Los reyes Magos saludan a los segovianos en una visita anterior.
Los reyes Magos saludan a los segovianos en una visita anterior. / Antonio Tanarro

Un caballo de hierro volador abrirá el paso a los Reyes Magos en Segovia

  • La alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, ha anunciado que las medidas de seguridad en la cabalgata de la tarde noche del día 5 estarán reforzadas por un 50% más de agentes, sobre todo locales

  • Más de cuatrocientas personas integran el cortejo real de este año

Ya puede caer medio metro de nieve que los Reyes Magos estarán en Segovia. A o mejor no con todo esplendor de su séquito habitual, estarán. A sus majestades de Oriente ni se les pasa por la cabeza perderse la tradición de repartir ilusión y regalos en una ciudad «mágica», como ha ensalzado la alcaldesa, Clara Luquero.

Además, este año retoman la espectacular costumbre de salir del que es el castillo de Segovia. El majestuoso Alcázar, que el año pasado estaba en obras y no quiso afear el soberano acontecimiento con el fondo de andamios, vallas y redes, será testigo otra vez de la llegada del cortejo real y el punto de partida del desfile que conducirá a la comitiva hasta los pies de Acueducto. Allí ya estarán esperando ansiosos y expectantes miles de niños y mayores para ver en directo a Melchor, Gaspar y Baltasar y desvelarles al oído y en sus regazos los deseos para la noche de Reyes.

Para que la bienvenida sea aún más feliz y serena, la alcaldesa ha asegurado que va a haber un despliegue extraordinario de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La amenaza detectada y abortada de un ataque yihadista no ha de amedrentar ni condicionar las tradiciones más populares, multitudinarias y arraigadas como la de la cabalgata. Así pues, Clara Luquero ha confirmado que habrá un refuerzo de la seguridad con un operativo integrado por un 50% más de agentes, sobre todo de la Policía Local, y en permanente coordinación con el Cuerpo Nacional de Policía.

La tradición manda y el guion se repetirá una edición más, eso sí, «manteniendo el esfuerzo por ser más atractiva y las señas de identidad». Como apunta la regidora, se trata de una cabalgata «artesanal y no comercial, con su indumentaria y un recorrido por entornos históricos de la ciudad».

Caballo mecánico de hierro que desfilará en la cabalgata de Segovia

Caballo mecánico de hierro que desfilará en la cabalgata de Segovia / .

Este año los Reyes Magos llegarán al Alcázar a las 19 horas. Los juegos pirotécnicos, de luces y las proyecciones sobre la fachada saludarán a sus majestades de Oriente. Un cuarto de hora más tarde, la comitiva saldrá de la fortaleza. Un séquito de más de cuatrocientas personas, entre integrantes de su cortejo, porteadores, músicos, actores y volunáticos de la Plataforma de Voluntariado Cultural de Segovia, acompañarán a Melchor, Gaspar y Baltasar, que serán trasladados en andas hasta la Plaza Mayor.

La música de Os Batucones, la Banda Tierra Segovia, la Orquestina del Valle, La Troupé de la Merced y la Banda de la Unión Musical Segoviana amenizará ese paso. Una vez llegados a la Plaza, se subirán a las carrozas junto a sus pajes y ayudantes.

Cuatro metros de alto y ocho de largo

También en la elipse les aguardará un enorme caballo de hierro, que les abrirá el paso por el habitual recorrido de la cabalgata por Cronista Lecea, San Agustín y la cuesta de San Juan hasta desembocar en el Azoguejo. Este es el espectáculo elegido este año para acompasar la visita de los Reyes Magos a Segovia. Ha costado que venga dos años, ha recordado la alcaldesa.

Este caballo de hierro, de unos ocho metros de largo y cuatro de alto, flotará en el aire. Una cuadrilla eleva y desplaza el mecanismo que recrea la idea de las marionetas y los títeres que tan icónicos son para la capital. A sus lomos, una amazona bailarina lo hará cabalgar por las calles. El espectáculo es de la compañía Antigua i Barbuda, un trabajo que, como todos los de Jordà Ferré y Óscar de Paz, permite apreciar la belleza de los mecanismos motores de la figura, subrayan responsables del área de Cultura del Ayuntamiento. El espectáculo ya ha sido admirado en la cabalgata de Barcelona y ha viajado con éxito a países como China y Chile.

Para hacer la espera más llevadera y cálida, la multitud que se agolpe en el Azoguejo podrá cantar y bailar al son de los temas infantiles de los años 80 interpretados por la formación Volver a la EGB.

La alcaldesa ha anunciado que el cortejo real repartirá unos 1.700 kilos de caramelos, todos sin gluten, y además habrá en el Azoguejo un puesto con dulces sin azúcar para las personas con problemas de diabetes. Además, también habrá 130 kilos de carbón dulce para los que se hayan portado peor.