El Norte de Castilla

Juan José Rodríguez  e Ismael Ramiro se encontraron el sobre con los décimos de la lotería. M. Á. L
Juan José Rodríguez e Ismael Ramiro se encontraron el sobre con los décimos de la lotería. M. Á. L

Los samaritanos segovianos de la Lotería de Navidad

  • Juan José e Ismael encuentran en la calle un sobre con treinta décimos de la Asociación Cultural Taurina Amigos de Víctor Barrio y lo entregan a la Policía

Hay sucesos que despiertan ese espíritu navideño retransmitido en los anuncios que apelan a la emoción. Conmovedores y desgraciadamente extraños, sin un atisbo de morbo y que ayudan a pensar bien del ser humano en general. Dan fe de que siguen existiendo samaritanos, personas altruistas que ayudan a los demás de forma desinteresada, gente honrada que motiva al menos un sentimiento de complicidad.

El episodio que han vivido dos segovianos, Juan José Rodríguez Conde, jubilado, e Ismael Ramiro Maroto, trabajador en una lavandería industrial, bien podía inspirar otro anuncio de la Lotería de Navidad, de esos que remueven el corazoncito. Y además no sería ficción, sino real. Como ellos lo vivieron.

El lunes por la tarde, ambos caminaban por el paseo Conde Sepúlveda de Segovia. Sin prisa. Pasaban unos minutos de las siete y media y a la altura del bar La Diligencia, ebfrente del instituto Andrés Laguna, vieron un papel blanco y grande en el suelo, recuerda Juan José.

«¿Qué hacemos?»

Parecía un sobre, y tras dudar qué hacer decidieron cogerlo. Lo abrieron. Dentro había tres pliegos de lotería, cada uno con diez décimos del sorteo de Navidad. «¿Qué hacemos?», se preguntaron. La decisión estaba clara: «Llevarlos a la Comisaría de Policía».

Allí fueron con el sobre. Lo depositaron con su contenido y, según les aconsejó el agente de la oficina que les tomó los datos, hicieron una foto de uno de los décimos porque si no aparecía el dueño podrían reclamarlos. En Comisaría dejaron sus datos y los teléfonos de contacto. Y se fueron satisfechos, sin pensar que podrían haber tomado otras decisiones.

Explican Juan José e Ismael que una hora y media después de salir de Comisaría sonaron sus móviles; en una primera llamada, quien había extraviado el sobre les agradecía, algo azorado, que lo hubieran entregado a la Policía. Unos diez minutos más tarde les llamó una segunda persona, era Sergio Miguel Molinero, presidente de la Asociación Cultural Taurina Amigos de Víctor Barrio de Sepúlveda, el colectivo para el que iba destinada la lotería.

Agradecimiento

Sergio no solo les agradeció su buen hacer, el gesto de honradez. Les invitó a acudir este martes por la tarde al Mesón de Cándido, donde una peña taurina de la capital hacía la entrega de sus premios anuales. Uno de estos reconocimientos era para la asociación sepulvedana. Pero esta peña de Amigos de Víctor Barrio quería premiar también a Ismael Ramiro y Juan José Rodríguez, recompensarles con unos décimos más que merecidos.

El número de los décimos lo recuerdan, era el 63091. Su acción sacó de un apuro a la peña del diestro segoviano fallecido este verano, es verdad que no de una gran cuantía, salvo que el 22 de diciembre les sonría la fortuna. Entonces este episodio lo recordarán mucho tiempo, ellos y los peñistas. Y, quién sabe, a lo mejor el anuncio de las próximas navidades se fija en ellos.