Raquel Calvo renueva el 'Romancero General de Segovia'

Raquel Calvo, con un ejemplar del libro.
Raquel Calvo, con un ejemplar del libro. / El Norte
  • La Diputación reedita, a través del Instituto de Cultura Tradicional Manuel González Herrero, el libro publicado en 1993

Raquel Calvo presenta este miércoles a partir de las siete de la tarde en el salón de Plenos de la Diputación un libro especial; diferente desde sus tapas negras y duras y el tacto de su cubierta, el ‘Romancero General de Segovia’. Recoge el paso del tiempo en la tradición oral y, aunque ya fue publicado en 1993 por la institución provincial, ahora ha sido reeditado por el Instituto de la Cultura Tradicional Segoviana Manuel González Herrero.

«Creo que en la Diputación se han dado cuenta de la importancia de esta antología y por ello han querido volver a editarla; es de lo mejor que se ha hecho y el contenido del Romancero segoviano es un patrimonio cultural muy importante», explica Raquel Calvo, encargada de revisar, documentar y escoger cada uno de los romances que completan la obra. «No es que creyera que la reedición fuera necesaria, simplemente creo que el hecho de que la Diputación haya apostado por volver a publicarla significa poner en valor la obra», asegura.

En la presentación, explicará qué es el romancero tradicional como género, cómo se gestó y quiénes intervinieron en su composición, pues «el verdadero transmisor del Romancero ha desaparecido debido a las circunstancias de la vida». La autora de la recopilación explica que estos romances se «transmitían en la intimidad; se cantaba al calor del brasero, de la lumbre... y cuando llegó la televisión o la radio fue muy difícil encontrar verdaderos eslabones de esa cadena de transmisión». Por este motivo, durante su trabajo de documentación, el equipo de personas que acompañó en la década de 1980 a Raquel Calvo en la recopilació, se centró en preguntar y recoger testimonios en los pueblos más recónditos, «porque era allí donde se podía encontrar algo».

Que el Romancero pueda llegar a manos de los segovianos ha sido una tarea complicada que ha requerido «mucho tiempo de archivo». La autora considera que «somos afortunados de tener este libro porque es un patrimonio que habríamos perdido, al igual que ha desaparecido en muchísimas provincias».

Subraya Raquel que el hecho de que los componentes de la familia Menéndez Pidal, primeros autores del archivo del Romancero, «tuviesen ese amor por Segovia les llevó a hacer muchas encuestas en la provincia y a tener unabuena colección de manuscritos», ya que «se liaban a coger romances como quien se va a dar un paseo». Su relación con Agapito Marazuela, además, «favoreció que no fuese una colección cualquiera; había sido recopilada por gente conocedora y manipulada por gente experta».

Reconoce haber pasado mucho tiempo estudiando las versiones para encontrar su autor y una fecha, tratando de identificar y desentrañar las letras. «La dificultad era eliminar todo el ruido en las grabaciones o entender los manuscritos», comenta. Todos estos detalles y muchos más los ampliará este miércoles en la Diputación.