La obra para convertir el apeadero de autobuses de Segovia en terminal estará lista en enero

Estructura de forjado sobre la que se instalará la cubierta. Antonio Tanarro
Estructura de forjado sobre la que se instalará la cubierta. Antonio Tanarro
  • Las cuadrillas y máquinas están inmersas en la instalación del esqueleto de forjados que sujetarán la cubierta textil

Las obras de rehabilitación de las instalaciones del apeadero de autobuses de Segovia avanzan a buen ritmo de manera que el concejal de Urbanismo, Alfonso Reguera, tiene claro que estarán acabadas a tiempo y dentro del plazo de ejecución. Es decir, que el mes que viene tendrán que estar operativas las renovadas dependencias de la terminal. Ayer, el también portavoz del equipo de gobierno socialista en la corporación municipal rechazó las críticas del grupo popular en la oposición sobre la gestión llevada a cabo sobre esta infraestructura y descartó una vez más las dudas sobre la solidez del proyecto ejecutado por la empresa Yara, adjudicataria de los trabajos.

Las cuadrillas y las máquinas están inmersos en la última fase de la intervención, la más compleja y cara. Se trata de la instalación del esqueleto de forjados que han de sujetar la cubierta textil tensada pensada por los arquitectos encargados del proyecto encaminado a convertir el apeadero en una estación, con los requisitos que ha de cumplir según la catalogación de la Junta.

Esta obra comenzó el 4 de julio, y, según el pliego, debería estar acabada el 4 de enero. Falta por colocar la cubierta sobre las dársenas con elementos autoportantes de membrana de poliéster y PVC transparente. En el centro, la estructura que se alza sobre la campa alcanza los diez metros de altura. Los pórticos son de acero y se apoyan sobre los pilares de la planta sótano.