Victoria Moro de Andrés, junto a algunas vitrinas del escaparate de la tienda.
Victoria Moro de Andrés, junto a algunas vitrinas del escaparate de la tienda. / Antonio Tanarro

El comercio tradicional de Segovia pierde otra joya

  • La platería Victoria, un clásico de la Calle Real de la capital, cierra después de casi veinte años por jubilación de la gerente

Faltan solo cinco días para que eche definitivamente el cierre. Será el próximo 31 de diciembre cuando Victoria Moro de Andrés, la propietaria de la platería Victoria, diga adiós al negocio que ha regentado durante casi 20 años en la calle Juan Bravo, número 13, en pleno corazón de la ciudad.

Un adiós sigiloso, anunciado de forma discreta en el escaparate desde hace varios meses, donde un pequeño letrero amarillo indica que está todo al 50% por liquidación.

Son muchos los ciudadanos, que desde entonces han aprovechado esta rebaja de precio para adquirir algunas de las piezas que tenía Moro en su tienda, todas de gran calidad, porque «siempre he vendido plata pura, objetos de diseño y piezas de orfebrería», destaca.

Dos décadas en que los segovianos han acudido a este establecimiento coqueto y selecto donde han encontrado de todo, desde collares, pulseras y pendientes, pasando por marcos, jarrones, figuras o llaveros. El turismo también ha sido constante porque «al estar ubicada en este lugar sí que han entrado muchos turistas, porque el turismo no quiere cosas malas, eso se encuentra en cualquier sitio», apunta.

Rostros conocidos también han adquirido productos de Moro, como uno de los hijos de la fallecida duquesa de Alba, o actrices como Cayetana Guillén Curvo y Miriam Díaz-Aroca. Pero las curiosidades que rodean a este establecimiento no se quedan ahí, ya que hace unos meses la tienda fue el escenario de un rodaje «para la televisión de Tailandia», comenta esta segovina.

Moro abrió las puertas de este negocio en abril de 1997, donde desde entonces ha volcado todas sus energías. Casi 20 años de trabajo de los que hace un balance «muy bueno, porque he tenido una clientela estupenda y sobre todo muy fiel».

A tomárselo con tranquilidad

Victoria Moro, tras llevar toda la vida trabajando en numerosas profesiones, quiere ahora con la merecida jubilación disfrutar de muchas de sus pasiones, como por ejemplo, la música clásica, viajar, mejorar su nivel de inglés que «lo tengo un poco olvidado», o algo tan sencillo como «tomarme un café tranquila». Años por delante en los que sólo pide «tener salud» para poder disfrutar de las cosas pequeñas de la vida y seguir rodeada de todos los suyos.