El obispo de Segovia respalda la suspensión del cura apartado por supuestos abusos sexuales

El obispo de Segovia, César Franco, en una imagen de archivo.
El obispo de Segovia, César Franco, en una imagen de archivo. / Antonio de Torre
  • «Es lo que hay que hacer y lo establecido canónicamente», secunda César Franco la decisión de su homólogo de Astorga de suspender del ejercicio del sacerdocio al expárroco de Tábara

El obispo de Segovia, César Franco, ha sido claro, corto y conciso al ser preguntado por la decisión de su homólogo de Astorga de apartar del ejercicio del sacerdocio al que era el párroco de la localidad zamorana de Tábara. «Es lo normal y ha hecho lo que se tiene que hacer en estos casos». El prelado segoviano no ha entrado en mayores detalles y simplemente ha apostillado que la medida adoptada «se ajusta a lo establecido canónicamente».

Cabe recordar que el obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, apartó al religioso como presunto autor de abusos sexuales cometidos en el seminario menor leonés de La Bañeza a finales de los años ochenta cuando ejercía de profesor.

La decisión se precipitó después de que se destapara un presunto caso de pederastia, el primero reconocido por la Iglesia en Castilla y León. La víctima, que cuando sufrió los abusos que denuncia tenía 14 años, se dirigió al Papa Francisco a través de dos cartas en las que le desvelaba lo padecido y en las que también ponía de manifiesto más sucesos similares cometidos por el expárroco. Dos personas llegaron incluso a denunciarlo ante el rector del seminario, aunque no se les hizo caso.

Esas comunicaciones condujeron al Obispado de Astorga a abrir una investigación que concluyó con la suspensión del religioso. El propio prelado de Astorga ha remitido una misiva en la que pide perdón a la persona que ha sacado la luz los hechos. El cura llevaba veintiséis años al frente de la parroquia de Tábara y hace pocos meses se le rindió un homenaje por su estrecha vinculación al pueblo.