'Memoria del paisaje', de Raquel Bartolomé, recibe la beca de Segovia de la Fundación Villalar

José María Parreño, Raquel Bartolomé Robledo y Juan Zapatero, hoy en el Museo Esteban Vicente. Antonio Tanarro
José María Parreño, Raquel Bartolomé Robledo y Juan Zapatero, hoy en el Museo Esteban Vicente. Antonio Tanarro
  • El proyecto se realizará en el entorno de la Sierra de Guadarrama

El proyecto de creación artística titulado 'Memoria del paisaje' ha sido el seleccionado por la Fundación Villalar-Castilla y León para la beca correspondiente a Segovia de su iniciativa para favorecer a los creadores contemporáneos. El director de la fundación, Juan Zapatero, y el miembro del comité consultivo de ese organismo por la provincia segoviana, José María Parreño, han presentado este jueves el proyecto becado con 12.000 euros. Una elección basada en la integración de la propuesta con el «arte ecológico» y su pretensión de recuperar con la expresíon artística la «consciencia de responsabilidad sobre la naturaleza», con un protagonismo especial para el lino.

La fundación ha entregado una beca en cada una de las provincias de Castilla y León para que el artista seleccionado desarrolle a lo largo de un año la iniciativa apoyada. Una convocatoria que vive su primera edición y que ha estado abierta a cualquier manifiestación o modalidad.

El principal objetivo es potenciar el patrimonio cultural de Castilla y León, a través de la apuesta por la creación contemporánea para «favorecer el talento», según han señalado fuentes de la Fundación Villalar-Castilla y León a Europa Press. Al margen de los becados, el jurado ha querido efectuar una mención especial para los 38 finalistas, por su «creatividad, originalidad y talento», que han quedado reflejados en sus propuestas.

Con 'Memoria del paisaje', Raquel Bartolomé ha presentado un proyecto a realizar en el entorno de la Sierra de Guadarrama, mediante la «experimentación, diálogo y ordenación» de materias primeras desde el trabajo real y sostenible de una antigua zona de huertas, como «símbolo y estrategia» para enfatizar la empatía entre el ser humano y lo que le rodea.

El comienzo pasará por rehabnilitar una pequeña zona de cultivos hortícolas, en la Vega de Matabuena. Tras la limpieza, se preparará la tierra para sembrar lino, que se utilizará en trabajos creativos. Un proceso que coincidirá con la documentación en imágenes y la experimentación con algunas materias «claves» para cada etapa.