El Norte de Castilla

31 profesionales sanitarios han sido víctimas este año en las 24 agresiones ocurridas en Segovia

Vehículo de un sanitario dañado en el Centro de Salud de Sacramenia.
Vehículo de un sanitario dañado en el Centro de Salud de Sacramenia. / El Norte
  • Enrique Guilabert, presidente del Colegio de Médicos, califica de «cobardes» a los autores y anima a denunciar cualquier suceso

La noticia del último acto de agresiones a sanitarios ocurrido en la provincia de Segovia, en el Centro de Salud de Sacramenia, donde una persona destrozó la luna trasera del coche de uno de los enfermeros del centro, ha coincidido con la presentación por la sección de Agresiones al Personal de Centros Sanitarios del Observatorio de la Comunidad de Castilla y León a la Consejería de Sanidad de un análisis de los datos registrados por este tipo de incidentes del 1 de enero al 30 de septiembre de 2016.

Enrique Guilabert, responsable del seguimiento de estas agresiones desde el Consejo Autonómico de Colegios de Médicos y presidente del Colegio de Médicos de Segovia, tachó el suceso, en primer lugar, de «deplorable» y agregó que «lo que intentamos los sanitarios con los pacientes es curarlos, aliviarlos, consolarlos y no es de recibo que haya personas cobardes que vayan a destrozar de esta manera nuestra labor».

Guilabert reiteró el término «cobarde» para referirse a estos agresores, que según los datos facilitados por el Observatorio han dejado un total de 313 incidentes en Castilla y León hasta septiembre, en los que se han visto afectados 391 trabajadores sanitarios. En Segovia, la cifra es de 24 sucesos y 31 afectados, algo que el presidente del Colegio de Médicos califica de «intolerable».

Según Guilabert, del informe expuesto por Javier Roig, secretario de la Sección de Agresiones del Observatorio de la Junta de Castilla y León, se pueden extraer algunas conclusiones «preocupantes» y de las que los profesionales sanitarios deben hacerse eco. En primer lugar, señala la importancia de que los médicos agredidos denuncien estos hechos: «Desde el Consejo animamos a los facultativos a que denuncien cualquier tipo de agresión, física o verbal, porque muchas veces los propios médicos no le damos importancia a una palabra o a un grito, y esto tiene que cambiar, tenemos que ser conscientes de que cualquier hecho que altere la normalidad de nuestro trabajo tiene que ser informada de inmediato, porque así es como podemos combatirla».

Más a mujeres

El informe llega a la conclusión de que las principales sufridoras de estos maltratos son las mujeres, y aunque, como explica el responsable de su seguimiento, «es cierto que hay más mujeres entre el profesional sanitario, no es menos verdad que de 37 hombres que han sido agredidos a 334 mujeres existe mucha diferencia». Guilabert indica que esto se debe principalmente a que «el agresor suele buscar el momento, la situación propicia, muchas veces aprovechando la nocturnidad y su complexión física, para provocar el daño».

Sobre las posibles causas de estas agresiones, los médicos apuntan a una circunstancia que viene afectando desde hace tiempo al clima laboral en los centros de salud y hospitales: las acumulaciones y las listas de espera. Los profesionales sanitarios consideran que las circunstancias relacionadas con la organización de tareas asistenciales influye de manera notable en la existencia de agresiones y afirman que son «conscientes de que no llegan a producirse situaciones tan graves como para que el paciente agreda, pero sí crean un ambiente hostil ya que se producen retrasos, cambios de médico de cabecera de referencia o situaciones de estrés que terminan por convertirse en incidentes tanto de tipo físico, como verbal o psicológico».