David Mora: «El indulto es la mayor satisfacción para toreros y aficionados»

David Mora, Francisco Salamanca y Salvador de la Puerta.
David Mora, Francisco Salamanca y Salvador de la Puerta. / M. Rico
  • Salvador de la Puerta, de la ganadería de Lagunajanda, recogió el galardón de la peña El Encierro acompañado del torero madrileño

‘Orégano’, el toro que fue indultado por el diestro madrileño David Mora el pasado 31 de agosto en la plaza de toros de Cuéllar, dentro de su feria taurina, fue uno de los protagonistas de la gala que el pasado fin de semana celebró la peña El Encierro, que le otorgó el trofeo al toro más bravo de la feria, que fue recogido por Salvador de la Puerta Domecq, representante de la ganadería gaditana de Lagunajanada, a la que pertenecía el astado.

Salvador de la Puerta y el propio David Mora recordaron el comportamiento de ‘Orégano’ en esa jornada, a través de fotografías del astado durante el encierro y después su actuación en la plaza, cuestiones que ambos analizaron en una charla a la que asistieron medio centenar de personas. El representante de la ganadería señaló que este éxito no es una labor de uno, sino de muchos, recordando que en su familia se ha sucedido una generación tras otra de apasionados por el toro y destacando también el trabajo del mayoral, de los vaqueros, de la familia y de todo el equipo.

Aunque la base estaba ahí, con Lagunajanda su familia emprendió una historia nueva, con unos criterios basados en la búsqueda de la raza y la bravura, con un proceso de mejora continua basado y apoyado en la labor de muchos otros que llegaron antes, pero también con una evolución que, según De la Puerta, «depende también de la providencia». El ganadero recordó que el toro de hoy es más bravo que el de hace 20 ó 30 años y que aguanta también corridas más largas.

El diestro David Mora destacó la importancia de actos como estos, en los que se habla de toros, y señaló su gran satisfacción al indultar a ‘Orégano’, que ya figura en su registro de ocho indultos entre toros y novillos. Para él, un indulto es «la mayor satisfacción de toreros y amantes de la fiesta, siempre que sea con criterio serio y porque el público así lo entiende». De ‘Orégano’ destacó que en las fotos de la faena en la plaza que se habían podido ver en el acto, «siempre estaba metiendo la cara y haciendo el avión» muestra de su bravura. «Da gusto cuando se puede disfrutar de un toro tan bueno», aseguró.

¿Excesivo castigo?

El análisis de la actuación de ‘Orégano’ también introdujo el debate sobre si un encierro como el de Cuéllar puede ser un excesivo castigo para los toros. Mora señaló que en los encierros se ven toros de gran calidad, lo que demuestran también en la plaza, y que hay astados que pueden aguantar ese trayecto perfectamente. El problema surge si se queda mucho tiempo en la calle cuando , a juicio del diestro, «no va a dar de sí». En este sentido, aseguró que trayectos cortos pueden ser buenos para la salud de los animales, «para estirar músculos y salir del estado de estrés que pueden tener en los chiqueros», pero también dijo que hay toros que se ven afectados por un encierro de campo y calles como el de la localidad. «Pero el que viene a Cuéllar debe saber las circunstancias y la tradición. Luego la decisión es propia de toreros y ganaderos», subrayó el diestro.

En la charla también se analizó la importancia de la suerte de varas para disfrutar de un toro en la plaza. Salvador de la Puerta aseguró que para su familia el caballo es fundamental, «porque nos enseña cómo va a ser luego el toro en la muleta. Si lucha en varas casi seguro que va a ser bueno», afirmó. En su proceso de selección también se da una gran importancia a los caballos, ya desde los tentaderos, donde se analiza la bravura a la hora de ir al caballo.

El astado ‘Orégano’ se encuentra en la actualidad «felizmente encerrado» con apenas una docena de vacas, «porque la prudencia en una ganadería es muy importante”, destacó De la Puerta, quien junto con David Mora, así como de socios y amigos de la peña El Encierro, disfrutaron, tras la charla, de una cena en la que se conmemoró el vigésimo cuarto aniversario de la agrupación taurina.