El artista Pablo Arévalo expone sus esgrafiados en el patio del Consistorio

Algunos de los trabajos expuestos.
Algunos de los trabajos expuestos. / M. Rico

El artista Pablo Arévalo Mardomingo, natural de Cantimpalos, acerca hasta la villa de Cuéllar estos días parte de su obra de esgrafiado segoviano. El trabajo del autor no es desconociendo en la localidad, debido a su participación en alguna edición de la Feria de Cuéllar, y este mismo año en la fiesta Cuéllar Mudéjar.

La exposición, que se puede visitar en el patio columnado del Ayuntamiento, se compone de un total de 43 obras, que se pueden dividir en tres grupos diferenciados. El primero de ellos está formado por trabajos del tradicional esgrafiado segoviano tan característico, del que en Cuéllar también existen algunos ejemplos. Un segundo bloque está compuesto por diferentes esgrafiados murales que representan monumentos emblemáticos de la provincia, como la iglesia de la Vera Cruz o el castillo de Coca; aunque, posiblemente la preferida de los cuellaranos será la que representa la puerta de San Basilio, acceso mudéjar a la muralla de la ciudad, con la iglesia de San Martín al fondo. El tercer grupo de obras se encuadran en el ámbito modernista.

La técnica del esgrafiado, herencia de los alarifes mudéjares, consiste en la aplicación de varias capas superpuestas de mortero de cal y arena, mezclada con pigmentos colorantes para crear los diferentes tonos. Después se marca el dibujo a plasmar y se extraen las partes no deseadas para conseguir el relieve que se quiere dar.