Vista aérea de la capital segoviana.
Vista aérea de la capital segoviana. / El Norte

Esto es lo que vale la provincia de Segovia

  • El Catastro revisa a la baja el valor del conjunto del patrimonio urbano y rústico en 2016, que disminuye casi un 6% con respecto al año anterior

La Diputación de Segovia necesitaría 205 presupuestos como el aprobado para este año para igualar todo lo que vale la provincia. El Ayuntamiento de la capital tardaría algo menos si aplicase todo el montante presupuestario del ejercicio en curso. Más de 160 años necesitaría. ¿Imaginan? El Catastro, dependiente del Ministerio de Hacienda, ha hecho público el valor de la provincia segoviana y dice que esa cantidad asciende por encima de 11.122 millones de euros.

Ahí entra todo lo urbano y todo lo rústico. Y dentro de tamaños apartados, se incluyen desde los importes del suelo construido, de los comercios, de las industrias, también de las parcelas libres y, por supuesto, de las 120.599 viviendas que conforman el parque inmobiliario.

Por cierto, una paradoja. En 2006, antes de que estallara la dichosa crisis generalizada, los números del Catastro señalaban que en toda la provincia de Segovia había 98.405 inmuebles en suelo urbano. Diez años después, el tejido inmobiliario ha crecido en más de 22.000 unidades. Si el foco de interés se traslada al padrón, la población provincial ha caído ligeramente en todo ese tiempo, pasando ­de 156.598 a 155.652 residentes inscritos.

Menos residentes, más casas

Es una regla de tres. Si se ha construido más en los núcleos urbanos durante los últimos diez años, a pesar de que la cifra de habitantes ha dibujado una tendencia a la baja, la conclusión es que hay más bienes inmuebles vacíos. Y así lo reflejan también las estadísticas catastrales del Ministerio de Hacienda en lo que respecta a suelo vacante. El curso pasado había 40.557 parcelas libres, mientras que en 2006 sumaban 33.957.

La evolución también se deja notar en el valor total que alcanza el parque urbano, que se ha duplicado a lo largo del último decenio. Ha pasado de costar 4.953 millones de euros a suponer un importe de 10.515 millones, lo que confirma la revalorización del suelo, a pesar de haber caminado buena parte de esos diez años sobre el alambre de la crisis.

El hecho del encarecimiento del suelo no ha de ocultar otro matiz. Entre los años 2015 y 2016, el valor catastral de las superficies urbanas ha descendido en un 5,7%.

La desaceleración del 'ladrillo'

El Catastro recalcula cada año el valor de todo el patrimonio que hay en la provincia, aunque hay una idea clara: que su valor siempre es inferior al que obtendrían todos estos bienes si salieran en venta al mercado. Sin embargo, estos importes sirven de guía para orientar sobre cuánto cuestan los inmuebles y terrenos y sacar también alguna que otra conclusión de las dinámicas de un territorio. Por ejemplo, la confirmación de que Segovia es una provincia de pequeñas explotaciones y empresas.

Una pista la facilita la distribución de los bienes. Sorprende ver cómo , al final del año pasado, había en la provincia ni más ni menos que 17.780 titulares con un patrimonio en propiedad de entre once y veinticinco bienes. Con más de cincuenta bienes, la estadísticas de Hacienda contabilizan hasta 1.176 personas.

Otra lectura que deja el pormenorizado examen catastral es el resquemor que dejó la crisis en el sector de la construcción. En la década pasada se localizan casi 41.000 viviendas edificadas en la provincia. En los seis años que han transcurrido de la actual (ya camino de siete) 'solo' se han levantado 6.457 inmuebles.

La industria del ladrillo ha levantado el pie del acelerador, forzada por las circunstancias adversas a la inversión, que en el caso de la capital se suman al retraso acumulado por el Plan Especial de Áreas Históricas. Entre decenio y decenio el ritmo de edificación ha bajado de un promedio de 4.100 viviendas al año a poco más de mil en lo que va de la actual década.