El Norte de Castilla

Los Donantes de Sangre de Segovia tiene más delegados locales que Valladolid y Burgos

Ángel Román y Mariano de Frutos presiden la Jornada de Delegados Locales de la Hermandad de Donantes.
Ángel Román y Mariano de Frutos presiden la Jornada de Delegados Locales de la Hermandad de Donantes. / Antonio Tanarro
  • La Hermandad segoviana cita a sus cien representantes de la provincia en la decimoctava reunión

Es sábado y en el salón de actos del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Segovia hay varias decenas de personas. La mayoría son delegados locales de la organización provincial de donantes de sangre. Mariano de Frutos, presidente de la Hermandad de Donantes de Sangre de Segovia, está satisfecho de que la organización sea la de toda la comunidad que tiene un mayor número de delegados locales, un centenar en toda la provincia, más que las de las grandes ciudades de Valladolid, Burgos y León.

El comité nombrado por la junta rectora para buscar delegados lo ha conseguido a base de contactar con ayuntamientos, asociaciones y colectivos de toda la provincia y, señaló De Frutos, «para conseguir más donantes y donaciones tener muchos delegados supone una gran ventaja porque cuando saben que va a ir a su pueblo un equipo técnico del Centro de Hemodonación se ponen en contacto con todas las fuerzas vivas».

Así han conseguido los delegados locales que Segovia sea la cuarta provincia de Castilla y León por el índice de donaciones por cada mil habitantes, y colabora también para que la comunidad sea la segunda que más dona de España, detrás de Extremadura, con 43 donaciones por cada mil habitantes. Mariano de Frutos apuntó ayer en la Jornada de Convivencia de Delegados Locales que, con estas cifras, se puede asegurar que «la Hermandad de Segovia está muy bien en asistencia».

No obstante, hay cosas que pueden mejorar, y ese es el objetivo de esta jornada, la decimoctava que celebra la Hermandad. Son cuestiones de detalle, del día a día, como que la organización informe con más detalle a los interesados en donar que no pueden hacerlo de qué causas se lo impiden, para animarles cuando quedan decepcionados y para que acudan a su médico de cabecera a que se lo expliquen, y que después regresen a hacer su donación si han superado esa causa. No hay mucho más que mejorar en esa relación de los delegados con la junta rectora. Con su trabajo, señaló De Frutos, las donaciones consiguen que haya sangre para cualquier contingencia.