores o motocicletas que en turismos o cualqueir otro vehículo de cuatro ruedas.

«Un conductor muy joven (menor de 28 años) de ciclomotor y con menos de un año de experiencia tiene 10,5 veces más de probabilidades de sufrir un accidente que un persona que lleva diez años conduciendo un vehículo de estas características», dice el estudio.

En cuanto a la gravedad de los percances y de las lesiones causadas, los noveles suelen sufrir más siniestros pero menos graves que, por ejemplo, los conductores de entre 46 y 55 años, que son los que se ven implicados en los accidentes más graves. De hecho, en 2015 se percibió un cambio de tendencia en la siniestralidad en las carreteras españolas; ya que el segmento de conductores comprendido entre los 16 y 35 años no concentró la mayoría de las víctimas, sino que el mayor número de muertes se localizó en conductores de más de 45 años.