El Norte de Castilla

Los chóferes de los futuros autobuses urbanos de Segovia tendrán que soplar en un alcoholímetro

La alcaldesa dialoga con los representantes de los vecinos antes de la reunión.Antonio de Torre
La alcaldesa dialoga con los representantes de los vecinos antes de la reunión.Antonio de Torre
  • Los vehículos tendrán cámaras de vigilancia

Los representantes de las asociaciones de vecinos tuvieron ayer información de primera mano sobre los aspectos más novedosos del futuro contrato del servicio de transporte urbano. Se la ofreció la alcaldesa, Clara Luquero, en una reunión en el Centro de Servicios Sociales de La Albuera, y entre los detalles destacan distintas mejoras, entre ellas que los nuevos autobuses tendrán cámaras de videovigilancia, para seguridad de los pasajeros y conductores, y que estos tendrán que pasar una prueba de consumo de alcohol antes de subir al vehículo, que no arrancará si es positiva.

Las líneas generales del futuro transporte urbano de Segovia se han ido conociendo poco a poco. Con la reunión de ayer el equipo de gobierno tenía el propósito de poner al día a los responsables de los colectivos vecinales de la s novedades que incluirá el pliego de condiciones para adjudicar el nuevo contrato, que Luquero «quiere aprobar cuanto antes», comentó el concejal del área, Ramón Muñoz-Torrero.

El contrato tendrá un coste anual para el Ayuntamiento de entre 3 y 3,3 millones de euros. La cantidad definitiva saldrá del concurso, en función de las propuestas de las empresas licitadoras, pero está condicionada entre estas dos cifras por las características de la flota y el número de autobuses. Acompañada por Muñoz-Torrero, el técnico de la Concejalía y el edil de Participación, Andrés Torquemada, Luquero expuso que supondrá «una mejora importante». En primer lugar por la renovación de la flota, pues se comprarán 16 autobuses nuevos, que se sumarán a los diez adquiridos en 2015 para disponer de 26 vehículos, cinco de ellos (de 12 metros) destinados a cubrir los servicios de las líneas 11 y 12 a la estación del Ave.

Los otros autobuses serán de 10 metros y de tipo compacto, es decir, con las partes mecánica y de carrocería ensambladas en la misma fábrica «para que sean más sólidos» y aguanten mejor las características de las calles adoquinadas del casco histórico, además del microbús que atenderá la línea del casco histórico. Todos de gasóil porque, señaló, por ahora los híbridos son más costosos y no se fabrican de 10 metros, aunque serán de la última tecnología.

Inspecciones

Tres inspectores revisarán la mecánica de los autobuses y las condiciones del servicio, entre ellas la limpieza, y la concesionaria tendrá que instalar un nuevo arco de lavado; el Ayuntamiento encargará una auditoría anual sobre el estado de la flota y la concesionaria tendrá tres mecánicos en plantilla, uno en turno de noche para el mantenimiento diario de los vehículos.