El Norte de Castilla

Clara Luquero: «El equipo está compenetrado y el proyecto avanza como lo hemos pensado»

Clara Luquero, alcaldesa de Segovia, mira a la Plaza Mayor desde el antiguo Salón de Plenos.
Clara Luquero, alcaldesa de Segovia, mira a la Plaza Mayor desde el antiguo Salón de Plenos. / Antonio Tanarro
  • La alcaldesa de Segovia presume de equipo para afrontar «con fuerza» el ecuador de su mandato y sacar adelante proyectos nuevos y otros que llevan años enquistados

La alcaldesa de Segovia acaba de hacer balance del 2016 y para este año destaca la mejora del servicio de autobuses con el nuevo pliego, la reanudación de las obras del CAT y la modernización de la administración municipal con el proyecto Smart Digital Segovia. Clara Luquero hace un alto en la agenda de la programación navideña para atender esta entrevista, y se le ve satisfecha y comprometida con su proyecto, a pesar de los reveses judiciales y de que estos condicionan y limitan las inversiones. Pero, asegura, su proyecto, el de su equipo, «avanza como lo habíamos planeado».

–Acaba de comenzar el 2017. ¿Cómo lo afronta Clara Luquero?

–Hay que afrontar el año con ilusión, con energía y con fuerza, porque si no, no podemos resolver problemas ni impulsar proyectos. La gasolina del ser humano es la salud, sin salud difícilmente podemos impulsar y resolver y por eso, mi principal deseo es salud para todos.

–¿Qué espera de este año?

–Espero que los proyectos previstos se desarrollen con absoluta normalidad. Va a ser el año en el que podamos desarrollar el proyecto de innovación tecnología aplicada a la modernización municipal, gracias a la subvención que hemos recibido de Red.es, del Ministerio de Industria, que aplicando los sistemas de Big Data mejorarán de manera continua los servicios que el Ayuntamiento de Segovia ofrece a los ciudadanos. Esa recopilación de datos del proyecto Smart Digital Segovia se aplicará a los servicios públicos. Es un proyecto pionero que se va a ejecutar en el 2017 y 2018 y donde se inyectará 2, 2 millones de euros. Este proyecto nos coloca como una ciudad puntera en temas aplicados a la administración pública, lo que nos ha valido el premio Ciudad Inteligente en Madrid.

–Este es el año de la mitad de su mandato. ¿Va como esperaba?

–Ya tenía experiencia y bagaje en el área de Cultura. Aunque es verdad que no es lo mismo un área concreta que todo el Ayuntamiento, porque yo soy de estar al pie del cañón, controlando detalles. Ahora tengo que dejar a los técnicos que hagan su trabajo y que los concejales se ocupen del suyo, que hacen una estupenda gestión y funciona el equipo como la seda. Tras lo sufrido en el anterior mandato, me agrada el día a día. El final del anterior fue como cuando tienes un dolor tremendo en una extremidad y cuando se pasa uno no puede pararse para verlo. Ahora, el equipo de gobierno está compenetrado y eso es gratificante y satisfactorio. El proyecto avanza como lo habíamos planteado y deseando, a excepción de esos sucesos negativos, afrontar proyectos. No podemos evitar los problemas pero sí reaccionar y resolverlos. Yo diría a los segovianos que no tengan dudas de que este gobierno va a hacer todo lo que pueda por atender las necesidades de los segovianos, por plantear proyectos de futuro, porque es un gran honor y una responsabilidad encomendada en las urnas. Y nos van a encontrar, entregados y a su disposición.

–Tiene pendiente el pliego de transporte urbano...

–Sí, pero este 2017 también será cuando veremos la implantación del servicio público de transporte renovado, con un nuevo contrato, cuya implantación estará a finales de 2017, tal y como lo define el nuevo pliego de condiciones. En junio estará adjudicado el contrato y aunque se cursen los nuevos vehículos, al menos en suministrarlos tardarán seis meses. Para ponerlo en marcha tal y como lo define el pliego, necesitamos autobuses y medios técnicos. Es un procedimiento lento, porque es un pliego que tiene 500 folios y que tiene mejoras muy importantes, como por ejemplo, la mejora total de la flota, 16 autobuses, y la mejora de la frecuencia de las líneas más utilizadas, como por ejemplo, la de Nueva Segovia, con frecuencia cada siete minutos. Pero también habrá mejoras en las comunicaciones, con un sistema gps en 30 paradas y una aplicación móvil para que el ciudadano pueda informarse y sepa desde su casa, por ejemplo, que en cuatro minutos tiene el autobús. Además, habrá un sistema de sms para aquellos que no tienen un teléfono de última generación.

–En cuanto a obras, ¿continuarán los trabajos de la avenida de la Constitución y se pondrá en marcha la Casa de la Lectura?

–Desarrollemos la segunda fase de las obras en la avenida de la Constitución, en el acerado, porque en la primera fase hemos actuado en la calzada. Además, vamos a reanudar las obras que avancen en la conclusión del edificio del Cide del CAT, y puede ser que a finales del año abramos el proceso de licitación. Además, abriremos la Casa de la Lectura en la Calle Real. Estamos haciendo ahora un acondicionamiento básico, de accesibilidad y de pintura, para abrirlo cuanto antes y tendremos por fin el pabellón el peñascal, por fin, por fin. Además, tenemos la esperanza de ver partidas en los presupuestos de la Junta de Castilla y León para la construcción del Centro de Salud de Nueva Segovia y del Instituto de San Lorenzo, y después otros proyectos para la ciudad que no quiero desvelar.

–¿A qué proyectos se refiere, no puede dar pistas?

–No, son importantes. Prefiero contarlos a su debido tiempo.

–El proyecto estrella que ya ha mencionado es convertir a Segovia en una Smart City. ¿Qué pasos se darán en este ejercicio 2017 para conseguir hacerlo realidad?

–Ya se está trabajando. La idea de posicionar Segovia en el ámbito tecnología se hace con varios proyectos, como el Segovia Open Future, que pone a disposición de los jóvenes todos los medios para convertir su proyecto en realidad y que sea un negocio de éxito. Está funcionando en la cárcel y ha sido implantado en el 2016 por Telefónica. El proyecto Smart City tiene que ver con posicionar a Segovia en el ámbito tecnológico, como el CAT, para ser un foco de atención basado en la industria cultural y creativa, de innovación tecnología. Además, seguimos avanzando sin dejar de fomentar nuestro eje económico que ha sido el turismo vinculado a cultura. Los datos turísticos de 2016 han superado los mejores de los últimos años. Segovia ha acogido numerosos congresos y eso es un generador de puestos de trabajo indiscutible. Además, veremos a finales de 2017 concluido y construido el parque de medianas superficies, el parque comercial Guiomar, algo que me parece esperanzador. Hay que trabajar en atraer empresas para dar trabajo no tan cualificado pero también en la innovación tecnológica, el ofrecimiento de puestos de trabajo de mayor cualificación, es decir, que haya oportunidades de empleo para todo el mundo.

–Habla del CAT, ¿para cuándo estará finalizado?

–Vamos a reanudar las obras del Cide, del CAT, en las que se está avanzando para ir poco a poco y acabar esta infraestructura que nació en vacas gordas. Sólo puede tener un destino, su conclusión y que acoja un proyecto estratégico para el desarrollo económico y de empleo.

–¿Será el de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid?

–Estamos trabajando en él. Este tipo de macroproyectos tienen sus altos y bajos y seguimos definiendo proyectos. Pero la cesión del edificio no puede llevarse a cabo hasta que no hayan concluido las obras, por eso, seguimos trabajando en la definición del proyecto.

–La Casa de la Parra. ¿Será el 2017 el año definitivo para regularla?

–Ese es nuestro deseo. Hay que esperar a ver qué dice el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León. Al menos, hemos trabajado para lograrlo, y hemos hecho todo lo que legalmente está en nuestra mano. Tenemos la conciencia tranquila, y a esperar lo que decida.

–¿Y estará el Peahis?

–Ahora mismo, tenemos el informe de la Junta de Castilla y León de Urbanismo y falta el de Patrimonio. Se ha requerido la ampliación de documentación en el estudio arqueológico, que los técnicos están complementando porque, en general, lo que se solicita es una ampliación de documentación. En los primeros días de este año se va a remitir.

–Pero, ¿estará finalizado este año?

–Esperemos que a final de 2017 porque dependemos de otras administraciones. Es un documento muy complejo, vital para dinamizar el casco histórico y ya no me atrevo a decir fechas. Es un documento largo, de miles de folios, con miles de planos, y vamos a ver cómo evoluciona. Trabajamos en cooperación con otras administraciones.

–Para sacar adelante los proyectos, es necesario contar con financiación. ¿Por qué aún no han presentado el presupuesto que rija el 2017?

–Estamos pendientes de que se cierre el techo de gasto desde el Gobierno central, aunque al principio habíamos decidido hacer nuestros presupuestos y luego hacer modificaciones. Esperamos que sean aprobados en el pleno de enero. Ahora van a ser presentados a los grupos políticos para llegar a acuerdos y poder sacarlos adelante. De todas formas, no recuerdo la fecha de aprobación del año pasado, pero creo que también fue en enero.

–¿Qué líneas generales tendrán?

–El presupuesto será algo mayor que el año pasado, y mantendrá las inversiones fundamentales. Se consignan acuerdos para los planes de pago para las sentencias que han sido contrarias al Ayuntamiento y que no hay más remedio que acatar y resolver. Hemos gestionado planes de pago para escalonarlos y se verán reflejados en el presupuesto. Hay que afrontar estas sentencias desfavorables que son fallos judiciales que hay que resolver, porque algunos temas vienen desde los años 90. Los presupuestos también tienen acciones inversoras para el mantenimiento de los diferentes barrios, para la renovación de las redes de saneamiento, para las obras de la segunda fase de la avenida de la Constitución y para reiniciar las obras del CAT. Nuestro compromiso también es mantener las tasas y los precios públicos, y que no haya incremento en presión fiscal, además del mantenimiento de proyectos culturales, asistenciales, deportivos, de entidades culturales, para que sigan desarrollando sus actividades, pero sin incremento de la presión fiscal.

–Uno de los varapalos han sido las numerosas sentencias en contra. ¿Cómo las ha vivido?

–Ha sido el disgusto del año. Pero el peor momento fue la explosión en la calle Coca, que costó la vida a dos personas y sacar de sus viviendas a vecinos de tres bloques. También se demostró que los servicios municipales actuaron de manera correcta. Lo hicimos desde los servicios municipales, pero también la sociedad segoviana, porque los establecimientos hosteleros abrieron a las 6:30 de la mañana. El trabajo de la asociación de vecinos y de la sociedad en general, que fue ejemplar. Y los disgustos, sí, son esas sentencias que han llegado al tejado municipal.

–¿Esperan alguna sentencia más?

–No, que yo sepa. La del parking de José Zorrilla ya es firme y hay que consignar una partida para proceder a la liquidación. Estamos a la espera de ver si el Tribunal Constitucional acepta el recurso de amparo que hemos puesto, pero que es harto difícil que lo admita a trámite, pero no hemos querido quedarnos sin utilizar ese recurso frente a una sentencia que consideramos injusta y que desde el primer momento no compartimos. Por eso, no hemos querido dejar de utilizar ese instrumento, a pesar de la dificultad. Queremos recuperar esa infraestructura, que pase a manos municipales y ofrecer de nuevo un servicio a los ciudadanos.

–Siempre presumen de que la economía municipal está saneada.

–Ha estado saneada siempre. Los segovianos pueden estar satisfechos porque en endeudamiento estamos quince puntos por debajo de lo que permite la ley, somos la sexta ciudad menos endeuda de toda España. Y si nosotros pudiéramos endeudarnos un par de puntos, se resolvería de un brochazo todos los pagos relacionados con las sentencias, pero con el techo de gasto de la Ley Montoro y los corsés a las administraciones municipales, no podemos hacer eso. Pero todo se debe a la buena gestión realizada desde los anteriores gobiernos municipales, en época de Pedro Arahuetes.