El Norte de Castilla

Unión Fenosa revisa con drones las líneas de alta tensión de Segovia

vídeo

Los operadores de HEMAV manejan un dron en una de las líneas de Unión Fenosa junto a Perogordo. / Antonio de Torre

  • La empresa HEMAV colabora con la compañía eléctrica en la inspección de todas las instalaciones

Ya no es necesario utilizar helicópteros, cuya hora de vuelo es muy cara, ni que personal especializado suba hasta la altura de una torre con escaleras o en la barquilla de una plataforma mecánica para comprobar el estado de las instalaciones de alta tensión. El trabajo pueden hacer los drones con más eficiencia y a menor coste. De hecho, en Castilla y León y en la provincia de Segovia estas tareas las realiza Unión Fenosa Distribución, filial de distribución eléctrica de Gas Natural Fenosa, con drones de la empresa HEMAV, que colabora con la compañía eléctrica desde hace un par de años.

galería de fotos

  • Unión Fenosa inspecciona las líneas eléctricas de Segovia con drones

Unión Fenosa Distribución ha revisado en la provincia de Segovia desde abril más de 15 circuitos y 120 kilómetros de líneas de alta tensión, y más de 720 apoyos (torretas y postes), según comentó este miércoles el director del área de Alta Tensión de la empresa, Abelardo Reinoso. En Castilla y León, los drones han recorrido más de 600 kilómetros y revisado cerca de 70 circuitos y más de 2.800 apoyos de alta tensión.

La compañía, en colaboración con la empresa especializada en trabajos con drones HEMAV, lleva varios meses utilizando este tipo de tecnología en la provincia y más de un año desde que comenzaron las primeras pruebas de esta actividad en 2015. Los drones, explicó reinoso, complementan la supervisión de las líneas eléctricas, que actualmente se hace a través de operarios y de vuelos con helicópteros, y su uso ha permitido detectar defectos que, mediante las inspecciones tradicionales, eran difíciles de identificar.

Durante la presentación de este proyecto, el director de Red de Alta Tensión de Unión Fenosa Distribución, Abelardo Reinoso, destacó que «los drones aumentan la seguridad de las operaciones de inspección de líneas aéreas, ya que disminuyen el número de trabajos que se ejecutan en altura. Además, nos ayudan a ser más eficientes, ya que aumentan en un 20% la productividad de los trabajos de revisión de líneas».

El uso de aeronaves no tripuladas en el sector eléctrico supone una evolución en la manera de gestionar los activos y en la captación de la información. Los vuelos de inspección los realizan los equipos de HEMAV con drones multirrotores, dotados de ocho motores eléctricos con una autotomía de veinte minutos por batería y con la capacidad de volar hasta 50 metros de altura y a una distancia de 500 metros, según establece la normativa, pues sus posibilidades son mayores, como destacó el director de la empresa de drones, Fernando Romero, durante la demostración realizada junto a la subestación de Perogordo.

Son vuelos para los que HEMAV cuenta con la autorización de la Agencia Española para la Seguridad Aérea (AESA), que limita la utilización de los aparatos a 120 metros de altura, a zonas poco habitadas y fuera de las ciudades.

La utilización de drones para estas tareas supone una nueva visión en el modo de realizar la revisión de instalaciones eléctricas, con el foco puesto en reducir riesgos y optimizar costes y tiempos de ejecución, ganando en eficiencia en la gestión del mantenimiento, señaló Reinoso.

El equipo de trabajo que maneja el dron está compuesto por un piloto certificado, que dirige la aeronave, y un operador que maneja la carga de información. El dron se eleva hasta una altura máxima de 50 metros para poder enfocar el zoom de sus dos cámaras (una convencional y otra térmica) sobre las zonas más relevantes del apoyo, en especial en los aislantes y las conexiones de los cables de alta tensión. Capta información de la torre desde todos los ángulos y enfoca a los cables eléctricos para visualizar la calle de la línea y su entorno. Durante toda la actividad el dron almacena datos en formato visual y térmico que luego, una vez procesados, remite a Unión Fenosa. En general, detecta un problema leve de cada diez apoyos revisados.

Unión Fenosa Distribución suministra electricidad a más de 137.000 puntos de suministro en 198 municipios de la provincia de Segovia a través de una red eléctrica de más de 5.300 kilómetros. En Castilla y León, la compañía gestiona 310.000 puntos de suministro en 325 municipios a través de una red de alta, media y baja tensión de casi 14.300 kilómetros.